Gratitud en el día de reposo

Gratitud en el día de reposo

“De todas las bendiciones que podemos contar, la más grande con mucha diferencia es el sentimiento de perdón que viene al participar de la Santa Cena. Sentiremos más amor y gratitud por el Salvador, cuyo sacrificio infinito hizo posible que seamos limpiados del pecado. Al participar del pan y del agua, recordamos que Él sufrió por nosotros; y cuando sentimos gratitud por lo que Él ha hecho por nosotros, sentiremos Su amor por nosotros y nuestro amor por Él.”

La bendición de amor que recibimos hará que nos sea más fácil guardar el mandamientos de “recordarle siempre”. Quizás incluso sientan amor y gratitud, como yo, por el Espíritu Santo, quien el Padre Celestial ha prometido que siempre estará con nosotros conforme permanezcamos fieles a los convenios que hemos hecho. Podemos contar todas esas bendiciones cada domingo y sentirnos agradecidos.

El día de reposo también es la ocasión perfecta para recordar el convenio que hicimos en las aguas del bautismo de amar y servir a los hijos del Padre Celestial. El cumplir esa promesa el día de reposo incluirá participar en una clase o cuórum con íntegro propósito de corazón para incrementar la fe y el amor entre nuestros hermanos y hermanas que están allí con nosotros. Esa promesa incluirá cumplir con nuestros llamamientos con alegría.

Para los Santos de los Últimos Días, el día de reposo es un día de gratitud y amor.

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