Reconciliación

“La ira, si no se controla, es frecuentemente más [destructiva] que el agravio que la provoca”

Hermanos y hermanas, Jesús ha pedido que “vi[vamos] juntos en amor” sin “disputas entre vosotros”. Él advirtió a los nefitas: “Aquel que tiene el espíritu de contención no es mío”. Ciertamente, nuestra relación con Cristo la determinará en gran medida —o al menos influirá en ella— la relación que tengamos el uno con el otro.

…las heridas deben sanar para que la vida sea lo gratificante que Dios proyectó que fuera…

Testifico de la tranquilidad de alma que les brindarán la reconciliación con Dios y con los demás si somos lo suficientemente mansos y valientes para procurarla.

Leer discurso completo: El ministerio de la reconciliación

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