Caminos hacia la perfección

Quisiera darles una fórmula sencilla mediante la cual pueden medir las decisiones que enfrentan. Es fácil de recordar: “No puedes hacer bien haciendo lo malo ni puedes hacer mal haciendo lo bueno”. Nuestra conciencia nos advierte como amiga antes de que nos castigue como juez.

En una revelación que dio a través del profeta José Smith, el Señor aconseja: “…lo que no edifica no es de Dios, y es tinieblas. Lo que es de Dios es luz…”.

Algunas personas insensatas dan la espalda a la sabiduría de Dios y van tras los encantos de las modas pasajeras, la atracción de la falsa popularidad y la emoción del momento. Se necesita valor para pensar lo bueno y escoger lo bueno, porque muy raras veces, ese camino será el más fácil de seguir.

La batalla en pos del autodominio es posible que deje a la persona un tanto magullada y herida, pero siempre una persona mejor. El autodominio es en sí un proceso riguroso que muchos de nosotros quisiéramos que no requiriera esfuerzo y no nos causara dolor. En caso de tener que hacer frente a reveses pasajeros, una parte muy importante de nuestra lucha por lograr el autodominio es la determinación y el valor para volver a intentarlo.

Discurso completo: Caminos hacia la perfección

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