Guarden los mandamientos

Los mandamientos fueron dados por Dios. Al hacer uso del albedrío, podemos dejarlos de lado. Sin embargo, no podemos cambiarlos, así como no podemos cambiar las consecuencias que resultan de desobedecerlos y quebrantarlos.

Ruego que nos demos cuenta que la mayor felicidad en la vida vendrá como resultado de seguir los mandamientos de Dios y obedecer Sus leyes. “Y el efecto de la rectitud será paz; y el resultado de la rectitud, reposo y seguridad para siempre”. Tal paz y tal seguridad solo pueden ser producto de la rectitud.

Discurso completo: Guarden los mandamientos

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