Trato, trato, trato

Testifico que el Salvador está poniendo Su nombre en nuestro corazón. En el caso de muchos de ustedes, su fe en Él se halla en aumento; sienten más esperanza y optimismo; y sienten el amor puro de Cristo por los demás y por sí mismos.

Tengo presente que… quizás sienten que sus problemas superan su fe y esperanza; y tal vez anhelen sentir amor.

Hermanos y hermanas, el Señor brinda oportunidades cerca de ustedes para que sientan y compartan el amor de Él. Pueden orar con confianza para que el Señor los conduzca a amar a alguien en Su nombre; Él contesta las oraciones de mansos voluntarios como ustedes. Sentirán el amor de Dios por ustedes y por la persona a quien sirvan en Su nombre. Al ayudar a los hijos de Dios en sus dificultades, sus propios problemas parecerán más ligeros; se fortalecerán su fe y su esperanza.

Les testifico que el Salvador los conoce y los ama; conoce sus nombres tal como ustedes conocen el de Él; Él conoce sus problemas. Él los ha experimentado. Él, por medio de Su expiación, ha vencido al mundo. Ustedes, por medio de su disposición de tomar el nombre de Él sobre ustedes, aligerarán las cargas de innumerables personas. Y con el tiempo hallarán que conocen mejor al Salvador y que lo aman más. El nombre de Él estará en su corazón y se grabará en su memoria. Es el nombre por el cual serán llamados.

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