No digan ni hagan nada… orgulloso

Muchas películas y programas de televisión presentan comportamientos que se encuentran en oposición directa a las leyes de Dios. No se sometan ustedes a la insinuación y a la indecencia explícita que con mucha frecuencia se ve allí. Las letras de gran parte de la música actual caen en la misma categoría. Lo profano, que es tan prevalente a nuestro alrededor hoy, jamás se habría tolerado en un pasado no muy distante. Lamentablemente, se toma en vano el nombre del Señor una y otra vez. Recordemos juntos el mandamiento —uno de los diez— que el Señor reveló a Moisés en el monte Sinaí: “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano, porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano”. Lamento que cualquiera de nosotros estemos sujetos a un lenguaje profano, y les ruego que no lo empleen. Les imploro que no digan ni hagan nada de lo que no puedan sentirse orgullosos.

Manténganse totalmente alejados de la pornografía; nunca se permitan verla; jamás. Se ha demostrado que es una adicción la cual es muy difícil de vencer. Eviten el consumo de alcohol y tabaco y cualquier otra droga, que también son adicciones que les costará mucho superar.

Discurso completo: El poder del sacerdocio

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