El lenguaje profano

Su forma de hablar y las palabras que usen dicen mucho en cuanto a la imagen que ustedes eligen transmitir. Utilicen un lenguaje que aliente y edifique a las personas que los rodean. El lenguaje profano, vulgar o soez, y los chistes inapropiados o indecentes son ofensivos para el Señor. Nunca usen incorrectamente el nombre de Dios ni el de Jesucristo. El Señor dijo: “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano”.

Nuestro Padre Celestial nos ha aconsejado aspirar a todo lo “virtuoso, o bello, o de buena reputación, o digno de alabanza”. Cualquier cosa que lean, escuchen o vean deja una impresión en ustedes.

La pornografía es especialmente peligrosa y adictiva. La exploración de la pornografía por curiosidad puede convertirse en un hábito dominante que llevará al uso de material aún más obsceno y a la transgresión sexual. Eviten la pornografía a toda costa.

Que no les dé miedo salirse de un cine, apagar el televisor o cambiar la estación de radio si lo que se está presentando no concuerda con las normas del Padre Celestial. En una palabra, si no están seguros de que una película, un libro o cualquier otra forma de diversión sea apropiada, no la vean, no lo lean ni participen en ella.

El apóstol Pablo declaró: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?… el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es”. Hermanos, es nuestra responsabilidad mantener nuestros templos limpios y puros.

Discurso completo: La preparación trae bendiciones

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