La Navidad es amor semejante al de Cristo

Al celebrar en esta época el nacimiento de Jesucristo, celebremos también todo lo que simboliza Su nacimiento, en particular el amor. Si vemos pastores, recordemos ser humildes. Si vemos reyes magos, recordemos ser generosos. Si vemos la estrella, recordemos que es la luz de Cristo la que da vida y luz a todas las cosas. Si vemos a un bebé, recordemos amar incondicionalmente, con ternura y compasión. Que podamos abrir la puerta de nuestro corazón y tender la mano a los que viven en soledad, en el olvido o que son pobres de espíritu. Al contemplar el ejemplo y el sacrificio infinito del Salvador, consideremos la forma en que podamos ser más semejantes a Cristo en nuestra relación con nuestros familiares y amigos, no sólo en esta época, sino durante todo el año.

Ruego que estemos llenos del espíritu y del amor de esta época navideña. Testifico que tenemos un Padre Celestial amoroso cuyo plan de felicidad para nosotros es la máxima expresión de amor. Que podamos recordar que, en su momento, nos regocijamos(9) al comprender ese plan.

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