La influencia de las madres

Una gran responsabilidad descansa sobre ustedes. De ustedes depende la enseñanza, la dirección de los pensamientos y la inspiración del corazón de sus hijos, porque ellos son bendecidos por el espíritu de su madre, y la influencia que ejerce la madre sobre los hijos es la impresión más perdurablemente indeleble que queda en ellos. No hay nada tan imperecedero como la influencia de la madre; eso es si ella es buena y tiene el espíritu del Evangelio en el corazón, y si instruye a sus hijos en la senda que deben seguir 1.

Nuestras madres, y las madres de nuestros hijos, cuyos corazones están llenos de solicitud por el bienestar de sus hijos, habiendo recibido el don del Espíritu Santo por la imposición de manos, pueden ir a sus cámaras secretas e inclinarse ante Dios y estar en íntima comunión con Él como ninguna otra madre sobre la tierra puede hacerlo, si observan los principios que han aceptado y viven dignas de sus privilegios. Por medio de la influencia que de ese modo ejercerán en el corazón de sus hijos, guiarán a éstos por la senda de la rectitud y de la verdad, y los criarán en disciplina y amonestación del Señor, en el amor a la verdad, en la obediencia a los mandamientos del Señor, de una forma en la que otras personas, que no poseen estos privilegios, bendiciones e investiduras que se otorgan tan abundantemente a la madres de Israel, no pueden hacerlo 2.


  1. Deseret News: Semi-Weekly, 5 de enero de 1892, pág. 3.
  2. En “Conference Report”, abril de 1912, pág. 7.
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