Sed de buen ánimo

¿Cómo podemos tener gozo en la vida a pesar de todo lo que enfrentemos? Cito otra vez de las Escrituras: “Sed de buen ánimo, pues, y no temáis, porque yo, el Señor, estoy con vosotros y os ampararé”.

La historia de la Iglesia en ésta, la dispensación del cumplimiento de los tiempos, está repleta de experiencias de los que han luchado pero que han permanecido firmes y con buen ánimo al hacer del evangelio de Jesucristo el punto central de su vida. Esa actitud es lo que nos ayudará a superar lo que se interponga en nuestro camino. No eliminará nuestros problemas, pero nos permitirá enfrentar los desafíos, con confianza, y salir victoriosos.

Mis queridos hermanos y hermanas, no teman. Sean de buen ánimo. El futuro es tan brillante como su fe.

Sería fácil desanimarnos y perder la fe en cuanto al futuro —o incluso tener temor de lo que pueda venir— si sólo nos concentráramos en lo que está mal en el mundo y en nuestra vida. Sin embargo, hoy quisiera que nuestros pensamientos y nuestras actitudes dejen de lado los problemas que nos rodean y se concentren en las bendiciones que tenemos como miembros de la Iglesia. El apóstol Pablo declaró: “…no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”

Son muchos los ejemplos de personas que han enfrentado circunstancias difíciles, pero que han perseverado y triunfado a raíz de que su fe en el Evangelio y en el Salvador les ha dado la fuerza que necesitaban.

Discurso completo: Sed de buen ánimo

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