DISCURSOS

A

A el oíd! — por Mark E. Petersen

A estos evita — por Boyd K. Packer

A estos haré mis gobernantes — por James E. Faust

A Fin De Que Sepáis — Keith B. McMullin

A imagen de Dios — por Marion G. Romney

A la espera del [hijo] pródigo — por Brent H. Nielson

A la gente mayor de la Iglesia — por Ezra Taft Benson

A la manera del Señor — por Thomas S. Monson

A la otra Oveja — por Boyd K. Packer

A las mujeres de la iglesia — por Howard W. Hunter

A las mujeres jóvenes de la Iglesia — por Ezra Taft Benson

A los defensores de la fe — por Harold B. Lee

A los jóvenes — por Boyd K. Packer

A los mayores solteros de la iglesia — por Ezra Taft Benson

A los niños de la Iglesia — por Ezra Taft Benson

A los obispos de la Iglesia — por Gordon B. Hinckley

A mi hijo misionero — por Dennis B. Neuenschwander

A mí lo hicisteis — por Richard P Lindsay

A mis nietos — Henry B. Eyring

A nuestro amigo, el nuevo miembro — por Loren C. Dunn

A pesar de nuestras flaquezas — por Neal A. Maxwell

A pesar de todo, podemos ser felices — por Elaine A. Cannon

A quién iremos? — por Gordon B. Hinckley

A quién salvaremos? — por Jacob de Jager

A Sión venid — Por D. Todd Christofferson

A través de los ojos de Dios — Dale G. Renlund

A través del velo — por Ray J. Snelson

A vosotros os es requerido perdonar — por Gordon B. Hinckley

Aarón — por Víctor Ludlow

Abrid vuestra boca — por Joe J. Christensen

Absorbida en la voluntad del padre — por Neal A. Maxwell

Absteneos de toda impiedad — por Neal A. Maxwell

Aceptando el llamamiento — por John H. Groberg

Acercarse más a Dios — Terence M. Vinson

Acerquémonos a Dios — por Henry B. Eyring

Acerquémonos al trono de Dios con confianza — Jörg Klebingat

Activación del Sacerdocio — por Victor L. Brown

Actuar por nosotros mismos, sin ser obligados — por James E. Faust

Acudan a Él y las respuestas llegarán — James B. Martino

Acudid a Dios y vivid — por Carlos E. Asay

Acuérdate del día de reposo — por Sipuao J. Matuauto

Acuérdate… de lo que has recibido y oído — Susan L Warner

Adán, el arcángel — por Mark E. Petersen

Adhiérete a los convenios — Barbara Thompson

Adiós a este maravilloso y antiguo Tabernáculo — Gordon B. Hinckley

Administración de la Iglesia restaurada — por N. Eldon Tanner

Adoremos por medio de la música — por Dallin H. Oaks

Adquisición y dirección de proyectos de producción — por H. Burke Peterson

Advertencias del pasado — por Mark E. Petersen

Advertencias espaciales — por N. Eldon Tanner

Aférrense a la barra — por Daniel L. Johnson

África ve el alba de un nuevo día — por Alexander B. Morrison

Afrontad a vuestro Goliat — por Thomas S. Monson

Agradecidos en cualquier circunstancia — Por Dieter F. Uchtdorf

Ahora es el momento — Por Thomas S. Monson

Ahora es el momento de servir en una misión! — por Richard G. Scott

Ahora es el tiempo — por Marvin J. Ashton

Al alcance de vuestros brazos — por Jeffrey R. Holland

Al dar bendiciones del sacerdocio — por Dennis L. Lythgoe

Al Gran Profeta Rindamos Honores — por Gordon B. Hinckley

Al obedecer los mandamientos del Señor, recibimos bendiciones — por Hartman Rector, Jr.

Al partir — por Thomas S. Monson

Al que venciere. . . Así como yo he vencido — por Neal A. Maxwell

Al rescate — Thomas S. Monson

Al rescate: ¡Podemos hacerlo! — por Mervyn B. Arnold

Al Sacerdocio Aarónico: Cómo prepararse para la década de las decisiones — por Robert D. Hales

Al servicio del Señor — por Douglas J. Martin

Al tomar la Santa Cena — por L. Tom Perry

Alabanza al Señor — por Gordon B. Hinckley

Alarga las cuerdas de tu tienda — por Merrill J. Bateman

Alarguemos nuestro paso en la obra misional — por Franklin D. Richards

Albedrío y libertad — por Dallin H. Oaks

Alcancemos lo más alto — por Thomas S. Monson

Alcanzad vuestro potencial divino — por Gordon B. Hinckley

Alcanzar el éxito mediante el autodominio — por N. Eldon Tanner

Alégrense, hijas de Sión — Mary Ellen Smoot

Alguna gran cosa — Por James E. Faust

Algunas creencias fundamentales de la iglesia

Allegaos a él en oración — por Dwan J. Young

Allegaos a mi — por J. Thomas Fyans

Allegaos a mí por medio de la obediencia — por Barbara W. Winder

Allí está la luz — por John H. Groberg

Almacenamiento de alimentos — por Vaughn J. Featherstone

Almas similares — por Barbara B. Smith

Alzad vuestra luz — por J. Richard Clarke

Amad la gloria de Dios — por N. Eldon Tanner

Amanecer — por Loren C. Dunn

Amanecer sin esperanza. . . Gozosa mañana — por Thomas S. Monson

Amaos unos a otros — por F. Burton Howard

Amar a los demás y vivir con las diferencias  — Dallin H. Oaks

Amemos desinteresadamente — por Richard G. Scott

Amemos lo que Dios ama — por Dennis R. Peterson

Amigos o enemigos — por Charles Didier

Amigos, siervos, hijos del salvador — por Robert E. Wells

Amo a las hermanas de la Iglesia — por Barbara W. Winder

Amonestaciones para el sacerdocio de Dios — por Harold B. Lee

Amor entre padre e hijo — por Marion D. Hanks

Amor versus Lujuria — por Spencer W. Kimball

Amor y servicio — David B. Haight

Anclados en la fe y la dedicación — Por M. Russell Ballard

Anda conmigo — por Elaine L. Jack

Anhelosamente consagrados — por Joseph Anderson

Anónimo — por Thomas S. Monson

Antes de levantar un muro — por Loren C. Dunn

Antes del llamamiento — por David R. Mickel

Añoranza del hogar — por Marvin J. Ashton

Apacienta mis corderos — por Boyd K. Packer

Apacienta mis ovejas — Gordon B. Hinckley

Apacienta mis ovejas — Ned B. Roueché

Apacienta mis ovejas — por David B. Haight

Apacienta mis ovejas — por Jayne B. Malan

Apacienta mis ovejas — por Richard P. Lindsay

Aprenda todo varón su deber — por Joseph B. Wirthlin

Aprendamos con el corazón — Por Walter F. González

Aprendamos las lecciones del pasado — por M. Russell Ballard

Aprendamos, hagamos, seamos — Por Thomas S. Monson

Aprendamos, hagamos, seamos — por Thomas S. Monson

Aprended de Mí — por Thomas S. Monson

Apresuremos el plan de juego del Señor! — S. Gifford Nielsen

Apuntad una fecha — por M. Russell Ballard

Aquí para servir en una causa noble — Carol F. McConkie

Arrepentíos o pereceréis — por Marion G. Romney

Arrepintámonos de nuestro egoísmo (D. y C. 56:8) — Neal A. Maxwell

Ascenderemos juntos — por Linda K. Burton

Asegúrate de acudir a Dios para que vivas — por Jeffrey R. Holland

Así alumbre vuestra luz — por Joseph B. Wirthlin

Así alumbre vuestra luz. . . — por Spencer W. Kimball

Así como El — por Mark E. Petersen

Así dijo Jehová — Por Theodore M. Burton

Así haced vosotros con ellos — por Mark E, Petersen

Así que ya no sois extranjeros . . . — por Derek A. Cuthbert

Así son las cosas — Obispo H. David Burton

Asidos constantemente — Kevin S. Hamilton

Asiros con firmeza a las palabras de los profetas— Neil L. Andersen

Asombro me da — Ronald A. Rasband

Atendamos los asuntos de nuestro Padre — Por N. Eldon Tanner

Atendamos los asuntos de nuestro padre — por N. Eldon Tanner

Aterrizar a salvo durante la turbulencia — por Dieter F. Uchtdorf

Atesoren para sí — por Keith B. McMullin

Aumentemos nuestra fe — por Patricia P. Pinegar

Aun hasta el final — por Jeffrey R. Holland

Autosuficiencia — Por Boyd K. Packer

Autosuficiencia emocional — por Boyd K. Packer

Ay de vosotros. . . Hipócritas — por N. Eldon Tanner

Ayuda mi incredulidad — Por L. Whitney Clayton

Ayuda por medio del Espíritu Santo — por Chi Hong (Sam) Wong

Ayudad al ser querido que os necesita — por Richard G. Scott

Ayudemos a este matrimonio a progresar! — por James M. Harper

Ayudemos a otros a alcanzar las promesas del Señor — por Spencer W. Kimball

Ayudemos a otros a obtener un testimonio — por H. Burke Peterson

Ayudémosles a regresar al redil — por Gardner H. Russell

Ayúdenlos a fijar metas elevadas — Por Henry B. Eyring

Ayúdenlos en el camino de regreso al hogar — Henry B. Eyring

B

Bajo circunstancias adversas — por Robert E. Wells

Batallones perdidos — por Thomas S. Monson

Bebed de la fuente — Por Bruce R. McConkie

Bendecidos con el agua viva — Kathleen H. Hughes

Bendecir a nuestros hijos al mejorar nuestro matrimonio — Lori Cluff Schade

Bendiciones del Sacerdocio — Por Joseph Fielding Smith

Bendiciones Patriarcales — por James E. Faust

Bendiciones, cuenta y verás — por Yoshihiko Kikuchi

Benditos y felices son aquellos que guardan los mandamientos de Dios—Von G. Keetch

Bien atentas a nuestros deberes — Por Carole M. Stephens

Bienaventurado el… que puso en Jehová su confianza — Por L. Tom Perry

Bienaventurados los misericordiosos. . . — por Gordon B. Hinckley

Bienestar de la iglesia: Algunos fundamentos — por Marion G. Romney

Bienvenidos a casa — Keith B. McMullin

Bosquejo de un líder de la Iglesia — por Mark E. Petersen

Brazos de seguridad — Por Jay E. Jensen

Bueno es ser sabio, si… — por Boyd K. Packer

Buscad a los errantes — por N. Eldon Tanner

Buscad el reino de Dios — por Gordon B. Hinckley

Buscad primeramente el reino de Dios — por David B. Haight

Buscad y hallaréis — por Elaine L. Jack

Buscad, y hallaréis — Craig C. Christensen

Buscar conocimiento por la fe  — por David A. Bednar

Busquemos el perdón — por Richard G. Scott

Busquemos lo bueno — por Joseph B. Wirthlin

Busquemos lo hermoso — por Keith W. Wilcox

Busquemos los dones del Espíritu — Por Spencer W. Kimball

Busquemos y alcancemos una posición espiritual elevada en la vida — Robert D. Hales

C

Calabazas o melones? — Rachel Cox

Caminando hacia la luz de su amor — Anne C. Pingree

Caminaremos por la misma senda — Por Spencer W. Kimball

Canal hacia el conocimiento y la perfección — por J. Thomas Fyans

Canastos Y Frascos — Chieko N. Okazaki

Carta a un ex misionero — por Charles A. Didier

Castidad — Mark E. Petersen

Catorce razones para seguir al profeta — por Ezra Taft Benson

Celebrar la noche de hogar — Cynthia Collier

Cerrad vuestros corazones — por Spencer W. Kimball

Cimientos de rectitud — por Spencer W. Kimball

Cinco panes de cebada y dos panecillos — por James E. Faust

Claves para satisfacer las necesidades temporales y espirituales — por Ronald E. Poelman

Comencemos por el hogar — Por Boyd K. Packer

Comentarios finales — Gordon B. Hinckley

Comienzos — James E. Faust

Como a una hija de Dios — por Yoshihiko Kikuchi

Cómo adorar — Bruce R. McConkie

Como adquirir conocimiento espiritual — por Richard G. Scott

Cómo alcanzar el éxito mediante el autodominio — por Marion G. Romney

Cómo asegurar nuestro testimonio — Donald L. Staheli

Como ayudar a los niños a discernir la verdad del error — por Michaelene P. Grassli

Como copas de cristal — por F. Burton Howard

Cómo crear un hogar en el que se comparta el Evangelio — por M. Russell Ballard

Cómo dirigir un análisis en grupo para que sea eficaz — por Dustin West

Como encontrar el camino de regreso — por Richard G. Scott

Cómo encontrar la paz y sanar el alma — Dale E. Miller

Cómo encontrar tu vida — por D. Todd Christofferson

Cómo enfrentar los desafíos del mundo actual — Robert D. Hales

Cómo enseñar a los jóvenes a dirigir a la manera del Salvador — Carol F. McConkie

Cómo enseñar la expiación — por Tad R. Callister

Cómo establecer la unidad — por Henry B. Eyring

Cómo ganar la guerra contra el mal — Por James J. Hamula

Cómo hallar fortaleza en tiempos difíciles — por Allan F. Packer

Como Hallar Gozo En La Vida — Richard G. Scott

Como huerto de riego — Por Jeffrey R. Holland

Cómo llegar a ser lo mejor de nosotros mismos — Thomas S. Monson

Cómo llegar a ser testigo de Cristo — D. Todd Christofferson

Como llegar a ser una verdadera generación del milenio — por Russell M. Nelson

Cómo llenar el libro de tu vida — L. Tom Perry

Cómo lo sabe? — por William R. Bradford

Cómo lograr que nuestros hijos se autoestimen — por James M. Harns

Cómo lograr una buena relación matrimonial — por

Cómo mejorar nuestra experiencia en el templo — L. Lionel Kendrick

Como nos ayuda el templo a enseñar el evangelio a nuestros hijos — por Roger y Rebecca Merrill

Cómo nos recordarán nuestros hijos? — por Robert D. Hales

Como nos ve Jesucristo — por Cecil O. Samuelson, hijo

Cómo nutrir el espíritu — Por Dallin H. Oaks

Cómo obtener ayuda del Señor — por Richard G. Scott

Cómo obtener revelación personal — por Bruce R. McConkie

Cómo obtener un testimonio — Por Marion G. Romney

Cómo obtener y preservar vuestro testimonio — Robert L. Simpson

Cómo predicarán? — por A. Theodore Tuttle

Cómo preservar el albedrío y cómo proteger la libertad religiosa — por Robert D. Hales

Cómo protegerse de la pornografía: Un hogar centrado en Cristo — Por Linda S. Reeves

Cómo puedo convertirme en la mujer en quien sueño? — Gordon B. Hinckley

Cómo recibir un testimonio de luz y verdad — Dieter F. Uchtdorf

Cómo reconocer las respuestas a las oraciones — por Richard G. Scott

Cómo salvar tu vida — por D. Todd Christofferson

Cómo sanar las trágicas heridas del abuso — por Richard G. Scott

Como sanar tus heridas — por Richard G. Scott

Cómo satisfacer nuestras necesidades — por M. Russell Ballard

Como ser misionero para el cónyuge — por Mollie H. Sorensen

Como si os hallaseis presentes — Byron R. Merrill

Cómo tener fe en el Señor Jesucristo — Robert D. Hales

Cómo testificar — Por Stephen R. Covey

Como tomar la decisión correcta — por Richard G. Scott

Como un faro en la colina — por H. Burke Peterson

Como un niño — por Henry B. Eyring

Como una llama inextinguible — M. Russell Ballard

Como una madre — Por Ardeth G. Kapp

Como una vasija quebrada — Jeffrey R. Holland

Cómo vivir bien en medio de la creciente maldad — Richard G. Scott

Como vivir los principios del evangelio — por David B. Haight

Como yo os he amado — por Robert L. Backman

Compartid vuestro tesoro — por Alien E. Litster

Compartir el Evangelio — Por Dallin H. Oaks

Compartir su luz — Neill F. Marriott

Compasión — Thomas S. Monson

Complacer a nuestro Padre Celestial — por Gordon B. Hinckley

Comprender mejor el Evangelio mediante la maternidad — por Katy McGee

Comprender quienes somos nos induce . . . espeto que nos debemos — por Harold B. Lee

Compromiso — F. Burton Howard

Comunión con el Espíritu Santo — Por James E. Faust

Comunión con el espíritu santo — por James E. Faust

Comuniquémonos como Cristo lo haría — por L. Lionel Kendrick

Con el Espíritu todo es posible — por Vira H. Judge

Con esperanza. . . arar — Neal A. Maxwell

Con la fuerza del Señor — Henry B. Eyring

Con la mano y el corazón — por Thomas S. Monson

Con las serpientes de cascabel no se juega — David E. Sorensen

Con lengua de ángeles — Robert S. Wood

Con miras al templo — por John A. Widtsoe

Con prudencia y orden — Por Dallin H. Oaks

Con todo el sentimiento de un tierno padre: Un mensaje de esperanza para las familias — Robert D. Hales

Con todo para adelante! — por Thomas S. Monson

Conceptos excelentes — por Dallin H. Oaks

Confía en Jehova — por L. Tom Perry

Confiad en el Señor — por Marion G. Romney

Confianza en el Señor — por Marion G. Romney

Confiar en la certeza que nos brinda el Señor — Mindy Anne Leavitt

Confiemos en Jesucristo — por Ezra Taft Benson

Confíen en el Señor — M. Russell Ballard

Confirma a tu hermanos — Robert L. Simpson

Confirma a tus hermanos — Mervyn B. Arnold

Conformes con lo que se nos ha concedido — Neal A. Maxwell

Congregados en mi nombre. . . — por Joseph B. Wirthlin

Conoced al pastor — por Robert E. Wells

Conocer a la Trinidad — Por Jeffrey R. Holland

Conocer y amar a Dios — por Henry B. Eyring

Conocerá si la doctrina es de Dios — Kenneth Johnson

Conozcamos a Dios — por N. Eldon Tanner

Conozcamos al Señor Jesús — por Bruce R. McConkie

Consagración al Señor — por Robert D. Hales

Consejo a los Hombres Jóvenes — por Boyd K. Packer

Consejo a los santos y al mundo — por Joseph Fielding Smith

Consejo para los santos — por Ezra Taft Benson

Consejos familiares — por M. Russell Ballard

Conservemos el rumbo exacto — Carlos E. Asay

Consideren las bendiciones — Por Thomas S. Monson

Constantes e inmutables — Por Mary Ellen Smoot

Construid vuestro escudo de fe — por L. Tom Perry

Construyamos fortalezas — por Horacio A. Tenorio

Continuemos avanzando y elevándonos — por Spencer W. Kimball

Continuemos con paciencia — Dieter F. Uchtdorf

Continuidad de servicio — por N. Eldon Tanner

Convenios, ordenanzas y servicio — por A. Theodore Tuttle

Conversación con los Maestros — por Boyd K. Packer

Convertidos al Señor — Por David A. Bednar

Convertíos — Bonnie L. Oscarson

Convirtámonos en puros de corazón — por Spencer W. Kimball

Convirtamos el conocimiento en sabiduría — por Marion G. Romney

Corazón de madre —Julie B. Beck

Corazones tiernos y manos dispuestas a ayudar — por H. David Burton

Corre muchacho, corre! — por Thomas S. Monson

Corrientes oceánicas e influencias familiares — por Spencer W. Kimball

Corrientes oceánicas e influencias familiares — por Spencer W. Kimball

Cosas concernientes a la rectitud — Francisco J. Viñas

Cosas pequeñas y sencillas — Arnulfo Valenzuela

Cosechar las recompensas de la rectitud — Quentin L. Cook

Crean! —Elaine S. Dalton

Crecer en el Señor — por Anne C. Pingree

Creed a sus profetas — por Gordon B. Hinckley

Creéis o no? — por Bruce R. McConkie

Creemos en la Honestidad — por Marion G. Romney

Creemos en ser castos — David A. Bednar

Creemos en ser honrados — por Mark E. Petersen

Creemos en ser castos — por Marion G. Romney

Creemos en ser honrados — por Marvin J. Ashton

Creemos todo lo que Dios ha revelado — por Boyd K. Packer

Creemos todos en el mismo Dios? — por F. Enzio Busche

Creo — Jeffrey R. Holland

Creo? — por Bonnie L. Oscarson

Creyentes y hacedores — por Mark E. Petersen

Criad a vuestros hijos en la luz y la verdad — por H. Verlan Andersen

Cristo en América — por Mark E. Petersen

Cristo en América — por N. Eldon Tanner

Cristo es la luz del mundo — por Gordon B. Hinckley

Cristo y la Creación — por Bruce R. McConkie

Cristo, el mar se encrespa — por Howard W. Hunter

Cristo, el Redentor — Por Carlos H. Amado

Cristo, nuestra eterna esperanza — por Spencer W. Kimball

Cristo, nuestra pascua — por Howard W. Hunter

Cuál es el objeto de estos templos? — por Gordon B. Hinckley

Cuál es la diferencia? — por Derek A. Cuthbert

Cuál es la función de la Sociedad de Socorro? — por Aileen H. Clyde

Cuál es vuestro destino?  — por Marvin J. Ashton

Cualquiera que los reciba, a mí me recibe — por Neil L. Andersen

Cuán hermosos los pies de los que traen las buenas nuevas! — Por Derek Dixon

Cuando el corazón os habla de cosas que vuestra mente desconoce — por Harold B. Lee

Cuando el profeta habla — por N. Eldon Tanner

Cuando el Señor llama, el Señor capacita — por Neil L Andersen

Cuando el Señor manda — Bruce A. Carlson

Cuando enfrentamos la adversidad — por Marvin J. Ashton

Cuando estéis angustiados — por Jeffrey R. Holland

Cuando se salva a una niña, se salva a generaciones — Mary N. Cook

Cuando te hayas convertido — D. Todd Christofferson

Cuando un hijo se aparta de la Iglesia — por Robin Zenger Baker

Cuando una puerta se cierra, otra se abre — por Howard W. Hunter

Cuatro consejos para los jóvenes — por Gordon B. Hinckley

Cuatro títulos — Dieter F. Uchtdorf

Cuatro versiones Incas de la leyenda del Dios blanco — por Kirk Magleby

Cuidaos del orgullo — por Ezra Taft Benson

Cuídate de no olvidarte de Jehová — por Dean L Larsen

Cuidemos de los pobres y necesitados — por Marion G. Romney

Cuídense de murmurar — Por H. Ross Workman

Cultivar el buen discernimiento y no juzgar a los demás — Gregory A. Schwitzer

Cumpliendo el cometido celestial — por A. Theodore Tuttle

Cumplir el propósito de la Sociedad de Socorro — Por Julie B. Beck

D

Dad gracias en todo — por Helio da Rocha Carmargo

David, un futuro misionero — Darwin B. Christenson

De acuerdo con los mandamientos — por Marion G. Romney

De dónde proviene nuestra paz? — Por John H. Vandenberg

De la oscuridad nació la luz — por Thomas J. Griffiths

De las cosas pequeñas — Kathleen H. Hughes

De las cosas pequeñas — Stephen A. West

De las cosas pequeñas proceden las grandes — por Gordon B. Hinckley

De líderes a gerentes: el cambio fatal — por Hugh W. Nibley

De Nazaret puede salir algo de bueno? — por George P. Lee

De pronto se me hizo la luz! — por David Capron

De tal manera amo Dios al mundo — por Spencer W. Kimball

De una generación a otra con Amor — por Gordon B. Hinckley

Debemos ser reverentes — Por Spencer W. Kimball

Deben volver a escribirse los mandamientos? — por Richard L. Evans

Deberes, recompensas y riesgos — por M. Russell Ballard

Decisión — por Eldred G. Smith

Decisiones — Por Eldred G. Smith

Decisiones — por Thomas S. Monson

Decisiones para la eternidad — Russell M. Nelson

Dedicación de la capilla de Fayette — por Spencer W. Kimball

Dedicad tiempo a vuestros hijos — por Marion G. Romney

Dediquen tiempo a sus hijos — por Ben B. Banks

Defendamos la verdad y la rectitud — por Ardeth G. Kapp

Defendamos lo que es justo — por L. Tom Perry

Defendamos nuestros principios — por Terry J. Moyer

Defended vuestras convicciones — por James E. Faust

Defended vuestros hogares — Por Camilla Kimball

Defensoras de la proclamación sobre la familia — por Bonnie L. Oscarson

Deja que Dios sea tu arquitecto — Por David Dickson

Deja que la virtud engalane tus pensamientos incesantemente — por Gordon B. Hinckley

Dejad que resuene el sonido claro de la trompeta — Gregory A. Schwitzer

Dejemos que otros también tengan la razón! — por Hartman Rector, hijo,

Del lado de los líderes de la Iglesia — por Ronald A. Rasband

Del mundo o del reino? — por Howard W. Hunter

Deleitaos en las palabras de Cristo — por Gene R. Cook

Deleitémonos sentados a la mesa del Señor — M. Russell Ballard

Demasiado joven todavía — por Ruth H. Funk

Demos gracias a Dios — por Thomas S. Monson

Demostrad vuestra gratitud al Señor — por Marion G. Romney

Descubrir la divinidad interior — Rosemary M. Wixom

Desde el principio — por Neal A. Maxwell

Desenredemos nuestra vida — por William R. Bradford

Después de hacer cuanto podamos — Por Ezra Taft Benson

Destruyamos los “grillos” con espiritualidad — por Ardeth G. Kapp

Deudas terrenales y deudas celestiales — Joseph B. Wirthlin

Días inolvidables — por Thomas S. Monson

Dieciséis años como testigo — por Francis M. Gibbons

Diez claves para comprender a Isaías — Por Bruce R. McConkie

Diez dones del Señor — por Gordon B. Hinckley

Diez pasos importantes para lograr mayor espiritualidad — por Joe J. Christensen

Dignas de las promesas prometidas — Linda S. Reeves

Digno de toda aceptación — por Ezra Taft Benson

Dignos de confianza — por Robert E. Wells

Dignos de recomendación — por N. Eldon Tanner

Dime la historia de Cristo — Neil L. Andersen

Dios ama a todos Sus hijos y los ayuda — Por Keith B. McMullin

Dios aún revelará — por Neal A. Maxwell

Dios está a la cabeza — M. Russell Ballard

Dios perdonará — por Spencer W. Kimball

Dios preordina a sus profetas y a su pueblo — por Bruce R. McConkie

Dios probará a su pueblo! — por Howard W. Hunter

Dios tiene una obra para nosotros — por Gordon B. Hinckley

Dios trabaja misteriosamente — por LeGrand Richards

Dios trabaja misteriosamente — por LeGrand Richards

Dios y Nosotros — Henry D. Moyle

Dios, el centro de la vida familiar — por Richard G. Scott

Dirigir como el Señor dirigió — por N. Eldon Tanner

Discípulos de Cristo — por Marion G. Romney

Discurso al Sacerdocio en general — por Harold B. Lee

Discurso en los funerales de King Fóllett — Por por José Smith

Dispuestos a someternos — por Neal A. Maxwell

Distintivos de un hogar feliz — Por Thomas S. Monson

Distintivos de un hogar feliz — por Thomas S. Monson

Divino redentor — por Neal A. Maxwell

Doctrina de la inclusión — Por M. Russell Ballard

Doctrinas y Comemos: La voz del Señor — por Neal A. Maxwell

Dominemos nuestra lengua — por Ted E. Brewerton

Dónde entonces esta la esperanza — por Howard W. Hunter

Dónde está el pabellón? — Por Henry B. Eyring

Dónde está tu Iglesia? — Dee Jepson

Dónde están las llaves y la autoridad del sacerdocio? — por Gary E. Stevenson

Dónde estás tú? — por N. Eldon Tanner

Donde esté vuestro tesoro… — Por Michael John U. Teh

Donde estén dos o tres congregados — por Henry B. Eyring

Dónde se halla la sabiduría? — por Russell M. Nelson

Dones del espíritu para tiempos difíciles — Henry B. Eyring

Dones para ayudarnos a dirigir nuestra vida — por José A. Teixeira

E

Edificar el reino — por Franklin D. Richards

Edifiquemos el reino de Dios — por L. Tom Perry

Eduquemos a los niños — por M. Russell Ballard

Ejemplos de fe — por Thomas S. Monson

Ejemplos de rectitud — Thomas S. Monson

El “fulgor perfecto de esperanza” — por Neal A. Maxwell

El “sistema de apoyo” del Señor — por Robert L. Simpson

El agua viva para saciar la sed espiritual — por Joseph B. Wirthlin

El alba rompe — por Bruce R. McConkie

El albedrío: Una bendición y una aflicción — Sharon G. Larsen

El alcoholismo: ¿Hay esperanza? — por James R. Goodrich

El alma de la Iglesia — por Spencer W. Kimball

El almacén del Obispo — por Victor L. Brown

El altruismo — por H. Burke Peterson

El amor — por W. Eugene Hansen

El amor de Cristo — por C. Max Caldwell

El amor de Dios — por Rex C. Reeve

El amor de Dios y su perdón — por Ronald E. Poelman

El amor de Dios y sus creaciones — por M. Russell Ballard

El Amor de Dios — por Maureen Derrick Keeler

El amor es sufrido — por Aileen H. Clyde

El amor mutuo — por Spencer W. Kimball

El amor nunca deja de ser — por Gordon B. Hinckley

El amor por lo justo — Marvin J. Ashton

El amor puro de cristo — por Yoshihiko Kikuchi

El amor requiere tiempo — por Marvin J. Ashton

El amor y el libre albedrío — por Marion D. Hanks

El amor, un elemento divino — por David B. Haight

El amor: La esencia del Evangelio — Por Thomas S. Monson

El arrepentimiento — por  Neal A. Maxwell

El arrepentimiento — por F. Burton Howard

El arrepentimiento — por Marion G. Romney

El arrepentimiento conduce al perdón — por Spencer W. Kimball

El arrepentimiento y la conversión — por Russell M. Nelson

El arrepentimiento, una bendición del ser miembro de la Iglesia — por Richard G. Hinckley

El arte de delegar responsabilidades — por William G. Dyer

El autodominio — por Russell M. Nelson

El azote de las drogas ilícitas — por Gordon B. Hinckley

El bálsamo de Galaad — por Boyd K. Packer

El bálsamo de Galaad — por Boyd K. Packer

El bien frente al mal — por Gordon B.Hinckley

El cable salvavidas del evangelio — por Rex D. Pinegar

El cactus, la cruz, y la Pascua — por Jeffrey R. Holland

El cambio — por Jacob de Jager

El camino — Por Lawrence E. Corbridge

El camino a casa — por Thomas S. Monson

El camino a Jericó — por Thomas S. Monson

El camino a la divinidad — por Spencer W. Kimball

El camino de regreso — por Gordon B. Hinckley

El camino del Sacerdocio Aarónico — por Thomas S. Monson

El camino del discípulo — por Dieter F. Uchtdorf

El camino hacia la perfección — por Royden G. Derrick

El cargo de obispo — por L. Tom Perry

El chisme: la trampa de Satanás — por Gene R. Cook

El ciclo trágico — por Marion G. Romney

El cómo estudiar las escrituras — por Joseph Fielding McConkie

El compromiso y la dedicación — por Marion G. Romney

El conocimiento a nuestro alcance — por Theodore M. Burton

El consejo y la oración de un profeta en beneficio de la juventud — Gordon B. Hinckley

El consolador — por Henry B. Eyring

El convenio del bautismo — por Dwan J. Young

El convenio del sacerdocio — por Marion G. Romney

El convenio sacramental — Por Melvin J. Ballard

El convenio sempiterno — Por Spencer W. Kimball

El convenio y juramento del sacerdocio — Por A. Theodore Tuttle

El cosmos de nuestro creador — por Neal A. Maxwell

El costo —y las bendiciones— del discipulado — Por Jeffrey R. Holland

El creador y salvador — por Mark E Petersen

El crear o continuar eslabones del sacerdocio — Por Keith K. Hilbig

El crecer dentro del sacerdocio — Joseph B. Wirthlín

El Cristo Resucitado — por David B. Haight

El Cristo viviente — por Bernard P. Brockbank

El cuidado de los nuestros — por H. Burke Peterson

El cuidado de los pobres — por Marion G. Romney

El Cuidador — Por Henry B. Eyring

El cumplir nuestro deber a Dios — Por Robert D. Hales

El curso trazado por la Iglesia — por J. Reuben Clark, hijo

El deber de la Iglesia — David O. McKay

El deber del padre — por H. Burke Peterson

El deber nos llama — Por Thomas S. Monson

El desarrollo de la espiritualidad — por Howard W. Hunter

El desarrollo de la fe — por A. Theodore Tuttle

El desarrollo espiritual de nuestros hijos — por M. Russell Ballard

El despistado — por Cathleen Johns y Laird Roberts

El destino de América — por N. Eldon Tanner

El destino del continente Americano — por Marion G. Romney

El día de ayuno — por Howard W. Hunter

El día de reposo — por Mark E. Petersen

El día de reposo es una delicia — por Russell M. Nelson

El día de reposo, un placer — por Spencer W. kimball

El día del Señor — por James E. Faust

El día seis de abril de 1830 — por Howard W. Hunter

El diezmo — por Dallin H. Oaks

El diezmo — por Marion G. Romney

El Dios que hace maravillas — por Howard W. Hunter

El Dios viviente y verdadero — Marion G. Romney

El divino don de la expiación — por James E. Faust

El divorcio — por Dallin H. Oaks

El documento de José Smith III y las llaves del reino — por Gordon B. Hinckley

El Don de la gracia — por Dieter F. Uchtdorf

El don de la revelación moderna — por Ezra Taft Benson

El don de sanidades — por Spencer W. Kimball

El don del espíritu santo — por Mark E. Peterson

El don del espíritu santo: una brújula perfecta — por James E. Faust

El don del albedrío — por Wolfgang H. Paul

El don que guía a un niño — por Mary R. Durham

El duodécimo Artículo de Fe — N. Eldon Tanner

El ejemplo de Abraham — por Spencer W. Kimball

El ejemplo del Maestro — Thomas S. Monson

El ejemplo del salvador — por Adney Y. Komatsu

El ejército del Señor — por Thomas S. Monson

El encontrar la propia identidad — por Victor L. Brown

El enriquecer la vida familiar — por James E. Faust

El equilibrio en las exigencias de la vida — por M. Russell Ballard

El escribir los principios del Evangelio en nuestros corazones — Por Walter F. González

El Espíritu da testimonio — Boyd K. Packer

El espíritu da testimonio — por Boyd K. Packer

El espíritu da vida — por Paul C. Dunn

El espíritu de Elias — por Russell M. Nelson

El espíritu de José — Por L. Tom Perry

El espíritu de la Navidad — Por Thomas S. Monson

El espíritu de la Navidad — Por Thomas S. Monson

El espíritu de la obra Misional — por Carlos E. Asay

El espíritu de la sociedad de socorro — por Thomas S. Monson

El espíritu de revelación — Boyd K. Packer

El espíritu del Tabernáculo — por Boyd K. Packer

El espíritu misional — Por Jacob de Jager

El espíritu navideño no se compra — por Jeffrey R. Holland

El Espíritu Santo — por Marion G. Romney

El Espíritu Santo — por Robert D. Hales

El Espíritu Santo como su compañero — Henry B. Eyring

El espíritu vivifica — por Thomas S. Monson

El está cerca, dispuesto a ayudarnos — por Ted E. Brewerton

El estado de la iglesia — Gordon B. Hinckley

El estandarte del Señor — por Victor L. Brown

El estudio y la enseñanza del Antiguo Testamento — Por Henry B. Eyring

El evangelio — por Hartman Rector, Jr.

El Evangelio a todo el mundo — John B. Dickson

El evangelio de Abraham — por Bruce R. McConkie

El evangelio de amor — por Loren C. Dunn

El evangelio de Jesucristo y las necesidades Básicas de la gente — por James M. Paramore

El evangelio de arrepentimiento — por Spencer W. Kimball

El evangelio llenara la tierra — por David B. Haight

El evangelio nos protege y rehabilita — por Robert D. Hales

El evangelio para los lamanitas americanos — por Spencer W. Kimball

El evangelio restaurado — por Hugh W. Pinnock

El Evangelio Restaurado —Una Divisa Para las Naciones — David O. McKay

El evangelio y la Iglesia — por Ronald E. Poelman

El Evangelio y uno mismo — David O. McKay

El evangelio: una fe universal — por Howard W. Hunter

El ex misionero — Por L. Tom Perry

El fariseo y el publicano — por Howard W. Hunter

El faro del Señor — Por Thomas S. Monson

El faro del Señor — por Thomas S. Monson

El faro del Señor — por Thomas S. Monson

El Fondo Perpetuo para la Educación — Gordon B. Hinckley

El fortalecimiento de la familia — por Joanne B. Doxey

El fortalecimiento de las familias: nuestro deber sagrado — Robert D. Hales

El fruto del evangelio — por Henry B. Eyring

El fuego de sus vidas — por Barbara B. Smith

El fuego purificador — por James E. Faust

El fundamento de los servicios de bienestar — por Marvin J. Ashton

El Generoso — Por Dieter F. Uchtdorf

El glorioso evangelio en nuestros días — por Bruce R. McConkie

El gobierno de la iglesia por medio de los consejos — por Ezra Taft Benson

El gozo de la esperanza hecha realidad — por M. Russell Ballard

El gozo de la luz eterna — por F. Enzio Busche

El gozo de la obra de historia familiar — por Quentin L. Cook

El gozo de redimir a los muertos — Por Richard G. Scott

El gozo de ser miembro de la Iglesia — por Angel Abrea

El gozo de una misión — por Le Grand Richards

El gozo de vivir una vida centrada en Cristo — Richard J. Maynes

El gozo del sacerdocio — Por Dieter F. Uchtdorf

El gozo del servicio — por F. Arthur Kay

El gozo del servicio — por Russell C. Taylor

El gozo del trabajo honrado — por L. Tom Perry

El gozo máximo — por Clinton L Cutler

El gozo vendrá en la mañana — por Russell M. Nelson

El gozo y la miseria — por Dallin H. Oaks

El gran imitador — por James E. Faust

El gran plan de felicidad — por Earl C. Tingey

El gran plan del Dios eterno — por Neal A. Maxwell

El gran profeta de la Restauración — por Bruce R. McConkie

El grande y terrible día del Señor — Por Marion G. Romney

El grosellero — Por Hugh B. Brown

El guarda de mi hermano — por Thomas S. Monson

El guarda de mi hermano — por Thomas S. Monson

El guarda de nuestro hermano — por Dallin H. Oaks

El guardar convenios nos protege, nos prepara y nos inviste con poder — Por Rosemary M. Wixom

El hermano ofendido — por Neal A. Maxwell

El hijo de Dios — por David B. Haight

El hogar ideal para los Santos de los Últimos Días — por Marion G. Romney

El hogar la familia: y unida divina y eterna — por Gene R. Cook

El hogar la mejor institución educativa — por G. Homer Durham

El hogar, la escuela de la vida — Enrique R. Falabella

El hombre del Sacerdocio— Por Henry B. Eyring

El hombre no puede perseverar con luz prestada — Henry D. Taylor

El inefable don — Joseph B. Wirthlin

El inmutable evangelio de dos Testamentos — por Ellis T. Rasmussen

El juramento y convenio del sacerdocio — por Carlos E. Asay

El juramento y convenio del sacerdocio — por Marion G. Romney

El juramento y convenio que corresponden al sacerdocio — por Joseph Fielding Smith

El legado de José — por James E. Faust

El lema es: cometido personal — por Marvin J. Ashton

El lenguaje de la oración — por Dallin H. Oaks

El libre albedrío y el autocontrol — por Boyd K Packer

El libre albedrio y la responsabilidad individual — por Victor L. Brown

El libro — Allan F. Packer

El libro de Mormón — por James A. Cullimore

El libro de Mormón — por Marion G. Romney

El Libro de Mormón — Por N. Eldon Tanner

El libro de Mormón es la palabra de Dios — por Ezra Taft Benson

El libro de Mormón testifica de Jesucristo — por J. Thomas Fyans

El libro de Mormón y doctrina y convenios — por Ezra Taft Benson

El Libro de Mormón: la clave de nuestra religión — por Ezra Taft Benson

El Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo — Por Boyd K. Packer

El libro de Mormón: una antigua historia sagrada — por Ted E. Brewerton

El libro milagroso de Mormón — por John L. Sorenson

El llamado al valor — Thomas S. Monson

El llamado del deber — por Thomas S. Monson

El llamamiento a la misión: eterno milagro — por Gardner H. Russell

El llamamiento de los profetas — por LeGrand Richards

El llamamiento divino de un misionero — Ronald A. Rasband

Él los colocará en Sus hombros y los llevará a casa — por Dieter F. Uchtdorf

El lugar honorable de la mujer — por Ezra Taft Benson

El lugar sagrado de la Restauración — por Jairo Mazzagardi

El maestro del evangelio y su mensaje — Ezra Taft Benson

El magnífico Sacerdocio Aarónico — David L. Beck

El mandamiento firme y dulce — por Neal A. Maxwell

El manto de un obispo — por Robert D. Hales

El maratón de la vida — por Joseph B. Wirthlin

El maravilloso y verdadero relato de la Navidad — Por Gordon B. Hinckley

El más alto honor — por Robert L. Backman

Él mas elevado lugar de honor — por James E. Faust

El más grande de los poderes — por Marion G. Romney

El matrimonio celestial — Por Russell M. Nelson

El matrimonio debe ser para siempre — James A. Cullimore

El matrimonio eterno — por Marion D. Hanks

El matrimonio que perdura — por Gordon B. Hinckley

El matrimonio y el gran plan de felicidad — por Joe J. Christensen

El matrimonio y la familia: Nuestra sagrada responsabilidad — W. Douglas Shumway

El matrimonio, esperanza de la raza humana — por Robert L. Simpson

El matrimonio: ¿Un éxito o un fracaso? — por Hugh W. Pinnock

El matrimonio: Observen y aprendan — L. Whitney Clayton

El mayor pecado — por H. Burke Peterson

El Mediador — por Boyd K. Packer

El médico de José Smith — por LeRoy S. Wirthlin

El Mensaje de Elías — por Mark E. Petersen

El mensaje de Jesucristo, infinito y único — por Robert D. Hales

El mensaje de la restauración — A. Theodore Tuttle

El mensaje de la Restauración — por L. Tom Perry

El mensaje de los cuatro Evangelios — por Robert C. Patch

El mensaje del mormonismo — Hugh B. Brown

El milagro de la fe — Gordon B. Hinckley

El milagro de la Santa Biblia — por M. Russell Ballard

El milagro de la traducción del Libro de Mormón — por Robert K. Dellenbach

El milagro del libro de Mormón — por Mark E. Petersen

El ministerio de ángeles — Por Jeffrey R. Holland

El ministerio del Salvador  — por Delbert L. Stapley

El misterio de la vida — por Boyd K. Packer

El modelo de nuestro progenitor — por Boyd K. Packer

El momento de escoger — por Thomas S. Monson

El momento de la conversión — por Robert K. Dellenbach

El momento de tener esperanza — por Ardeth G. Kapp

El motivo de la oración — Por Bruce R. McConkie

El movimiento del agua — por Boyd K. Packer

El nacimiento de la verdad — por Hugh B. Brown

El nos enseña con el ejemplo — por Marvin J. Ashton

Él nos pide que seamos Sus manos — por Cheryl A. Esplin

El nuevo y sempiterno convenio — Por Marcus B. Nash

El obispo está al frente del plan de bienestar — por Thomas S. Monson

El obispo y su deber en el Sacerdocio Aarónico — por C. Frederiek Pingel

El obispo y sus consejeros — Boyd K. Packer

El origen del hombre y el cumplimiento de profecías — por George Albert Smith

El Padre y el Hijo — Christoffel Golden Jr.

El padre y la familia — por Boyd K. Packer

El papel de Cristo como Redentor — Por Richard D. Draper

El papel esencial de los miembros en la obra misional — M. Russell Ballard

El partido que jugamos en la vida — Por Paul H. Dunn

El paseo en motocicleta — por Kenneth Johnson

El pecado no prevalecerá — por Gordon B. Hinckley

El peligro del cigarrillo — David O. McKay

El perdón divino — por Ronald E. Poelman

El perdón transformará el resentimiento en amor — David E. Sorensen

El pertenecer es nuestra sagrada primogenitura — Bonnie D. Parkin

El plan de felicidad — por Boyd K. Packer

El plan de felicidad y exaltación — por Richard G. Scott

El plan de nuestro Padre — Por Christoffel Golden Jr.

El plan de nuestro Padre: lo suficientemente amplio para todos Sus hijos — por Quentin L. Cook

El Plan de Salvación: un sagrado tesoro de conocimiento que nos guía — Robert D. Hales

El plan del Señor — por Marion G. Romney

El plan del Señor para el hombre y la mujer — Por Spencer W. Kimball

El poder de conversión del Libro de Mormón — Por Kevin S. Hamilton

El poder de Elías — por Theodore M. Burton

El poder de la bondad — por Janette Hales Beckham

El poder de la fe — por Amber Barlow Dahl

El poder de la justicia — Por Harry J. Haldeman

El poder de la oración — por N. Eldon Tanner

El poder de la oración — por Thomas S. Monson

El poder de la oración familiar — por John H. Groberg

El poder de la orientación familiar — Jeff B. Marler

El poder de la palabra — por Ezra Taft Benson

El poder de la santificación del día de reposo — por John H. Groberg

El poder de la sencillez — por Marvin J. Ashton

El poder de la divinidad — por Kent F. Richards

El poder de las montañas — por J. Thomas Fyans

El poder de los himnos para nutrir el alma — por Jay E. Jensen

El poder de los principios correctos — por Richard G. Scott

El poder de los convenios — por D. Todd Christofferson

El poder de sanar interiormente — por Merrill J. Bateman

El poder de un firme testimonio — Por Richard G. Scott

El poder del amor de Dios — John H. Groberg

El poder del amor paternal — por Delbert L. Stapley

El poder del enseñar la doctrina — Henry B. Eyring

El poder del sacerdocio — Boyd K. Packer

El poder del sacerdocio — John H. Groberg

El poder del sacerdocio — Thomas S. Monson

El poder del sacerdocio en el joven — Tad R. Callister

El poder del ejemplo — por Charles A. Didier

El poder del ejemplo — por N. Eldon Tanner

El poder destructivo de la contención — por Russell M. Nelson

El poder e influencia del sacerdocio — por N. Eldon Tanner

El poder espiritual de nuestro bautismo — Carol B. Thomas

El poder infinito de la esperanza — Por Dieter F. Uchtdorf

El poder para cambiar — por James E. Faust

El poder purificador de Getsemaní — por Bruce R. McConkie

El poder purificador de Getsemaní. — por Bruce R. McConkie

El poder sanador de Cristo — por  Gordon B. Hinckley

El poder sanador del perdón — por James E. Faust

El poder, gozo y amor que provienen de guardar convenios — Linda K. Burton

El poner metas y progresar — por Spencer W. Kimball

El porqué de la Iglesia — D. Todd Christofferson

El porque del guardar los mandamientos — por M. Russell Ballard

El porqué del matrimonio, el porqué de la familia — por D. Todd Christofferson

El portal del amor — por Thomas S. Monson

El precio de la paz — por Marion G. Romney

El precio del poder del sacerdocio — por Russell M. Nelson

El precioso don de la vista — Thomas S. Monson

El prefacio del Señor: Lo que encontramos en Doctrinas y Convenios — por Roy W. Doxey

El presidente de estaca y los servicios de bienestar — por David B. Haight

El presidente Monson hace un llamado a que tengamos valor — por Thomas S. Monson

El presidir en nuestro hogar significa… — por Joan Flinders

El primer y grande mandamiento — Por Jeffrey R. Holland

El primero y grande mandamiento — Por Robert F. Orton

El príncipe de paz — por George P. Lee

El principio del trabajo — por F. David Stanley

El privilegio de poseer el sacerdocio — por N. Eldon Tanner

El privilegio de poseer el Sacerdocio — por Spencer W. Kimball

El privilegio de ser misionero — por Adney Y. Kamatsu

El proceso de la conversión — por Julio E. Dávila

El proceso de obtener un testimonio — Por Carlos A. Godoy

El proceso para alcanzar la madurez — por Derek A. Cuthbert

El profeta — por Rex Pinegar

El Profeta del Señor — Por Arthur R. Bassett

El profeta José Smith — Por Lawrence E. Corbridge

El Profeta viviente — por Loren C. Dunn

El programa de extracción de registros — por J. Thomas Fyans

El programa inspirado de bienestar de la Iglesia — Joseph B. Wirthlin

El progreso del reino en Africa — por James O. Mason

El progreso en el sacerdocio — David B. Haight

El propósito de la oración — por William G. Dyer

El propósito de la vida — por Spencer W. Kimball

El propósito de la vida es ser probados — Por Franklin D. Richards

El propósito de las conferencias — por N. Eldon Tanner

El propósito de los servicios de bienestar de la iglesia — por Marion G. Romney

El propósito de los Templos — por W. Grant Bangerter

El propósito de vuestra vida — por H. Burke Peterson

El pueblo del Señor recibe revelación — Bruce R. McConkie

El punto de retorno seguro — por Dieter F. Uchtdorf

El que honra a Dios, Dios le honra — por Thomas S. Monson

El que persevera hasta el fin — por  Neal A. Maxwell

El que recibe a mis siervos — por Loren C. Dunn

El recogimiento de Israel en la tierra de su herencia — por Marion G. Romney

El recordar el arrepentirse y cambiar — por Julie B. Beck

El recordar y la gratitud — por Henry B. Eyring

El recordar, el arrepentirse y cambiar — por Julie B. Beck

El reflejo en el agua — Dieter F. Uchtdorf

El regreso a la virtud — Por Elaine S. Dalton

El Reino a las puertas — por Bernard Brockbank

El reino crece en Sudamérica — por M. Russell Ballard

El reino de Dios — por L. Tom Perry

El Reino de Dios — Theodore M. Burton

El respeto y la reverencia — por Margaret S. Lifferth

El rol del obispo en los servicios de bienestar — por Marion G. Romney

El Sacerdocio — por Marion G. Romney

El sacerdocio Aarónico — por Boyd K. Packer

El Sacerdocio Aarónico — por Oscar W. McConkie

El sacerdocio aarónico un don de Dios — por Gordon B. Hinckley

El Sacerdocio Aarónico, un fundamento seguro — Por Victor L. Brown

El sacerdocio Aarónico: “regresemos con honor” — por Robert D Hales

El sacerdocio de Dios — por Joseph B. Wirthlin

El sacerdocio de preparación — por Marvin K. Gardner

El sacerdocio en acción — por Thomas S. Monson

El sacerdocio preparatorio — Henry B. Eyring

El sacerdocio y el hogar — D. Lee Tobler

El sacerdocio y la oración personal — por Henry B. Eyring

El sacerdocio y su presidencia — por N. Eldon Tanner

El sacerdocio: el gobierno de Dios y el poder del cielo — por Delbert L. Stapley

El sacerdocio: poderoso ejército del Señor — Thomas S. Monson

El sacerdocio: un ancla segura — por L. Tom Perry

El sacerdocio: un don sagrado — por Thomas S. Monson

El Sacerdocio: Un don sagrado — por Thomas S. Monson

El Sacerdocio: una obligación sagrada — por Thomas S. Monson

El sacramento de la Cena del Señor — L Tom Perry

El sacramento de la santa cena — por David B. Haight

El sacrificio abnegado y sagrado del salvador — por Boyd K. Packer

El sacrificio al prestar servicio — por Harold G. Hillam

El sacrificio todavía trae bendiciones — Por Hartman Rector, Jr.

El sacrificio: una inversión eterna — Carol B. Thomas

El Salvador desea perdonar — Craig A. Cardon

El salvador y José Smith: parecidos y, sin embargo, diferentes — por Francis M. Gibbons

El Santo Sacerdocio — por Boyd K. Packer

El Santo Templo: Un faro para el mundo — Thomas S. Monson

El secreto de nuestro éxito — por Carlos E. Asay

El sendero de la paz — por Tomas S. Monson

El sendero estrecho y angosto — por Joseph B. Wirthlin

El Señor de vida — por J. Richard Clarke

El Señor Dios de la restauración — por Bruce R. McConkie

El Señor en primer lugar — por Ezra Taft Benson

El Señor espera que vivamos conforme a sus Leyes — Henry D. Moyle

El señor esta a la cabeza — por Helio da Rocha Camargo

El Señor Jesucristo — Por Robert E. Wells

El Señor los necesita ya! — M. Russell Ballard

El Señor me ha mostrado cosas grandes y maravillosas — por L. Tom Perry

El Señor no te ha olvidado — Por Linda S. Reeves

El Señor os bendecirá… — Por A. Theodore Tuttle

El Señor prosperará a los justos — por Dean L Larsen

El Señor tiene un plan para nosotros! — Carlos A. Godoy

El séptimo mandamiento: un escudo — Por Neal A. Maxwell

El sepulcro vacío testifico — por  Gordon B. Hinckley

El ser genuinos — por Dieter F. Uchtdorf

El ser marido y padre con rectitud — por Howard W. Hunter

El ser padre, un llamamiento eterno — L. Tom Perry

El ser padres: nuestro destino eterno — por Larry M. Gibson

El sereno poder de la oración — Russell M. Nelson

El servicio de adoración dominical — por W. Mack Lawrence

El servicio desinteresado — por Dallin H. Oaks

El servicio misional — por Spencer W. Kimball

El servicio obra salvación — por A. Theodore Tuttle

El servicio que cuenta — por  Thomas S. Monson

El servicio y la felicidad — por Jacob de Jager

El siguiente paso — Por Randall K. Bennett

El símbolo de Cristo — Por Gordon B. Hinckley

El símbolo de Cristo — por Gordon B. Hinckley

El sistema de almacenamiento del Señor — por Ezra Taft Benson

El sistema de empleo de la iglesia — por H. Burke Peterson

El sistema de empleos de la Iglesia — por J. Thomas Fyans

El sostenimiento de un nuevo profeta — por David B. Haight

El Tabernáculo — por Howard W. Hunter

El temor — por Virginia H. Pearce

El templo del Señor — por Thomas S. Monson

El templo es un asunto de familia — por J Ballard Washburn

El templo y el orden natural del matrimonio — Bruce C. Hafen

El templo y el sacerdocio — por Boyd K. Packer

El testigo: Martin Harris — Dallin H. Oaks

El testimonio — Por Boyd K. Packer

El testimonio — por Charles A. Didier

El testimonio de Cristo de una familia — Kent P. Jockson

El testimonio de un apóstol de Cristo — por Howard W. Hunter

El testimonio de un profeta — por Gordon B. Hinckley

El tiempo de la restauración — por  Glen M. Leonard

El tomar sobre nosotros el nombre de Cristo — por Dallin H. Oaks

El toque de la mano del Maestro — Boyd K. Packer

El ungüento sanador del perdón — por Kevin R. Duncan

El único camino — por Marion G. Romney

El único fundamento correcto y valido — por Dieter F. Uchtdorf

El único tesoro verdadero — por P. Enzio Busche

El valor de la autoestima — James E. Faust

El valor de la fe y la esperanza — por Paul H. Dunn

El valor de las almas — por Marion G. Romney

El valor de las sagradas escrituras — por Le Grand Richards

El valor de un Pueblo — por Charles A. Didier

El valor de un testimonio — por Helvecio Martins

El valor de una persona — por James E. Faust

El valor del amor — por Delbert L. Stapley

El valor del evangelio — Joseph Fielding Smith

El valor del matrimonio — por Boyd K. Packer

El valor del trabajo — por J. Richard Clarke

El valor es importante — por  Thomas S. Monson

El valor infinito de la mujer — por Russell M. Nelson

El valor, de un Alma — por Joseph B. Wirthlin

El verdadero camino — por Spencer W. Kimball

El verdadero maestro — por Vaughn J. Featherstone

El vínculo de la caridad — por Barbara B. Smith

Él vive! — Richard G. Scott

Él vive, y yo lo honraré! — Richard G. Scott

El vivir de acuerdo con nuestras convicciones — Por Gordon B. Hinckley

El vivir durante el cumplimiento de los tiempos — Por Gordon B. Hinckley

Élder L. Tom Perry (1922–2015) — Un edificador del reino

Elecciones — James E. Faust

Elecciones — por Russell M. Nelson

Elegido por el Señor — por N. Eldon Tanner

Elegir la luz — Vern P. Stanfill

Elías el profeta — por Howard W. Hunter

Elige la Iglesia — por Albert Choules, hijo

Elijamos creer — por L. Whitney Clayton

Elijamos creer — por L. Whitney Clayton

Elijan sabiamente — Quentin L. Cook

Eliminemos la contención — por A. LaVar Thomock

Elogio a los que salvan — por Dieter F. Uchtdorf

En busca de la verdad — Thomas S. Monson

En busca de riquezas Eternas — por Spencer W. Kimball

En busca de tesoros — Thomas S. Monson

En busca del Señor — por José A. Teixeira

En cuanto a las semillas y la tierra — James E. Faust

En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos. . . — por Spencer W. Kimball

En cuanto lo hicisteis a uno de estos. . . — por Russell M. Nelson

En defensa de la fe — por  Theodore M. Burton

En el cenit de los tiempos — Gordon B. Hinckley

En el hogar para Navidad — Por Henry B. Eyring

En el monte de la casa del Señor — por LeGrand Richards

En el mundo — por L. Tom Perry

En el ocaso de la vida — por Barbara B. Smith

En la fuerza del Señor — David A. Bednar

En lugares de delicados pastos me hará descansar… — por Tai Kwok Yuen

En pos de la excelencia — por Peter Vidmar

En presencia de lo divino — por Joseph F. Smith

En qué bando estamos — James E. Faust

En qué forma ha sido la sociedad de socorro una bendición para usted? — Bonnie D. Parkin

En resumen… — por Spencer W. Kimball

En su rostro se refleja — por Elaine S. Dalton

En tiempos de transición — por Barbara B. Smith

En verdad, el Hijo de Dios — Por Spencer W. Kimball

En… [los] consejeros hay seguridad — por Gordon B. Hinckley

Encaminemos nuestra vida — por Arlene B. Darger

Encontrar gozo en el trayecto — Por Thomas S. Monson

Encontrar paz duradera y edificar familias eternas — L. Tom Perry

Encuéntralos! — por Royden G. Derrick

Enemigos Ocultos — por Boyd K. Packer

Enfoque y prioridades — Dallin H. Oaks

Engañándote a ti mismo — Por Spenser W. Kimball

Enseñad con la ayuda del espíritu — por W. Grant Bangerter

Enseñad el evangelio de salvación — por Harold B. Lee

Enseñad el porqué — por Paul H. Dunn

Enseñar con poder y autoridad de Dios — David M. McConkie

Enseñaréis — Harold B. Lee

Enseñemos a los hijos de Dios — por N. Eldon Tanner

Enseñemos a los niños — por Patricia P. Pinegar

Enseñemos a los niños a andar rectamente delante del Señor — por Ruth B. Wright

Enseñemos el evangelio a los niños — por Dwan J. Young

Enséñenles la palabra de Dios con toda diligencia — L. Tom Perry

Entrad por la puerta estrecha — J, Reuben Clark Jr.

Entre los brazos del amor del salvador — por W. Craig Zwick

Entregar nuestro corazón a Dios — Neill F. Marriott

Entrelazados nuestros corazones en uno — Por Henry B. Eyring

Es Cristo nuestro hermano? — por Rex D. Pinegar

Es esto todo lo que podemos hacer? — por Spencer W. Kimball

Es malo ser “diferente”? — por William Grant Bangerter

Es porque yo oro por usted — por  Glen L. Rudd

Es un milagro — Neil L. Andersen

Es usted un Misionero? — por Gene R. Cook

Es verdadero, ¿no es así? Entonces, ¿qué importa lo demás? — por Neil L. Andersen

Escoged la buena parte — por Marvin J. Ashton

Escogeos hoy — Thomas S. Monson

Escogeos hoy a quien sirváis — por Marion G. Romney

Escogeos hoy a quien Sirvais — por N. Eldon Tanner

Escogeos hoy a quién sirváis — por Spencer W. Kimball

Escogeos hoy a… — por Hans B. Ringger

Escogidos para dar testimonio de mi nombre — David A. Bednar

Escribamos nuestra historia — por John H. Groberg

Escuchad a vuestros líderes — por Gene R. Cook

Escuchad el llamado — por Adney Y. Komatsu

Escuchad la voz del profeta — por Ezra Taft Benson

Escuchad para aprender — por Russell M. Nelson

Escuchemos a nuestros profetas — por Ronald L. Loveland

Escuchemos con renovada atención — Virginia H. Pearce

Escuchemos el llamado del Señor — por Marion D. Hanks

Escuchemos la voz del profeta — por L. Tom Perry

Escuchemos y obedezcamos la voz del profeta — por Robert D. Hales

Escuchemos. . . ¿qué oímos? — por Spencer W. Kimball

Escudriñad las escrituras — por J. Richard Clarke

Escudriñad las escrituras — por L. Lionel Kendrick

Escudriñad las Escrituras — Por Spencer W. Kimball

Ese proceso llamado conversión — Por Hartman Rector Jr.

Esforcémonos en la obra del Señor — por Spencer W. Kimball

Esforzaos por alcanzar las estrellas — por Barbara B. Smith

Esfuércense y sean valientes — Por Thomas S. Monson

Esperad un milagro — por Hartman Rector (Hijo)

Espíritu Santo un extraño, un visitante, o un compañero constante — por Coleen Baird

Esta es la obra del maestro — por Gordon B. Hinckley

Ésta es mi obra y gloria — M. Russell Ballard

Ésta es nuestra época — James E. Faust

Ésta es su llamada telefónica — por Richard C. Edgley

Está escrita en nuestro corazón la fe en la expiación de Jesucristo? — Por Linda K. Burton

Esta obra avanzara — por Gordon B. Hinckley

Esta Obra Es Verdadera — David B. Haight

Esta obra está dedicada a la gente — por Gordon B. Hinckley

Esta pacifica casa de Dios — por Gordon B. Hinckley

Esta resplandeciente mañana de la Pascua de Resurrección — Gordon B. Hinckley

Estaba haciendo lo suficiente? — Brooke Barton

Estad preparados — por LeGrand Richards

Estamos al servicio del Señor — por Spencer W. Kimball

Estamos haciendo una gran obra y no podemos ir — por  Dieter F. Uchtdorf

Están durmiendo durante la Restauración? — Por Dieter F. Uchtdorf

Estar anhelosamente consagrados — Por M. Russell Ballard

Estar bajo convenio — por Boyd K. Packer

Estas cosas nos son manifestadas claramente — por Elaine L. Jack

Estas cosas sí sé — Boyd K. Packer

Estas cosas… Como ejemplos para nosotros — por Russell M. Nelson

Este día — por Henry B. Eyring

Este es el momento — por Hugh W. Pinnock

Este es mi Hijo Amado — Por Loren C. Dunn

Este es mi hijo amado — por Yoshihiko Kikuchi

Estos son los días en que deben… — por Jayne B. Malan

Estoy “vivo” en el evangelio? — por Howard W. Hunter

Estoy limpio — por Gordon B. Hinckley

Estuve en la cárcel, y vinisteis a mi — Por Victor L. Brown

Etiquetas — por Thomas S. Monson

Evidencias de la resurrección — por Howard W. Hunter

Evolución y el origen de Adán — por Keith H. Meservy

Examina la senda de tus pies — por Elaine L. Jack

Examina la senda de tus pies — Thomas S. Monson

Expiación, libre albedrio, responsabilidad — por Boyd K. Packer

Extendamos nuestro amor a los hijos de nuestro padre celestial — por Jack H. Goaslind

Extiéndase el reino de Dios — por Ezra Taft Benson

Extraños credos del cristianismo — por LeGrand Richards

F

Familia y amigos para siempre — Por Henry B. Eyring

Familia y las Cercas — por Boyd K. Packer

Familias eternas — por Henry B. Eyring

Fe en el santo de Israel — por Loren C. Dunn

Fe en el señor Jesucristo — por Dallin H. Oaks

Fe en el Señor Jesucristo — por Gene R. Cook

Fe en el Señor Jesucristo — por Kevin W. Pearson

Fe y llaves — Henry B. Eyring

Fe y obras en un mundo secular — Keith B. McMullin

Fe, servicio y una barra de pan — Nissanka (Nissh) Muthu Mudalige

Felicidad para aquellos a quienes amamos — Por Henry B. Eyring

Florecerán como la rosa . . . — por J. Thomas Fyans

Florecimiento lamanita — por Spencer W. Kimball

Formemos una red viviente — por Chieko N. Okazaki

Fortalecidos por la expiación de Jesucristo — Dallin H. Oaks

Fortaleza en medio de las dificultades — Por L. Lionel Kendrick

Fortaleza para perseverar — Richard J. Maynes

Fortaleza personal por medio de la expiación de Jesucristo — Richard G. Scott

Fortalezcamos a la Familia — por Ezra Taft Benson

Fortalezcamos a los menos activos — por A. Theodore Tuttle

Fortalezcamos la familia, unidad básica de la Iglesia — por Spencer W. Kimball

Fortalezcamos las rodillas débiles — por  Marvin J. Ashton

Fortalezcamos los consejos — por M. Russell Ballard

Fortalezcamos nuestros hogares en contra del mal — por Spencer W. Kimball

Fructificad, multiplicaos y henchid la tierra — por Joseph W. Sitati

Frustrada como madre? — Por Claudia T. Goates

Fuera de la obscuridad — por Neal A. Maxwell

Fui forastero — por Linda K. Burton

Funciona de maravilla! — Dieter F. Uchtdorf

G

Generaciones entrelazadas con amor — Russell M. Nelson

Goles de rectitud — por Russell C. Taylor

Gracias a José  — por Ted Barnes

Gracias al Señor por Sus bendiciones — Gordon B. Hinckley

Gran plan de salvación — por Dallin H. Oaks

Grandes esperanzas — Thomas S. Monson

Gratitud — por Richard G. Scott

Gratitud — Por Steven E. Snow

Gratitud por la bondad de Dios — por Robert D. Hales

Gratitud y reconocimiento — por Marion G. Romney

Gratitud: Un sendero hacia la felicidad — por Bonnie D. Parkin

Guarda la fe — por Richard C. Edgley

Guardad la fe — por F. Arthur Kay

Guardad los mandamientos a cualquier precio — por Gene R. Cook

Guardaos de los falsos profetas y de los falsos maestros — M. Russell Ballard

Guardemos los convenios y honremos el sacerdocio — por James E. Faust

Guardemos los mandamientos — por Arthur Haycock

Guardemos nuestros convenios — Richard J. Maynes

Guarden los mandamientos — Thomas S. Monson

Guardianas del Reino — por Ruth H. Funk

Guiados a salvo a casa — Thomas S. Monson

Guías espirituales para los maestros de rectitud — por Gene R. Cook

H

Ha aparecido un nuevo profeta! — por Mark E. Petersen

Ha resucitado — por David O. McKay

Ha resucitado — por Howard W. Hunter

Ha resucitado! — Thomas S. Monson

Ha resucitado, como dijo — por Gordon B. Hinckley

Habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad — por James E. Faust

Habla un padre — por George I. Cannon

Hablemos con bondad — por Marion G. Romney

Haced discípulos a todas las naciones — por Thomas S. Monson

Haced esto en memoria de mi — por Jeffrey R. Holland

Hacedores de la palabra — por L. Tom Perry

Hacedores de la palabra — por Darla Larsen Hanks

Hacer el seguimiento — Por M. Russell Ballard

Hacer las preguntas correctas de la manera correcta — Por Scott H. Knecht

Hacer siempre el bien — Por Gordon B. Hinckley

Hacia dónde miramos? — Lynn G. Robbins

Hacia donde os dirigis en realidad? — por Richard L. Evans

Haciendo planes para una vida plena y satisfactoria — por Spencer W. Kimball

Hagamos avanzar esta obra — por Gordon B. Hinckley

Hagamos frente a los retos de la vida — por Thomas S. Monson

Hagamos la voluntad del Padre — por Spencer W. Kimball

Hagan tiempo para el Salvador — Por Thomas S. Monson

Hágase con sencillez — Por L. Tom Perry

Hambre espiritual — por Howard W. Hunter

Hasta la próxima vez — Gordon B. Hinckley

Hasta los confines de la tierra — por Spencer W. Kimball

Hasta que nos volvamos a ver — Thomas S. Monson

Hay muchos dones — por Marvin J. Ashton

Haz del ejercicio de tu fe tu mayor prioridad — Richard G. Scott

Haz lo justo — por L. Tom Perry

Haz tú lo justo — Richard G. Scott

Hazlo — por Robert L. Simpson

Hazte un arca — por W. Don Ladd

He ahí tu madre — Jeffrey R. Holland

He ahí tu madre — por Thomas S. Monson

He ahí tu madre — Thomas S. Monson

He aquí el hombre! — Obispo Richard C. Edgley

He aquí, el enemigo se ha combinado — por Neal A. Maxwell

Hecho semejante al Hijo de Dios” — Ray H. Wood

Hemos guardado la fe — por Eduardo Ayala

Hemos hallado al Mesías — por J. Thomas Fyans

Herederos del reino de Dios — por James E. Faust

Hermanamiento — Ned B. Roueché

Hermandad — por N. Eldon Tanner

Hermandad: Cuánto nos necesitamos unas a otras — Por Bonnie L. Oscarson

Hermanos, Amada vuestra esposa — por James E. Faust

Hermanos, tenemos trabajo que hacer — Por D. Todd Christofferson

Hermosas mañanas — Bruce D. Porter

Hicimos esto por ustedes — Elaine S. Dalton

Hija de Dios bajo convenio — Jean A. Stevens

Hijas de Dios — por Gordon B. Hinckley

Hijas de Dios — por M. Russell Ballard

Hijas de nuestro Padre Celestial — por Susan W. Tanner

Hijas en el convenio — Por Henry B. Eyring

Hijos y discípulos — Henry B. Eyring

Historias bíblicas y protección personal — por Dallin H. Oaks

Hogares sagrados, templos sagrados — por Gary E. Stevenson

Hogares y familias espiritualmente fuertes — por Joseph B. Wirthlin

Hogueras espirituales de testimonio — por Joseph B. Wirthlin

Hombre herido! — por Henry B. Eyring

Hombre mormón — Por Robert E. Wells

Hombres así no pueden ser vencidos — por Vaughn J. Featherstone

Hombres, ¿que hará la iglesia por vosotros? — por Gordon B. Hinckley

Honestidad — por Gordon B. Hinckley

Honorablemente [retener] un nombre y una posición — por David A. Bednar

Honra a tu padre y a tu madre — por Dallin H. Oaks

Honra a tu padre y a tu madre — por Lino Alvarez

Honra a tu padre y a tu madre — por Hugh W. Pinnock

Honra el sacerdocio y utilízalo bien — Por Richard G. Scott

Honradez e Integridad — por Delbert L. Stapley

Honradez, un principio de salvación — Por Mark E. Petersen

Honradez, un principio de salvación — por Mark E. Petersen

Honraré a los que me honran — James E. Faust

Honremos el sacerdocio — por J. Richard Clarke

Honremos el sacerdocio — por Russell M Nelson

Honremos su Santo Nombre — Robert L. Millet

Howard W. Hunter: Mi padre, el profeta — Por Richard A. Hunter

Hoy mismo! — por Derek A. Cuthbert

Hoy, un día de la eternidad — por George I. Cannon

Humillarte ante tu Dios — Marlin K. Jensen

Huracanes espirituales — David R. Stone

Hyrum Smith, firme como un pilar — por M. Russell Ballard

I

Importancia del matrimonio celestial — Spencer W. Kimball

Importancia del matrimonio celestial — por Spencer W. Kimball

Impulsen desde donde estén — Por Dieter F. Uchtdorf

Incluso un niño puede entender — Por Gérald Caussé

Inculcad la autosuficiencia en la mujer Mormona — por Barbara B. Smith

Independiente de todas las otras criaturas — por Bruce R. McConkie

Influencia purificadora — por A. Theodore Tuttle

Informe y desafío a los miembros — por Spencer W. Kimball

Instrumento de justicia — por Carlos E. Asay

Instrumentos de la paz del Señor — por Robert S. Wood

Instruye al niño — por L. Tom Perry

Instruye al niño . . . — por L. Tom Perry

Instruye al niño en su camino. . . — por Gordon B. Hinckley

Inundar la Tierra a través de las redes sociales — David A. Bednar

Investíos con la armadura de Dios — por N. Eldon Tanner

Invitemos a los demás a “venir a cristo” — por Gene R. Cook

Ipso facto — por Marvin J. Ashton

Iré y haré — por H. David Burton

Iré y haré lo que el señor ha mandado — por Elaine L. Jack

Iré y haré lo que el señor ha mandado — por Glenn L. Pace

Iré y haré. . . — por Lynn A. Sorensen

J

Jehová hará mañana maravillas entre vosotros — por Jeffrey R. Holland

Jesucristo es el punto central de la restauración del evangelio — por Gary J. Coleman

Jesucristo, el hijo del Dios viviente — por John M. Madsen

Jesucristo, nuestro redentor — por Marion G. Romney

Jesús de Nazaret — por David B. Haight

Jesús de Nazaret — por Spencer W. Kimball

Jesús de Nazaret — Por Spencer W. Kimball

Jesús de Nazaret, Salvador y Rey — por Neal A. Maxwell

Jesús el Cristo — por Edwin Brown Firmage

Jesús el Cristo — por Robert L. Backman

Jesús el Cristo — por Spencer W. Kimball

Jesús el Cristo: el significado de estas palabras — por G. Homer Durham

Jesús es mi luz — por Quentin L. Cook

Jesús es mi luz — por Quentin L. Cook

Jesús es nuestro Salvador — por David B. Haight

Jesús, en la corte celestial — David B. Haight

Jesús: el líder perfecto — por Spencer W. Kimhall

José el vidente — por Gordon B. Hinckley

José el vidente — Richard E. Turley, Jr.

José Smith — Neil L. Andersen

José Smith y el libro de Apocalipsis — Por David A. Edwards

José Smith, el instrumento escogido — por  Rex C. Reeve

José Smith, testigo especial de Jesucristo — por Gordon B. Hinckley

José, el hombre y el Profeta — Dallin H. Oaks

José, el vidente — por Neal A. Maxwell

Joven, confía en el Señor — por Richard G. Scott

Joven, formas parte de una generación selecta — por Spencer W. Kimball

Jóvenes de Cristo — por Jack H. Goaslind

Jóvenes, sed las guardianas. . . — por David B. Haight

Justicia para los muertos — Por José Fielding Smith

Juventud, la fuerza de la Iglesia — por Mark E. Petersen

L

La “ley real” del amor — por Marion G. Romney

La abnegación — por Vaughn J. Featherstone

La adoración en el templo — por David B. Haight

La adoración en el templo: Fuente de fortaleza en épocas difíciles — por Richard G. Scott

La adoración por medio de la música — por Franklin D. Richards

La adversidad — por Henry B. Eyring

La adversidad y el divino propósito de la mortalidad — por Ronald E. Poelman

La agradable palabra de Dios — Francisco J. Viñas

La alegoría de nuestra herencia eterna — por Cree-L Kofford

La alegre carga del discipulado — Por Ronald A. Rasband

La amenaza de una decadencia moral — N. Eldon Tanner

La amistad: un principio del Evangelio — Marlin K. Jensen

La antigua práctica de la crucifixión — Por Richard Lloyd Anderson

La aplicación de los principios sencillos y claros del Evangelio a la familia — Francisco J. Viñas

La apostasía y la restauración — por Dallin H. Oaks

La armadura de la fe — por Boyd K. Packer

La atracción entre personas del mismo sexo — Por Dallin H. Oaks

La autoridad y el poder del Sacerdocio — por H. Burke Peterson

La Barra de Hierro — por Harold B. Lee

La barra de hierro — por Spencer W. Kimball

La base y las raíces del testimonio — por John K. Carmack

La belleza e importancia de la Santa Cena — por John H. Groberg

La bendición de las entrevistas — por N. Eldon Tanner

La bendición de las Escrituras — D. Todd Christofferson

La bendición de las escrituras — D. Todd Christofferson

La bendición de ser misionero — por Vaughn J. Featherstone

La bendición de un Templo — por Adney Y. Komatsu

La bendición del trabajo — David E. Sorensen

La Biblia y el papel que tuvo en la Restauración — por Robert J. Matthews

La biblioteca del Señor — por Boyd K. Packer

La boca blasfema — por Spencer W. Kimball

La bondad del profeta José Smith — por Kenneth W. Godfrey

La bondad es parte del plan de Dios — por Betty Jo N. Jepsen

La búsqueda de nuestra identidad — por Monte J. Brough

La búsqueda de un puerto seguro — Joseph B. Wirthlin

La búsqueda y el rescate — por Thomas S. Monson

La calidad de la vida eterna — por William G. Bangerter

La caravana continúa su marcha — por Bruce R. McConkie

La caridad nunca deja de ser — por Elaine L. Jack

La caridad nunca deja de ser — Thomas S. Monson

La caridad y el aprendizaje — por Aileen H. Clyde

La carta a Wentworth

La casa del Señor — por Adney Y. Komatsu

La casa del Señor Robert L. Simpson

La castidad: la fuente de la verdadera hombría — por Robert L. Backman

La causa del Señor — por Gordon B. Hinckley

La causa es justa y digna  — por Spencer W. Kimball

La certeza . . . ¿enemiga de la religión? — por Gordon B. Hinckley

La chispa de la fe — por Henry B. Eyring

La ciencia y el conocimiento de Dios — por Henry Eyring

La clave de la paz — por Marion G. Romney

La clave de nuestra Religión — por James E. Faust

La clave de nuestra religión — por Marion G. Romney

La clave del éxito… — por O. Leslie Stone

La clave es la verdad — por F. Enzio Busche

La clave para la protección espiritual — Boyd K. Packer

La codicia, el egoísmo y los excesos — Joe J. Christensen

La comunicación familiar — por Marvin J. Ashton

La condición en la que se encuentra la Iglesia — Gordon B. Hinckley

La condición especial de los niños — por Merlin R. Lybbert

La Conferencia General: Fortalece la fe y el testimonio — Robert D. Hales

La confesión — por J. Richard Clarke

La confianza en el Señor — por Richard G. Scott

La constancia en medio del cambio — por Russell M. Nelson

La conversión trae confianza — por Aileen H. Clyde

La conversión y el compromiso — W. Mark Lawrence

La conversión y el don de sanidades — Por Marion G. Romney

La crianza de los hijos en un ambiente contaminado — por Joe J. Christensen

La criba — Por ElRay L Christiansen

La crítica… — por Dan Workman

La cuestión de una misión — por Gordon B. Hinckley

La decisión de ser misioneros — por Devin G. Durrant

La decisión más importante — por Boyd K. Packer

La decisión matrimonial — Por Spencer W. Kimball

La dedicación de toda una vida — Dallin H. Oaks

La dedicación personal — por James M. Paramore

La dignidad personal — por Marvin J. Ashton

La disposición a hacer lo bueno continuamente — Por Spencer J. Condie

La divina naturaleza de la autosuficiencia — por Marion G. Romney

La doctrina del Sacerdocio — por Bruce R. McConkie

La doctrina del reino — por Shirley W. Thomas

La doctrina fundamental de la Iglesia — por Gordon B. Hinckley

La edificación de nuestro propio tabernáculo — por Gordon B. Hinckley

La edificación de un hogar eterno — por Thomas S. Monson

La edificación de un puente de fe — Por Charles Didier

La edificación de una comunidad de santos — L. Tom Perry

La edificación del reino — Bruce D. Porter

La empresa más importante — por Derek A. Cuthbert

La enseñanza de la doctrina de la familia — por Julie B. Beck

La enseñanza del Evangelio — Dallín H. Oaks

La enseñanza del Evangelio: nuestro llamamiento más importante — Por William D. Oswald

La enseñanza: el llamamiento más importante — por M. Russell Ballard

La época de la conferencia — por Thomas S. Monson

La esencia de esta obra — por Gordon B.Hinckley

La esperanza de la luz de Dios — Dieter F. Uchtdorf

La esperanza de la resurrección — por Thomas S. Monson

La esperanza en Cristo — por Barbara W. Winder

La esperanza, ancla del alma — James E. Faust

La espiritualidad — por Dallin H. Oaks

La espiritualidad del servicio — por Derek A. Cuthbert

La evidencia de las cosas que no se ven — por Mark E. Petersen

La Expiación — Por Boyd K. Packer

La expiación de nuestro Salvador — por M. Russell Ballard

La expiación y el valor de un alma — M. Russell Ballard

La Expiación: nuestra mayor esperanza — Por James E. Faust

La expiación: todo por todo — Bruce C. Hafen

La familia de la fe — por J. Richard Clarke

La familia del profeta José Smith — por M. Russell Ballard

La familia es de Dios — por Carole M. Stephens

La familia es Eterna — por David B. Haight

La familia puede ser eterna — por Spencer W. Kimball

La familia y el hogar — por Spencer W. Kimball

La Familia: Una Proclamación para el Mundo

La fe aumenta el poder en el Sacerdocio — por John K. Carmack

La fe de nuestro pueblo — por Phillip T. Sonntag

La Fe de nuestros padres — Joseph B. Wirthlin

La fe de nuestros profetas — Por David B. Haight

La fe de un gorrión: la fe y la confianza en el Señor Jesucristo — H. Bruce Stucki

La fe de un niño — por Thomas S. Monson

La fe en medio de la tribulación trae paz y gozo — Robert D. Hales

La fe en medio de la adversidad — por Rafael E. Pino

La fe es la respuesta — por Virginia H. Pearce

La fe no es una casualidad, sino una elección — Neil L. Andersen

La fe que hace cambiar a las personas — por Henry B. Eyring

La fe y las buenas obras — por Stephen D. Nadauld

La fe y las familias — Russell M. Nelson

La fe, el primer paso — por Howard W. Hunter

La fe, un conocimiento superior — por G. Homer Durham

La fe: la fuerza de la vida — por Rex D. Pinegar

La felicidad — por Jack H. Goaslind

La felicidad de la humanidad — David O. McKay

La felicidad es su legado — Dieter F. Uchtdorf

La felicidad es su legado — Por Dieter F. Uchtdorf

La felicidad eterna — Por Robert D. Hales

La felicidad se hace en casa — por LeGrand R. Curtis

La felicidad y el gozo de la obra del Templo — por Franklin D. Richards

La fibra dorada de la elección — por Howard W. Hunter

La forma en que el padre fortalece espiritualmente a su familia — por Neil J. Flinders

La formación de uno mismo — por Marvin J. Ashton

La fortaleza de la Iglesia — Harold B. Lee

La fortaleza de la iglesia proviene de Cristo — por V. Dallas Merrell

La fortaleza del sacerdocio — por Harold B. Lee

La fortaleza que nos da nuestro salvador — por Chieko N. Okazaki

La frescura de la vejez — por Paul H. Dunn

La fuente de agua viva — por Joseph B. Wirthlin

La fuerza de mi testimonio — por Joseph B. Wirthlin

La fuerza de voluntad — por Thomas S. Monson

La fuerza dentro del reino — por Dean L. Larsen

La fuerza moral de la mujer — D. Todd Christofferson

La función del consejo de obispos — por L. Tom Perry

La garganta del diablo — James E. Faust

La genealogía y la obra del templo — por George D. Durrant

La generación escogida — Por Randall L. Ridd

La generación más grandiosa de jóvenes adultos — por M. Russell Ballard

La generación más grandiosa de jóvenes adultos — por M. Russell Ballard

La gente que tiene influencia en nosotros — por William Grant Bangerter

La gloriosa visión cerca de Palmyra — por James E. Faust

La gratitud — por Adney Y. Komatsu

La gratitud — por Lloyd P. George

La gratitud y el servicio — David B. Haight

La gratitud: un principio salvador — por James E Faust

La guerra que vamos ganando — por Gordon B. Hinckley

La guía del Espíritu Santo — por Marion G. Romney

La historia de la locura de un profeta — por Bruce R. McConkie

La historia futura de la Iglesia — por G. Homer Durham

La historia terminada — Gayle M. Clegg

La identidad de la mujer joven — por Elaine L. Jack

La Iglesia Cristiana — por T. Edgar Lyon

La iglesia de Jesucristo de Los santos de los últimos días — por Marion G. Romney

La Iglesia Divina — David O. McKay

La iglesia se fortalece — Gordon B. Hinckley

La iglesia sigue el curso establecido — por  Gordon B. Hinckley

La iglesia verdadera — por LeGrand Richards

La Iglesia y el hogar — por Franklin D. Richards

La iglesia y la familia en los Servicios de Bienestar — por Victor L. Brown

La ignorancia sale cara — Hartman Rector, Jr.

La igualdad a pesar de las diferencias — por M. Russell Ballard

La imagen de la madre  — por N. Eldon Tanner

La importancia de “tener tiempo” en el matrimonio — por Dr. Lindsay R. Curtis

La importancia de estar preparado — por Ben B. Banks

La Importancia de guiarnos por las Escrituras — por L. Tom Perry

La importancia de la familia — L. Tom Perry

La importancia de la mujer en la Iglesia — por L. Tom Perry

La importancia de la mujer en nuestra vida — por James E. Faust

La importancia de la oración — por N. Eldon Tanner

La importancia de recibir un testimonio personal — por Robert D. Hales

La importancia del hombre — por N. Eldon Tanner

La importancia del Sacerdocio — por N. Eldon Tanner

La importancia del testimonio  — por Joseph Anderson

La importancia y eficacia de la oración — Por N. Eldon Tanner

La influencia de la primaria en los niños — por David B. Haight

La influencia de una buena vida — por Marlin K. Jensen

La influencia espiritual de la mujer — por Starla Awerkamp Butler

La influencia materna — por Spencer W. Kimball

La inminencia de la perfección — por Russell M. Nelson

La integridad — por Joseph B. Wirthlin

La integridad: Madre de muchas virtudes — por James E. Faust

La juventud bendita — por Ardeth Creene Kapp

La lengua de ángeles — por Jeffrey R. Holland

La lengua puede ser una espada aguda — por Marvin J. Ashton

La ley de la abundancia — Franklin D. Richards

La ley de la obediencia — por Eldred G. Smith

La ley de sacrificio — Por M. Russell Ballard

La ley del ayuno — Joseph B. Wirthlin

La ley del ayuno — por Henry D. Taylor

La ley del ayuno — por L. Tom Perry

La ley del ayuno — por Sterling W. Sill

La ley del ayuno: Una responsabilidad personal de cuidar del pobre y el necesitado — Dean M. Davies

La ley del diezmo — por Spencer W. Kimball

La ley del evangelio en nuestra vida — por William R. Bradford

La ley perfecta de la libertad — por Marion G. Romney

La ley real — por Marion D. Hanks

La ley real del amor — por Marion D. Hanks

La luminosa mañana del perdón — por Boyd K. Packer

La luz — por Teddy E. Brewerton

La luz de Cristo — Por Boyd K. Packer

La luz de Cristo — por Marion G. Romney

La luz de la esperanza — por Dwan J. Young

La luz del día perfecto — por Larry R. Lawrence

La luz del Evangelio — por Adney Y. Komatsu

La luz del evangelio — por N. Eldon Tanner

La luz interior — por Gordon B. Hinckley

La luz resplandece — por Marion G. Romney

La luz y la vida del mundo — por Dallin H. Oaks

La luz y la vida del mundo — Por David A. Bednar

La madre: cimiento de la sociedad — Por Marion G. Romney

La manera del Señor — Stanley G. Ellis

La mano que mece la cuna — por Marion G. Romney

La más vital de las informaciones — por Robert L. Simpson

La maternidad y la familia — por Mary F. Foulger

La mayor tragedia — Mark E. Petersen

La medida de nuestro corazón — por Marvin J. Ashton

La meditación fortalece la vida espiritual — por Joseph B. Wirthlin

La mejor época — por George P. Lee

La milla milagrosa — por Sara Brown Neilson

La misericordia — por Marion D. Hanks

La misericordia, un don divino — por Thomas S. Monson

La misión de la sociedad de socorro — por Aileen H. Clyde

La misión o el dinero? — Gelzcke Felix Nogueira

La modestia: Reverencia hacia el Señor — Robert D. Hales

La moral y la honradez — por David B. Haight

La mujer que no teme por su familia — por Barbara B. Smith

La mujer sola — por Addie Fuhriman

La mujer y el evangelio — Por Carol Larsen

La mujer y las escrituras — por Marianne C. Sharp

La música del evangelio — por Wilford W. Andersen

La música del evangelio — por Wilford W. Andersen

La navegación por los mares de la vida — por Thomas S. Monson

La Navidad del Profeta José Smith — Por Larry C. Porter

La Navidad es amor — Por Thomas S. Monson

La navidad no se compra en la tienda — Por Jeffrey R. Holland

La necesidad de más bondad — por Gordon B. Hinckley

La necesidad de un profeta — por Spencer W. Kimball

La nobleza del trabajo — por Heber J. Grant

La norma de los templos — Por Scott D. Whiting

La nota más alta — por Marvin J. Ashton

La nota perfecta — por David B. Haight

La obediencia  a los mandamientos — por N. Eldon Tanner

La obediencia — por N. Eldon Tanner

La obediencia a la ley es libertad — L. Tom Perry

La obediencia trae bendiciones — Thomas S. Monson

La obediencia: el sendero hacia la libertad — James E. Faust

La obra de los últimos días — por Spencer W. Kimball

La obra del Señor sigue adelante — por Spencer W. Kimball

La obra del señor sigue adelante — por Spencer W. Kimball

La obra del Señor sigue adelante — por Spencer W. Kimball

La obra misional en Filipinas — por Augusto A. Lim

La obra misional es la savia de la Iglesia — por H. Verlan Andersen

La obra misional que llamamos orientación familiar — por Jay A. Parry

La obra misional y la Expiación — Por Jeffrey R. Holland

La obra misional: nuestra responsabilidad — por David B. Haight

La obra misional: Una gran responsabilidad  Ezra Taft Benson

La obra sigue adelante — Gordon B. Hinckley

La Obra Sigue Adelante — Gordon B. Hinckley

La obra sigue adelante — por Gordon B. Hinckley

La observancia de la palabra de sabiduría… con cortesía — por Robert E Wells

La oportunidad de testificar — Dieter F. Uchtdorf

La oposición a la obra de Dios — por Carlos E. Asay

La oración — Cheryl C. Lant

La oración — por David E. Sorensen

La oración — por Ezra Taft Benson

La oración — por Spencer W. Kimball

La oración de fe — por Thomas S. Monson

La oración es la llave — Por Marion G. Romney

La oración y el profeta José — Por Truman G. Madsen

La oración, la fe y la familia: Los peldaños para una felicidad eterna — por H. Bruce Stucki

La oración: eficaz medio misional accesible a todos — por Dean L. Larsen

La organización comienza en el hogar — Por Lyman De Platt

La organización familiar Celestial — por Parley P. Pratt

La paciencia, clave de la felicidad — por Joseph B. Wirthlin

La paciencia: una virtud celestial — por Thomas S. Monson

La palabra de sabiduría — por Eduardo Ayala

La palabra de sabiduría — por Theodore M. Burton

La Palabra De Sabiduría: El Principio Y Las Promesas — Boyd K. Packer

La palabra del Señor — por N. Eldon Tanner

La palabra del Señor — por Spencer W. Kimball

La parábola del ganso silvestre — Por Michael D. Palmer

La parábola del sembrador — por Dallin H. Oaks

La paz — por Robert E. Wells

La paz en el hogar — Richard G. Scott

La paz interior — por Joseph B. Wirthlin

La paz mundial — por Dallin H. Oaks

La paz por medio de la oración — por Rex D. Pinegar

La paz: el triunfo de los principios — por Marvin J. Ashton

La perfección de los Santos — por Franklin D. Richards

La perfección es nuestra meta — por William H. Bennett

La perla de gran precio — por J. Thomas Fyans

La perla de gran precio: un libro de escrituras exclusivo — por James R. Harris

La perspectiva eterna del evangelio — por Rafael E. Pino

La piedra de toque del Señor — por Howard W. Hunter

La poesía en nuestra vida — por Sterling W. Sill

La pornografía: Ese propagador mortal — Por Thomas S. Monson

La posición de la mujer con respecto al sacerdocio — por Patricia T. Holland

La práctica de la verdad — por J. Richard Clarke

La preparación del camino — Por Thomas S. Monson

La preparación espiritual: Comiencen con tiempo y perseveren — Henry B. Eyring

La preparación para el servicio misional — Daryl H. Garn

La preparación para el servicio misional — por Ezra Taft Benson

La preparación para la segunda venida — Dallin H. Oaks

La preparación personal para recibir las bendiciones del templo — Russell M. Nelson

La preparación personal y familiar — por L. Tom Perry

La preparación trae bendiciones — Thomas S. Monson

La prioridad en nuestras decisiones — por Víctor L. Brown

La Proclamación sobre la Familia: Trascender la confusión cultural — Bruce C. Hafen

La prueba — Por Boyd K. Packer

La prueba de la adversidad — por Ezra Taft Benson

La prueba de vuestra fe — Por Neil L. Andersen

La prueba de vuestra fe — por Neil L. Andersen

La pureza precede al poder — por M. Russell Ballard

La razón de nuestra esperanza — Boyd K. Packer

La realidad de Dios — por Howard W. Hunter

La realidad de la Navidad — Por Gary E. Stevenson

La red del evangelio — por William Grant Bangerter

La redención de los muertos — por Earl C. Tingey

La religión — por Howard W. Hunter

La religión pura — por Marvin J. Ashton

La religión pura — por W. Christopher Waddell

La religión pura . . . — por Spencer W. Kimball

La religión pura y sin mácula… — por Thomas S. Monson

La responsabilidad del bienestar descansa sobre mi y mi familia — por James E. Faust

La responsabilidad individual y el progreso humano — por Dean L. Larsen

La responsabilidad que tenemos hacia nosotras mismas — por Camilla E. Kimball

La Restauración de la Iglesia — José Fielding Smith

La restauración de todas las cosas — por James E. Faust

La resurrección — por  Hartman Rector, hijo

La resurrección — por F. Melvin Hammond

La resurrección — por James E. Faust

La resurrección de Jesucristo — Por D. Todd Christofferson

La resurrección de Jesucristo — por Marion G. Romney

La reunión sacramental y la Santa Cena — Por Dallin H. Oaks

La revelación — Por Dallin H. Oaks

La revelación — por Henry D. Taylor

La revelación base del Evangelio — Henry D. Moyle

La revelación continúa — por James E. Faust

La revelación del Espíritu Santo — por Bruce R. McConkie

La revelación en un mundo inconstante — por Boyd K. Packer

La revelación personal — por Harold B. Lee

La reverencia — por Marion G. Romney

La reverencia inspira la revelación — por Boyd K. Packer

La reverencia por la vida — por Russell M. Nelson

La reverencia y la moralidad — por Gordon B. Hinckley

La roca de nuestro Redentor — Wilford W. Andersen

La sabiduría que lleva a la salvación — por John E. Fowler

La sal de la tierra — por Carlos E. Asay

La sal de la tierra — por Delbert L. Stapley

La salida a luz del libro de Mormón — Matthew S. Holland

La salud, una clave para la vida feliz

La salvación de los niños — por Bruce R. McConkie

La santa cena del Señor — por Howard W. Hunter

La santa cena y el sacrificio — por  David B. Haight

La Santa Cena y la Expiación — James J. Hamula

La Santa Cena y los convenios — por W. Colé Durham, Jr.

La Santa Cena: Una renovación para el alma — Cheryl A. Esplin

La santidad del matrimonio — por James E. Faust

La segunda venida de Cristo — Henry D. Moyle

La segunda venida de Cristo — por LeGrand Richards

La seguridad que da el conocimiento— por Angel Abrea

La senda hacia la vida eterna — por Delbert L. Stapley

La siembra y la cosecha de la vida — por Elaine A. Cannon

La simplicidad del Cristianismo — por LeGrand Richards

La situación de la iglesia — por Gordon B. Hinckley

La soberanía de nuestro país — Hngh B. Brown

La Sociedad de Socorro — por Boyd K. Packer

La sociedad de socorro en la actualidad — por Barbara B. Smith

La Sociedad de Socorro su promesa y potencial — Por Spencer W. Kimball

La sociedad de socorro y la iglesia — por Dallin H. Oaks

La Sociedad de Socorro y los Servicios de Bienestar — por Marian R. Boyer

La sociedad de socorro: la caridad, un principio guiador — por Aileen H. Clyde

La sociedad de socorro: un bálsamo de Galaad — por Elaine L. Jack

La soledad del liderazgo — por Gordon B. Hinckley

La solución a los problemas de la vida — por Joy F. Evans

La sombra prolongada de la mano de Dios — por Gordon B. Hinckley

La tentación — Rulon G. Craven

La Tierra y el Hombre — por James E. Talmage

La trama de la fe y del testimonio — por Gordon B. Hinckley

La única iglesia verdadera — por Boyd K. Packer

La única Iglesia verdadera y viviente — Por Boyd K. Packer

La única iglesia verdadera y viviente — por Boyd K. Packer

La única mira de glorificar a Dios — por Marvin K. Jensen

La unidad — por Marion G. Romney

La unión de la familia eterna — por J. Richard Clarke

La universidad de la vida eterna — por  F. Enzio Busche

La validez del evangelio — por G. Homer Durham

La venida de Elias — Por José Fielding Smith

La ventana en la piscina — Becky Heiner

La verdad absoluta — por Spencer W. Kimball

La verdad de Dios en cada nación — por Hartman Rector Jr.

La verdad de Dios seguirá adelante — Por M. Russell Ballard

La verdad restaurada — por M. Russell Ballard

La verdadera felicidad — por W. Eugene Hansen

La verdadera grandeza — por Howard W. Hunter

La verdadera iglesia de Jesucristo — por N. Eldon Tanner

La victoria sobre la muerte — por Gordon B. Hinckley

La vida abundante — por James E. Faust

La vida abundante — por Joseph B. Wirthlin

La vida es Eterna — por Ezra Taft Benson

La vida eterna es conocer a nuestro Padre Celestial y a Su Hijo, Jesucristo — Robert D. Hales

La vida plena — Por Spencer W. Kimball

La vida premortal, una gloriosa verdad — por Neal A. Maxwell

La visita del salvador a las américas — por Ezra Taft Benson

La vispera de su muerte — Por David H. Yara, Hijo

La vitalidad del amor — Por Milton R. Hunter

La voluntad de Dios — por Spencer W. Kimball

La voluntad de servir — por Robert B. Harbertson

La voz de inspiración — por S. Dilworth Young

La voz del Espíritu — por Marion G. Romney

La Voz Profética — James E. Faust.

La voz sigue siendo apacible — por Graham W. Doxey

La zarza ardiente — por Robert E. McGhee

Lágrimas, pruebas, confianza, testimonio — por  Thomas S. Monson

Lamentaciones de Jeremías: Cuidaos del cautiverio — Quentin L. Cook

Lamentos y resoluciones — Por Dieter F. Uchtdorf

Lámpara de Jehová — por Boyd K. Packer

Lámpara de Jehová — Por Boyd K. Packer

Las asambleas solemnes — por David B. Haight

Las aventuras con el espíritu — por Robert E. Wells

Las bendiciones de la adversidad — Por James E. Faust

Las bendiciones de la autosuficiencia — por Mark E. Petersen

Las bendiciones de la experiencia — Belle S. Spafford

Las bendiciones de la Iglesia — por James M. Paramore

Las bendiciones de la obediencia — por Delbert L. Stapley

Las bendiciones de la obediencia — por N. Eldon Tanner

Las bendiciones de la Santa Cena — Por Don R. Clarke

Las bendiciones de los problemas y aprietos económicos — por James E. Faust

Las bendiciones de ser unidos — por Hugh W. Pinnock

Las bendiciones de un ayuno apropiado —  Carl B. Pratt

Las bendiciones del día de reposo — por Marissa A. Widdison

Las bendiciones del sacerdocio — por Dallin H. Oaks

Las bendiciones del Sacerdocio — por James E. Faust

Las bendiciones del Sacerdocio — por Robert D. Hales

Las bendiciones del servicio misional — por James M. Dunn

Las bendiciones del templo — por Spencer W. Kimball

Las bendiciones del templo — por Thomas S. Monson

Las bendiciones del templo — por Thomas S. Monson

Las bendiciones del trabajo en la familia — por Dean Jarman

Las bendiciones del ayuno — por Marion G. Romney

Las bendiciones divinas — por Howard W. Hunter

Las bendiciones patriarcales — por LeGrand Richards

Las bendiciones que vienen del sacrificio — por M. Russell Ballard

Las bienaventuranzas y nuestra perfección — por Royden G. Derrick

Las características de la iglesia verdadera — por Delbert L. Stapley

Las características divinas del maestro — por Ezra Taft Benson

Las cimas espirituales — por Jack H Goaslind

Las cinco cualidades de líder de José Smith — por William E. Berrett

Las Compras En El Día De Reposo — Earl C. Tingey

Las conferencias: faros que orientan nuestra vida — por J. Thomas Fyans

Las consecuencias de la incredulidad — por N. Eldon Tanner

Las cosas como realmente son — David A. Bednar

Las cosas de Dios y el hombre — por LeGrand Richards

Las cosas de las que tengo convicción — por Gordon B. Hinckley

Las cosas de mi alma — por Boyd K. Packer

Las cosas destrozadas pueden repararse — por Jeffrey R. Holland

Las cosas más importantes — Por A. Theodore Tuttle

Las cosas pequeñas y sencillas — por M. Russell Ballard

Las cosas que no nos gusta escuchar — por James E. Faust

Las cosas simples — por Rex D. Pinegar

Las cualidades de la mujer — por Dean L. Larsen

Las decisiones — por Gerald E. Melchin

Las decisiones correctas — por Richard G. Scott

Las decisiones determinan el destino — por Thomas S. Monson

Las decisiones determinan nuestro destino — Thomas S. Monson

Las diez bendiciones del sacerdocio — por Bruce R. McConkie

Las doctrinas y los principios que se encuentran en los Artículos de Fe — L. Tom Perry

Las enseñanzas de Pablo — por Delbert L. Stapley

Las enseñanzas de un padre amoroso — por Horacio A. Tenorio

Las entrevistas entre padres e hijos — por Carlos E. Asay

Las escritura que revelan la restauración — por LeGrand Richards

Las escrituras — por Boyd K. Packer

Las Escrituras y su relación con la estabilidad familiar — Por Marion G. Romney

Las Escrituras, eternas guías del viajero — Por L. Tom Perry

Las escrituras: deseables más que el oro; y dulces más que miel — Susan W. Tanner

Las escrituras: mi barra y mi fortaleza — Por Lenet Hadley Read

Las familias del barrio y de la rama: … — por Virginia H. Pearce

Las familias y la oración — Henry B. Eyring

Las grandes responsabilidades de los padres — por Ezra Taft Benson

Las grietas espirituales — por David B. Haight

Las ironías de la vida — por  Neal A. Maxwell

Las lecciones aprendidas de la vida — por Joseph B. Wirthlin

Las leyendas de América — Por Franklm S. Harria III

Las leyes de Dios — por N. Eldon Tanner

Las leyes de Dios son bendiciones, no sentencias — por ElRay L. Christiansen

Las llaves del reino — por Bruce R. McConkie

Las llaves del Reino — por David B. Haight

Las llaves del sacerdocio — por Russell M. Nelson

Las llaves que nunca se enmohecen — por James E. Faust

Las llaves y la autoridad del sacerdocio — Por Dallin H. Oaks

Las madres enseñan a los hijos en el hogar — L. Tom Perry

Las manos — por Thomas S. Monson

Las manos de los padres — Jeffrey R. Holland

Las mejores calificaciones — por Marion D. Hanks

Las muchas voces — por Elaine A. Cannon

Las mujeres en nuestra vida — Gordon B. Hinckley

Las mujeres jóvenes en un esfuerzo unido — por Ardeth G. Kapp

Las normas inalterables del Padre Celestial — Allan F. Packer

Las obras de Dios — por James E. Faust

Las palabras de cristo: nuestra liahona espiritual — W. Rolfe Kerr

Las palabras que expresamos — Rosemary M. Wixom

Las primeras y las últimas palabras — por A. Theodore Tuttle

Las prioridades de una hija de Dios — por Elaine A. Cannon

Las pruebas de la adversidad — por Ernest Wilkinson

Las pruebas y glorias venideras — por Bruce R. McConkie

Las puertas de la muerte — por Russell M. Nelson

Las raíces del mormonismo — por Hartman Rector, Hijo

Las realidades reveladas de la vida terrenal — Por Paul B. Pieper

Las responsabilidades de los padres — por N. Eldon Tanner

Las responsabilidades del Sacerdocio — por Marion G. Romney

Las responsabilidades del sacerdocio — por Claudio R. M. Costa

Las respuestas a los interrogantes de la vida — por James E. Faust

Las respuestas vendrán — por Hans B. Ringger

Las revelaciones de los cielos — por L Aldin Porter

Las riendas de la responsabilidad y dirección — por Joseph Fielding Smith

Las riquezas de la restauración — Por Neal A. Maxwell

Las sagradas escrituras: como cartas de casa — por Ardeth G. Kapp

Las señales de la iglesia verdadera — por Mark E. Petersen

Las tentaciones de Cristo — por Howard W. Hunter

Las últimas palabras de Moroni — por Mark E. Petersen

Las ventanas de los cielos — David A. Bednar

Las ventanas de luz y verdad — por Joseph B. Wirthlin

Las verdades que más vale la pena conocer — Por Boyd K. Packer

Las verdades reveladas del evangelio — por LeGrand Richards

Las voces distintas — por Dallin H. Oaks

Lazos Familiares — por William G. Bangerter

Leales a la fe — por Thomas S. Monson

Lealtad al Señor — Por Rex D. Pinegar

Lealtad —Gordon B. Hinckley

Lecciones aprendidas durante Jornada de la vida — Por Joseph B. Wirthlin

Lecciones de las escrituras sobre el liderazgo — por Spencer J. Condie

Lecciones que aprendemos de Eva — por Russell M. Nelson

Lecciones que aprendemos de Lamán y de Lemuel — Neal A. Maxwell

Lecciones que aprendemos de las oraciones del Señor — por Russell M. Nelson

Lecciones que aprendí en la niñez — por Gordon B. Hinckley

Lehi, Profeta y patriarca — Por Marshall R. Craig

Leidísimo — por Franklin D. Richards

Levántate y átate las sandalias — por Howard W. Hunter

Libre albedrío o inspiración? — por Bruce R. McConkie

Libre de la Oscuridad — por Joseph Fielding Smith

Libres para siempre, para actuar por sí mismos — D. Todd Christofferson

Linaje escogido — por Gordon B. Hinckley

Línea por Línea — por James B. Alien

Llamada a servir — por JoAnn Jolley

Llamado al santo apostolado — por Russell M. Nelson

Llamado como si fuera de los cielos — por Vaughn J. Featherstone

Llamado por Él para declarar Su palabra — Randy D. Funk

Llamados a servir — por L Tom Perry

Llamados a servir — por Robert L. Backman

Llamados a servir — Thomas S. Monson

Llamados al servicio — por Thomas S. Monson

Llamados por profecía — por Boyd K. Packer

Llamados y preparados desde la fundación del mundo — por Neal A. Maxwell

Llegar a ser buenos padres — Por L. Tom Perry

Llegar a ser la persona para la cual han nacido — por Watson Nelson

Llegar a ser un verdadero discípulo — Por Daniel L. Johnson

Llegar al final con tu antorcha aún encendida — Dieter F. Uchtdorf

Llena nuestro corazón de tolerancia y amor — por Russell M. Nelson

Llenar el mundo con el amor de Cristo — Por Dieter F. Uchtdorf

Llenar nuestros hogares de luz y de verdad — por Cheryl A. Esplin

Lleno de vida y de energía — Randal A. Wright

Llevad mi yugo sobre vosotros — por Mark E. Petersen

Lo haré — Por William R. Bradford

Lo hare hoy — Por N. Eldon Tanner

Lo interesante y lo importante — por William R. Bradford

Lo más difícil del mundo: ser buenos padres — por James E. Faust

Lo más importante — Dallin H. Oaks

Lo mejor aún está por venir — por Jeffrey R. Holland

Lo mismo que sembramos, cosechamos — por Richard L. Evans

Lo que aprendí cuando era un joven converso — Por Jörg Klebingat

Lo que deseo que mi nieto sepa antes de salir en una misión — James E. Faust

Lo que Dios ha unido — por Gordon B. Hinckley

Lo que el hombre siembre. . . — por L. Tom Perry

Lo que el querría que hiciéramos — por Thomas S. Monson

Lo que el Señor espera de nosotros — por Spencer W. Kimball

Lo que el Señor requiere de los padres — por Robert L. Backman

Lo que enseña el evangelio — por LeGrand Richards

Lo que salvó nuestro matrimonio — por Judith Long

Lo que significa ser un santo — por William G.  Bangerter

Lo que significa ser una hija de Dios — James E. Faust

Lo que todo un élder debe saber; y una hermana también — por Boyd K. Packer

Lo saben? — por Glenn L. Pace

Lo sé. Lo vivo. Me encanta — Por Ann M. Dibb

Los “palos” en la profecía de Ezequiel — Por Keith H. Meservy

Los años que la langosta devoró — por Spencer W. Kimball

Los atributos divinos de Jesucristo: compasivo y bondadoso

Los atributos divinos de Jesucristo: compasivo y misericordioso — Mensaje de las maestras visitantes

Los atributos divinos de Jesucristo: Lleno de caridad y de amor — Mensaje de las maestras

Los atributos divinos de Jesucristo: Manso y humilde — Mensaje de las maestras

Los atributos divinos de Jesucristo: poderoso y lleno de gloria — Mensaje de las maestras

Los buenos hábitos desarrollan un buen carácter — por Delbert L. Stapley

Los buenos maestros son importantes — Marion D. Hanks

Los buenos recuerdos son bendiciones reales — por Joe J. Christensen

Los cielos cuentan la gloria de Dios — por Don Lind

Los cimientos de nuestra fe — por Gordon B. Hinckley

Los cinco principios de la estabilidad económica — por N. Eldon Tanner

Los consejos de la Iglesia — por M. Russell Ballard

Los consejos del sacerdocio — por N. Eldon Tanner

Los convenios — por Boyd K. Packer

Los convenios del evangelio — por Marion G. Romney

Los convenios y la fe — Por Robert D. Hales

Los convenios y las ordenanzas del Señor — por Jorge A. Rojas

Los descubrimientos de John L. Stephens sobre los mayas — por James S. Packer

Los Diez Mandamientos — Por Bernard P. Brockbank

Los Diez Mandamientos — Por Sterling W. Sill

Los dioses falsos — Por Spencer W. Kimball

Los discípulos y la defensa del matrimonio — Russell M. Nelson

Los dones del Señor — Por Ezra Taft Benson

Los dones y los regalos — por Thomas S. Monson

Los dos aspectos de la oración — por Francis M. Gibbons

Los efectos de la televisión — por M. Russell Ballard

Los fieles primeros creyentes — Por Donald L. Enders

Los frutos de nuestras labores — por Spencer W. Kimball

Los frutos del evangelio restaurado de Jesucristo — por Joseph B. Wirthlin

Los funerales en la iglesia — por Boyd K. Packer

Los grandes acontecimientos — por Bruce R. McConkie

Los grandes mandamientos — por N. Eldon Tanner

Los héroes — por H. David Burton

Los héroes de la juventud — por Spencer W. Kimball

Los hijos del convenio — por Russell M. Nelson

Los hombres Santos de los Últimos Días y el divorcio — Brent Scharman

Los huérfanos y las viudas, amados de Dios — por Thomas S. Monson

Los instrumentos para lograr sus propósitos — por Barbara W. Winder

Los justos no deben temer — por Ezra Taft Benson

Los lamanitas y los Santos de los Últimos Días destinos entrelazados — Por Dean L. Larsen

Los lazos eternos que nos unen — por A. Theodore Tuttle

Los lazos familiares se fortalecen con amor — por  F. Enzio Busche

Los líderes más grandes son los seguidores más fieles — por Stephen W. Owen

Los manuales de instrucciones la Iglesia — Per G. Malm

Los mejores Dones— Por Robert D. Hales

Los milagros de la restauración — por Jeffrey R. Holland

Los milagros, antaño y en nuestros días — por Thomas S. Monson

Los misioneros mayores y el evangelio — Russell M. Nelson

Los muchachos necesitan el ejemplo de hombres modelo — por Marion D. Hanks

Los muchos testigos de Jesucristo y de su obra — por James M. Paramore

Los niños pequeños — por Boyd K. Packer

Los obreros fieles — Por Loren C. Dunn

Los obstáculos en el camino del progreso — por Marvin J. Ashton

Los oficios en el sacerdocio— Por Bruce R. McConkie

Los pacíficos discípulos de Cristo — Por Boyd K. Packer

Los padres: Principales maestros del Evangelio para sus hijos — Tad R. Callister

Los pastores de Israel — por  John R. Lasater

Los pastores del rebaño — Gordon B. Hinckley

Los patos son diferentes — por Ann N. Madsen

Los pequeños obstáculos — por Angel Abrea

Los pioneros: Un ancla para la actualidad — Marcus B. Nash

Los poderes del presidente — por Mark E. Petersen

Los poderes del Sacerdocio Aarónico — por Gordon B. Hinckley

Los preliminares de la restauración — Milton V. Backman, Jr.

Los presidentes de la Iglesia — por Joseph Anderson

Los principios básicos de los servicios de bienestar — por Marion G. Romney

Los principios de bienestar en el hogar — por Barbara B. Smith

Los principios de bienestar en la Sociedad de Socorro — por Shirley W. Thomas

Los principios de bienestar son para guiar nuestra vida: — por Robert D. Hales

Los principios de la ley de consagración — por Marion G. Romney

Los principios invalorables que llevan al éxito — por Claudio R. M. Costa

Los principios revelados sobre los quórumes — por Michael A. Neider

Los Profetas — por Spencer W. Kimball

Los profetas de nuestros días — Por Spencer W. Kimball

Los profetas pioneros y los modernos — por Earl C. Tingey

Los profetas y los grillos cebolleros espirituales — Neil L. Andersen

Los puentes y los recuerdos eternos — Dennis B. Neuenschwander

Los que aman a Jesús — por Thomas S. Monson

Los que anuncian buenas nuevas — por Thomas S. Monson

Los que mueren en el Señor — por Bruce R. McConkie

Los que no se dieron por vencidos — por F. Enzio Busche

Los quórumes del Sacerdocio Aarónico — por Robert L. Backman

Los quórumes del sacerdocio en el plan de bienestar — por Gordon B. Hinckley

Los salvadores de estrellas — por David B. Haight

Los samaritanos de los últimos días — por N. Eldon Tanner

Los santos de los últimos días siguen intentándolo — por Dale G. Renlund

Los santos de los últimos días siguen intentándolo — por Dale G. Renlund

Los senderos que Jesús recorrió — por Thomas S. Monson

Los senderos que Jesús recorrió — por Thomas S. Monson

Los senderos que llevan a la verdad — por Robert E. Wells

Los servicios básicos del plan de bienestar — por Marion G. Romney

Los servicios de bienestar: El evangelio en acción — por Spencer W. Kimball

Los servicios de bienestar: El programa del Salvador — por Marion G. Romney

Los servicios sociales — por J. Richard Clarke

Los siete Cristos — por Bruce R. McConkie

Los templos y el matrimonio eterno — por Spencer W. Kimball

Los templos y la obra que se efectúa en ellos — por David B. Haight

Los templos y la obra que se realiza en ellos — por Gordon B. Hinckley

Los tiempos en los que vivimos — Por Gordon B. Hinckley

Los tres jardines de Dios — por Bruce R. McConkie

Los valientes hombres de Israel — por Monte J. Brough

Los valores morales y sus recompensas — por Royden G. Derrick

Los verdaderos amigos — por Richard G. Scott

Los verdaderos principios del amor — por Theodore M. Burton

Los zapatos del ganador — por Robert L. Backman

Luz y verdad — por Theodore M. Burton

M

Madre, tu más grande desafío — Gordon B. Hinckley

Madres e hijas — M. Russell Ballard

Maestros del Evangelio — por Gordon B. Hinckley

Magnifiquemos nuestro llamamiento— por Gordon B. Hinckley

Magnifiquemos nuestros llamamientos en el Sacerdocio — por Joseph Fielding Smith

Mamá me lo dijo — Bradley D. Foster

Mamá, ¿somos cristianos? — por Gary J. Coleman

Manifiesten su fe — Por Russell M. Nelson

Manos que ayudan, manos que salvan — Koichi Aoyagi

Mantén tu lugar como mujer — Por Harold B. Lee

Mantened firmes las líneas de la comunicación — por Spencer W. Kimball

Mantened vuestra lámpara encendida — por Harold B. Lee

Mantengámonos erguidos — Por H. David Burton

Mantengámonos firmes; guardemos la fe — por Gordon B. Hinckley

Mantengamos sagrados los templos — por Gordon B Hinckley

Mantengamos un equilibrio en nuestra vida — por O. Don Ostler

Mañana, será tarde — por Paul H. Dunn

María y José — por Robert J. Mathews

Más de lo que imaginamos — Por Marion D. Hanks

Más evidencias para el Libro de Mormón — Daniel C. Peterson

Más importante que la victoria — por Thomas S. Monson

Mas los obreros [son] pocos — por L. Tom Perry

Más parecidas que diferentes — por Linda K. Burton

Más santidad dame — H. David Burton

Matrimonio Celestial — por Bruce R. McConkíe

Matrimonio y divorcio — por David B. Haight

Matrimonio y Divorcio — por Spencer W. Kimball

Matrimonios misioneros: Una época para servir — Robert D. Hales

Me seréis testigos — Jeffrey R. Holland

Me seréis testigos — Por Spencer W. Kimball

Mensaje a mis nietos varones — por James E. Faust

Merced, justicia y amor — por Jeffrey R. Holland

Mi alma se deleita en las escrituras — Julie B. Beck

Mi corazón las medita continuamente — Devin G. Durrant

Mi hijo y el vuestro: personas extraordinarias — por Teddy E. Brewerton

Mi llamamiento como maestro Scout — por Ezra Taft Benson

Mi prójimo – mi hermano! — por David B. Haight

Mi siervo José — por Neal A. Maxwell

Mi testimonio — por Gordon B. Hinckley

Mi testimonio de la resurrección — J. Reuben Clark, Jr.

Mil testimonios — por James M. Paramore

Milagros entre los lamanitas — por Gene R. Cook

Mirad a vuestros hijos — por Gordon B. Hinckley

Mirad a vuestros pequeñitos — por Michaelene P. Grassli

Mirad al salvador — por John Sonnenberg

Miremos a lo alto y sigamos adelante — por Elaine L. Jack

Miremos hacia adelante con la mira de la fe — Merrill J. Bateman

Miremos hacia el cielo — Por John H. Vandenberg

Miren hacia adelante y crean — Edward Dube

Miren hacia arriba — Adrián Ochoa

Mis hermanos más pequeños — Boyd K. Packer

Misiones, templos y responsabilidades — por Gordon B. Hinckley

Momentos preciosos — por Ardeth G. Kapp

Moralidad personal — por David B. Haight

Mormón debe significar “muy bueno” — por Gordon B. Hinckley

Mujer virtuosa — por Barbara B. Smith

Mujeres de Dios — por Neal A. Maxwell

Música inspiradora: pensamientos dignos — por Boyd K. Packer

N

Nacer de nuevo — James E. Faust

Nacerá tu luz como el alba — por Victor L. Brown

Nací de buenos padres — por L. Tom Perry

Nacido de buenos padres — por Dallas N. Archibald

Nacidos de Dios — por Ezra Taft Benson

Nadie es una isla — Richard H. Winkel

Nadie estuvo con Él — por Jeffrey R. Holland

Nadie nos dijo que sería fácil — por John B. Dickson

Nauvoo: una demostración de fe — por L. Tom Perry

Necesitamos hombres valientes — por Marion G. Romney

Nefi, un hombre universal — Por Alien E. Bergin

Ni extranjeros ni advenedizos — por Harold G. Hillam

Ni os jactéis de vuestra fe y obras poderosas — por Marvin J Ashton

Ni se agregaran ni se quitarán palabras — por Howard W. Hunter

Niños que gocen de paz — por Michaelene P. Grassli

No [traten] con liviandad las cosas sagradas — Larry S. Kacher

No “traspasar lo señalado” — por Dean L. Larsen

No ardía nuestro corazón? — por Loren C. Dunn

No basta con la intención — por Rex C. Reeve

No busquéis riquezas sino sabiduría — por Franklin D. Richards

No cometerás adulterio — Jeffrey Marsh

No contiendas con los demás pero sigue un curso fijo — por Gordon B. Hinckley

No contrastéis al espíritu — por James A. Cullimore

No dejemos caer la pelota — por Gordon B. Hinckley

No demores — Henry B. Eyring

No es [éste] más bien el ayuno que yo escogí? — por Henry B. Eyring

No es bueno que el hombre ni la mujer estén solos — Por Sheri L. Dew

No es un pecado ser débil — por Wendy Ulrich

No está aquí, sino que ha resucitado — Gordon B. Hinckley

No está aquí, sino que ha resucitado — por Thomas S. Monson

No estamos solos — por Janette C. Hales

No están solos en la obra — Henry B. Eyring

No hay lugar para el enemigo de mi alma — Jeffrey R. Holland

No hay nada de malo — por Marvin J. Ashton

No hemos llegado a la cima — por Gordon B. Hinckley

No juzguéis por las apariencias — por Boyd K. Packer

No juzguéis, para que no seáis juzgados — por N. Eldon Tanner

No lo digas a nadie — Por Thomas S. Monson

No murmures — por Neal A. Maxwell

No nos cansemos de hacer el bien — por Spencer W. Kimball

No prediquéis sino el arrepentimiento a esta generación — por Elaine S. Dalton

No recordaré más sus pecados — por Boyd K. Packer

No se adormecerá ni dormirá — por Gordon B. Hinckley

No se dejen engañar — Dallin H. Oaks

No se haga mi voluntad . . . — por Robert L. Simpson

No seáis incrédulos — por Gordon B. Hinckley

No seáis movidas! — Elaine S. Dalton

No somos todas madres? — Por Sheri L. Dew

No somos todos mendigos? — Jeffrey R. Holland

No somos todos mendigos? — Jeffrey R. Holland

No soy sino un jovenzuelo — por Neal A. Maxwell

No te avergüences de dar testimonio — por Spencer W. Kimball

No te dejaré, ni te desampararé — Thomas S. Monson

No temáis — Boyd K. Packer

No temáis — Por L. Whitney Clayton

No temas, cree solamente — Dieter F. Uchtdorf

No temas… yo estoy contigo — Por Jean A. Stevens

No temeréis —  Alvin R. Dyer

No tendrás dioses ajenos — Dallin H. Oaks

No Tendrás Dioses Ajenos Delante De Mi — Russell M. Nelson

No tendrás dioses ajenos delante de mí — S. Michael Wilcox

No tenemos por qué temer la venida de Cristo — por Gordon B. Hinckley

No tenemos tiempo para la contención — por Marvin J. Ashton

No tengáis miedo . . . De hacer lo bueno — por  Gordon B. Hinckley

No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros — Por Sharon G. Larsen

No tomaras el nombre de Dios en vano — por Gordon B. Hinckley

No tomemos el camino equivocado — Por Claudio D. Zivic

No toquen el don mal ni la cosa impura — por H. Burke Peterson

Normas cívicas para los santos fieles — por Ezra Taft Benson

Nos avergonzamos de nuestros principios? — por N. Eldon Tanner

Nos queda todavía un sólido eslabón — Vaughn J. Featherstone

Nosotros seguimos a Jesucristo — Quentin L. Cook

Nuestra fortaleza espiritual — Por Roberto Vidal

Nuestra gran misión — por Gordon B. Hinckley

Nuestra mayordomía en los servicios de bienestar — por J. Richard Clarke

Nuestra mejor defensa en contra de la pornografía — Por Kerry Hanson Jensen

Nuestra misión salvadora — por Gordon B. Hinckley

Nuestra nueva generación — por Ronald A. Rasband

Nuestra oportunidad de servir a Dios — por Franklin D. Richards

Nuestra perspectiva eterna — por Barbara B. Smith

Nuestra preparación espiritual y temporal — por Barbara W. Winder

Nuestra primordial obligación — por David O. McKay

Nuestra relación con el Salvador — por James E. Faust

Nuestra responsabilidad …evangelio a todo el mundo — por Ezra Taft Benson

Nuestra responsabilidad de compartir el evangelio — por Ezra Taft Benson

Nuestra responsabilidad de llevar el evangelio hasta …. — por Jack H. Goaslind, hijo

Nuestra responsabilidad en el sacerdocio — por N. Eldon Tanner

Nuestra responsabilidad: salvar al mundo — por Delbert L. Stapley

Nuestra sagrada responsabilidad del sacerdocio — por Thomas S. Monson

Nuestra senda del deber — Keith B. McMullin

Nuestra única oportunidad — Sheri L. Dew

Nuestra vida: una gran prueba — por Franklin D. Richards

Nuestras acciones dan forma a nuestro carácter — Por Wayne S. Peterson

Nuestras convicciones y actitudes — por Ángel Abrea

Nuestras hermanas, desde el principio — por Bruce R. McConkie

Nuestras inapreciables familias — por Loren C. Dunn

Nuestras oraciones — por Bruce R. McConkie

Nuestras solemnes responsabilidades — por Gordon B. Hinckley

Nuestro ambiente moral — por Boyd K. Packer

Nuestro Amigo bienamado — por David A. Whetten

Nuestro compromiso con Dios — por Howard W. Hunter

Nuestro conocimiento acerca de Dios — Hugh B. Brown

Nuestro deber a Dios — Por Cecil O. Samuelson Jr.

Nuestro deber a Dios: La misión de padres y líderes para con la nueva gen. — Robert D. Hales

Nuestro deber de padres — por O. Leslie Stone

Nuestro deber sagrado de honrar a la mujer — Russell M. Nelson

Nuestro derecho inalienable — por Henry D. Taylor

Nuestro destino — L. Aldin Porter

Nuestro don de Dios — por Marion G. Romney

Nuestro futuro hogar: el mundo espiritual — Por Dale C. Mouritsen

Nuestro gran potencial eterno — por Spencer W. Kimball

Nuestro legado — Stephen B. Oveson

Nuestro mensaje — por Ezra Taft Benson

Nuestro mensaje al mundo — por Robert E. Wells

Nuestro padre que estás en los cielos — por L. Tom Perry

Nuestro papel en el drama de la vida — por Royden G. Derrick

Nuestro patrimonio del Sacerdocio — por Jeffrey R. Holland

Nuestro perfeccionamiento — por Robert E. Wells

Nuestro poder sobre Satanás — por ElRay L. Christiansen

Nuestro preciado tesoro — por Rex C. Reeve

Nuestro propia Liahona — por Spencer W. Kimball

Nuestro reloj espiritual — por Dean L. Larsen

Nuestro Señor y salvador — por David B. Haight

Nuestro Señor y salvador — por Joseph B. Wirthlin

Nuestro suministro de poder espiritual — por Russell M. Nelson

Nuestro testimonio — por Gordon B. Hinckley

Nuestro Testimonio al mundo — Hartman Rector, Jr

Nuestro testimonio al mundo — por Howard W. Hunter

Nuestro tiempo de preparación — Por  A. Theodore Tuttle

Nuestro vuelo espiritual — por Jacob De Jager

Nuestros antepasados esperan. . . — por Eldred G. Smith

Nuestros cuatro objetivos — por Robert L. Simpson

Nuestros ministerios personales — Hugo E. Martínez

Nuestros queridos niños son un regalo de Dios — por Thomas S. Monson

Nuevas oportunidades de prestar servicio — por Robert L Backman

Nunca caminamos solos — Thomas S. Monson

Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde — Bradley D. Foster

Nunca os deis por vencidos — por Joseph B. Wirthlin

Nunca solos — por Thomas S. Monson

Nunca solos en Sierra Leona — Norman C. Hill

Nunca, nunca, nunca se den por vencidas! — Mary N. Cook

Nutrir el matrimonio — Russell M. Nelson

O

Obedeced a las autoridades generales — por L. Aldin Porter

Obedecer todas las reglas — por H. Kent Rappleye

Obedezcamos el Evangelio — Henry D. Moyle

Obediencia a una causa justa — por N. Eldon Tanner

Obediencia mediante nuestra fidelidad — Por L. Tom Perry

Obediencia mediante nuestra fidelidad — por L. Tom Perry

Obediencia, consagración y sacrificio — por Bruce R. McConkie

Obrar con toda diligencia — Henry B. Eyring

Obsequios de Navidad — Por Mark E. Petersen

Observaciones finales — por Harold B. Lee

Obtengamos el talento de la espiritualidad — Carol B. Thomas

Obtengamos fortaleza del Libro de Mormón — por Ruth B. Wright

Obtengamos un testimonio de Jesucristo — por Bruce R. McConkie

Ofrendas de ayuno — por Larry E. Morris

Oh ese sutil plan del maligno! — M. Russell Ballard

Oh vosotros que os embarcáis — Por Henry B. Eyring

Oh, está todo bien — Dieter F. Uchtdorf

Oídos para oír — por Henry B. Eyring

Ojos para ver y oídos para oír — Kim B. Clark

Opongamonos al mundo — Dallin H. Oaks

Oposición en todas las cosas — por Dallin H. Oaks

Oposición, a fin de fortalecernos — por Eldred G. Smith

Ora siempre — Por David A. Bednar

Ora, escucha y medita — por

Oración — Por Henry B. Eyring

Oración dedicatoria del Templo de Provo — Por José Fielding Smith

Oración y revelación — por Marion G. Romney

Orad siempre — por  Spencer W. Kimball

Ordenanzas  y convenios — Por Dennis B. Neuenschwander

Organizaos — por Marian R. Boyer

Organizar el barco al estilo Bristol: Sean dignos de entrar en el templo, en las buenas y en las malas épocas. — Quentin L. Cook

Os confiero el Sacerdocio de Aarón — por  L. Tom Perry

Os es necesario nacer de nuevo — por David A. Bednar

Os saludamos en el nombre del señor — por Gordon B. Hinckley

P

Paciencia en las aflicciones — por Ángel Abrea

Paciencia: Más que esperar — Hillary Olsen

Padre, aumenta nuestra fe — por Gordon B. Hinckley

Padre, vuelve a tu hogar — por James E. Faust

Padres — por D. Todd Christofferson

Padres dignos, hijos dignos — por Ezra Taft Benson

Padres, atended a vuestras responsabilidades — por L. Tom Perry

Palabras de introducción a la dedicación — por Spencer W. Kimball

Palabras para cambiar nuestro mundo — Norman C. Hill

Palabras para vivir — James M. Dunn

Panorama de recuerdos — por Marion D. Hanks

Para actuar por nosotros mismos: El don y las bendiciones del albedrío — por Robert D. Hales

Para cambiar tu matrimonio cambia tu mismo — por Afton J. Day

Para distinguir los matices obscuros — William H. Bennett

Para el padre de familia — por Ezra Taft Benson

Para esto fuisteis llamados — por J. Richard Clarke

Para esto he venido al mundo — Alexander B. Morrison

Para la “juventud bendita” — por Ezra Taft Benson

Para la fortaleza de la juventud — Earl C. Tingey

Para las hermanas adultas solteras de la Iglesia — por Ezra Taft Benson

Para ligar a la familia humana — por David B. Haight

Para llegar al corazón de los niños — por Anne G. Wirthlin

Para llegar al corazón de los niños — por Anne G. Wirthlin

Para lograr una vida gozosa — por Camilla Kimball

Para los maestros orientadores de la iglesia — por Ezra Taft Benson

Para que efectuéis milagros — por H. Burke Peterson

Para que el testimonio salga de Sión — Por Bruce R. McConkie

Para que la plenitud de mi evangelio sea proclamada — por Joseph Fielding Smith

Para que no haya malas interpretaciones — por Jacob de Jager

Para que podáis tener raíces y ramas — por Hartman Rector, hijo

Para que seamos uno — por Howard W. Hunter

Para que siempre podamos tener Su Espíritu con nosotros — por David A. Bednar

Para qué son los templos? — por Gordon B. Hinckley

Para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar — por Neal A. Maxwell

Para que] pudiese atraer a mí mismo a todos los hombres — por Dale G. Renlund

Para ser autosuficientes — por L. Tom Perry

Para ser sanado — por Richard G. Scott

Para siempre Dios esté con vos — Por Gordon B. Hinckley

Para siempre Dios este con vos — por Thomas S. Monson

Para siempre Dios esté con vos — Por Thomas S. Monson

Para tener gozo en la vida — por Barbara W. Winder

Para tocar el cielo — por Thomas S. Monson

Para todos los hombres, de todas partes — por Dallin H. Oaks

Participantes de la naturaleza divina — por Marion G. Romney

Pasado, presente y futuro de los servicios de bienestar — por Victor L. Brown

Paso por paso — Por Joseph B. Wirthlin

Pastorea mis ovejas — Ben B. Banks

Pastores espirituales — W. Eugene Hansen

Pautas para efectuar la obra de Dios con pureza — por Spencer W. Kimball

Pautas para tiempos difíciles — por Harold B. Lee

Paz — Eldred G. Smith

Paz al mundo — David O. McKa

Paz de conciencia y paz mental — Richard G. Scott

Paz personal: La recompensa a la rectitud — Quentin L. Cook

Paz, esperanza y orientación — Patricia P. Pinegar

Pecadore que triunfan — Harold B. Lee

Pensad acerca de estas cosas — por Bruce R. McConkie

Pensad en Cristo — por Ezra Taft Benson

Pensamientos inspiradores — por Gordon B. Hinckley

Pensamientos para la pascua — por Marion G. Romney

Percibid las señales — por Artel A. Fedrigotti

Perderemos la cosecha? — por Marvin J. Ashton

Perderemos nuestra oportunidad? — por Spencer W. Kimball

Perdónalos, te lo ruego — por Vaughn J. Featherstone

Perdonar es divino — por Theodore M. Burton

Permanece en el lugar que se te ha designado — Thomas S. Monson

Permaneced en los lugares santos — por Harold B. Lee

Permaneced en mí — Jeffrey R. Holland

Permaneced firmes en lugares santos — Robert D. Hales

Permanezcamos junto al árbol — por Kevin W. Pearson

Permanezcan en el bote y sujétense! — M. Russell Ballard

Permanezcan en el sendero de la rectitud — Gordon B. Hinckley

Permanezcan en el sendero — por Elaine S. Dalton

Permanezcan firmes — Por Virginia U. Jensen

Permanezcan firmes en la fe — por Howard W. Hunter

Permanezcan firmes frente a las asechanzas del mundo — por Gordon B. Hinckley

Pero el mayor de ellos es el amor — por Gordon B. Hinckley

Persevera en tu camino — Koichi Aoyagi

Perseverar hasta el fin — por Robert D. Hales

Perseverar hasta el fin con caridad — por Hartman Rector, Jr.

Personajes del Libro de Mormón que José Smith conoció — Por Robert J. Woodford

Pies embarrados y camisas blancas — por Matthew S. Holland

Pioneros modernos — por Dallin H. Oaks

Podéis llegar allí desde donde estáis — Por Marvin J. Ashton

Podéis sentir esto ahora? — Por Quentin L. Cook

Podemos substituir al señor? — por Paul James Toscano

Poder en el sacerdocio —  Neil L. Andersen

Poder espiritual — por Devere Harris

Ponga en orden su casa — Por Russell M. Nelson

Pongamos los cimientos para el milenio — por LeGrand Richards

Pongan a prueba la palabra de Dios — por Virginia H. Pearce

Pongan su confianza en ese Espíritu que induce a hacer lo bueno — por Henry B. Eyring

Poniendo el ejemplo en el hogar — Por H. Burke Peterson

Por donde Jesús camino — por Harold B. Lee

Por el poder de su palabra causaron que se derribaran las prisiones — por James M. Paramore

Por esta vida y la eternidad — por N. Eldon Tanner

Por esta vida y por la eternidad — por Boyd K. Packer

Por favor, volved — por Richard G. Scott

Por mas tenue que sea la luz — por Vaughn J. Featherstone

Por medio de la fe todas las cosas se cumplen — Por Marcus B. Nash

Por medio de nosotros — por M. Russell Ballard

Por nuestros frutos nos conocerán — por Gordon B. Hinckley

Por qué conservarnos moralmente limpios? — Por Boyd K. Packer

Por qué conservarnos moralmente limpios? — por Boyd K. Packer

Por qué construyen templos los santos de los ultimos días? — por Eldred G. Smith

Por qué edificamos templos — por Mark E. Petersen

Por qué es importante graduarse de Instituto — por Matthew Porter Wilcox

Por qué hacemos algunas de las cosas que hacemos — Gordon B. Hinckley

Por qué me llamáis, señor, señor, y no haceis lo que yo digo? — por L. Tom Perry

Por qué me llamáis, señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? — por Spencer W. Kimball

Por qué servimos? — por Dallin H. Oaks

Por qué son importantes el matrimonio y la familia — por  L. Tom Perry

Por qué son importantes el matrimonio y la familia… — por L. Tom Perry

Por que un profeta — por LeGrand Richards

Por sus frutos los conoceréis — por Dean L. Larsen

Por sus frutos los conoceréis — por Royden G. Derrick

Por tanto, calmaron sus temores — por David A. Bednar

Por tanto, calmaron sus temores — por David A. Bednar

Por tanto, id — Por Silvia H. Allred

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones — por L. Tom Perry

Por vía de invitación — por Betty Jo N. Jepsen

Porque así se llamará mi iglesia — por Russell M. Nelson

Porque ejemplo os he dado — Por Richard G. Scott

Porque éste es un día de amonestación — por Dean L. Larsen

Porque mi padre leyó el Libro de Mormón — Por Marcos A. Aidukaitis

Porque nada hay imposible para Dios — por Russell M. Nelson

Porque tenemos un padre — por Paul H. Dunn

Porque yo era ciego, pero ahora puedo ver — Thomas S. Monson

Porque yo os guiaré — por Neal A. Maxwell

porque yo vivo, vosotros también viviréis — Por Shayne M. Bowen

Practicando lo que predicamos — Marion D. Hanks

Preciosas y grandísimas promesas — por Howard W. Hunter

Predicad el evangelio — Por Spencer W. Kimball

Predicad el Evangelio a toda criatura — por Spencer W. Kimball

Pregúntenles a los misioneros; ellos pueden ayudarlos! — Por Russell M. Nelson

Preparación del camino — por Thomas S. Monson

Preparación Familiar — por Spencer W. Kimball

Preparación para el futuro — por Victor L. Brown

Preparación para el servicio en la iglesia — por Spencer W. Kimball

Preparación para un empleo honorable — por Howard W. Hunter

Preparad a vuestros hijos — por Gordon B. Hinckley

Preparad todo lo que fuere necesario — por Howard W. Hunter

Preparad todo lo que fuere necesario — por Victor L. Brown

Preparados de una manera como nunca se había conocido — Linda K. Burton

Preparaos — por Ezra Taft Benson

Preparaos ahora para vuestra misión — por J. Thomas Fyans

Preparaos para lo que viene — por David Kennedy

Preparaos para los días de tribulación — por Ezra Taft Benson

Preparaos para servir — por M. Russell Ballard

Preparaos para una misión — por R. LaVell Edwards

Prepararse para entrar en la Casa del Señor — Kent F. Richards

Preparémonos materialmente — por Franklin D. Richards

Preparémonos para comparecer ante Dios — por Harold B. Lee

Preparémonos para la segunda venida del Señor — por Delbert L. Stapley

Preparémonos para su venida — por Spencer W. Kimball

Preparemos a nuestra familia para asistir al templo — Carol B. Thomas

Preparemos a nuestros quórumes — por L. Tom Perry

Preparemos el corazón de nuestros hijos — por H. Burke Peterson

Preparemos Misioneros — por  M. Russell Ballard

Presentarnos sin mancha ante el señor — Clate W. Mask, Hijo

Presidente Boyd K. Packer (1924–2015) — Despedida a un maestro supremo

Presupuesto y administración personal — Por Marvin J. Ashton

Primero el hogar — por Rex D. Pinegar

Primero lo más importante — Richard G. Scott

Primero observa; luego sirve — Por Linda K. Burton

Principios básicos de los servicios de bienestar de la iglesia — por Marion G. Romney

Principios de Bienestar — por Vaughn J. Featherstone

Principios de la salvación temporal — por Marion G. Romney

Principios fundamentales en las relaciones familiares perdurables — por Ezra Taft Benson

Principios para convertirnos en el pueblo de Sión — por R. Quinn Gardner

Privilegios y responsabilidades de la mujer de la iglesia — por Spencer W. Kimball

Probadme ahora en esto — por Spencer W. Kimball

Proclamación! — por Jacob de Jager

Proclamad el arrepentimiento — por Spencer W. Kimball

Proclamemos el evangelio — por M. Russell Ballard

Proclamemos el evangelio de pueblo a pueblo — por L. Tom Perry

Procurar el rescate — Connie Goulding

Procuremos conocer la voluntad del padre — por Hugh W. Pinnock

Profecía y revelación personal — por Henry B. Eyring

Profetas — por Rulon G. Craven

Profetas y Profecías — por LeGrand Richards

Profetas, videntes y reveladores — Jeffrey R. Holland

Programas o principios? — por Glenn L. Pace

Progresemos espiritualmente — por Janette C. Hales

Promesas — por Spencer W. Kimball

Proteger a los niños — Por Dallin H. Oaks

Prudencia y orden — Por Neal A. Maxwell

Pueden hacerlo ahora! — Dieter F. Uchtdorf

Purifiquemos nuestro Espíritu — por H. Burke Peterson

Q

Qué camino seguiréis? — por Thomas S. Monson

Que clase de hombres habéis de ser? — por Howard W. Hunter

Qué clase de hombres tenemos que ser? — por Ezra Taft Benson

Qué clase de hombres? — Por Donald L. Hallstrom

Que coman “de este fruto hasta quedar” satisfechas — por Janette C. Hales

Que Dios nos otorgue fe — por Gordon B. Hinckley

Que el amor sea la estrella guía de vuestra vida — por Gordon B. Hinckley

Que el Espíritu Santo os pueda guiar — por James E. Faust

Qué es la navidad? — Por Thomas S. Monson

Qué es la verdad? — por John H. Vandenberg

Qué es la verdad? — por Lynn A. Mickelsen

Qué es un maestro? — Paul H. Dunn

Qué es un quórum? — L. Tom Perry

Qué firmes cimientos — Thomas S. Monson

Qué hacéis por Cristo? — por Sam K. Shimabukuro

Que haremos? — por Hans B. Ringger

Qué haremos? — por Neill F. Marriott

Que Jehová os bendiga y os guarde — por Thomas S. Monson

Que la misericordia suavice la justicia — por Theodore M. Burton

Qué más me falta? — Larry R. Lawrence

Que no os engañen — por Gordon B. Hinckley

Qué nos enseña el Libro de Mormón sobre la felicidad? — por Hank R. Smith

Que nuestros niños puedan ver la faz del Salvador — Cheryl C. Lant

Qué ofrece nuestra iglesia? — por Harold G. Hillam

Que os améis unos a otros — por James M. Paramore

Que partas tu pan con el hambriento. . . — por Victor L. Brown

Que pensáis del Cristo? — por Dallin H. Oaks

Que pensáis del Cristo? — por Douglas H. Smith

Qué pensáis del Cristo? — por Robert D. Hales

Qué pensáis vosotros del Libro de Mormón? — por Bruce R. McConkie

Que pide jehová de ti… — por S. Dilworth Young

Qué piensa usted? — Por W. Craig Zwick

Qué quiere el salvador de mí? — por Derek A. Cuthbert

Qué recompensa dará el hombre por su alma? — Por Robert C. Gay

Qué recompensa dará el hombre? — por Mark E. Petersen

Que salisteis a ver? — por Gerald E. Melchin

Que siempre se acuerden de Él — Claudio R. M. Costa

Qué significa conocer a Cristo — por George W. Pace

Qué significa ser cristiana? — Hugh B. Brown

Qué tan importante podría ser? — Kelly Laing

Que, pues, hare de Jesús, llamado el Cristo? — por Gordon B. Hinckley

Quedaos en el lugar santo — por Lance B. Wickman

Quién es Jesús? — por Eldred G. Smith

Quién es tu amigo de verdad? — por Malcolm M. Jeppsen

Quién sigue al Señor — por Mark E. Petersen

Quién sigue al Señor? — por J. Thomas Fyans

Quién sigue al Señor? — por Charles W. Dahlquist II

Quiénes creen que son? — Por James E. Faust

Quieres ser sano? — Timothy J. Dyches

Quiero que sepas que lo pasamos muy mal — Por Quentin L. Cook

Quita tu calzado de tus pies — Por Spencer W. Kimball

R

Raíces profundas — por Joseph B. Wirthlin

Raíces y ramas — Por Quentin L. Cook

Raíces y ramas — Russell M. Nelson

Rasgar el velo de la incredulidad — por Jeffrey R. Holland

Reactivar a las ovejas perdidas — por Joseph Wirthlin

Real sacerdocio — por James E. Faust

Receta divina para la curación espiritual — por Malcolm S. Jeppsen

Recibe las bendiciones del templo — Richard G. Scott

Recibí, por tanto, alguna instrucción — por L. Tom Perry

Recibí… Instrucción en toda la ciencia de mi padre — por Spencer W. Kimball

Recibieron el mensaje correcto? — James E. Faust

Recibir asistencia divina a través de la gracia del Señor — por Gene R. Cook

Recibirás revelación — por Bruce R. McConkie

Recibiréis su palabra — M. Russell Ballard

Reclamen las bendiciones de sus convenios — Linda S. Reeves

Recompensas, bendiciones, promesas — por Spencer W. Kimball

Recordad quiénes sois — por N. Eldon Tanner

Recordad siempre al Señor — por Dallin H. Oaks

Recordad, gozad, preparaos — por Norma B. Smith

Recordarle siempre — por Gerrit W. Gong

Recordarle siempre — por Henry B. Eyring

Recordemos cuán misericordioso ha sido el Señor — Neal A. Maxwell

Recordemos quienes somos — por N. Eldon Tanner

Recordémosle siempre — por Joanne B. Doxey

Rectitud — William R. Bradford

Recuerda las enseñanzas de tu padre — H. Bryan Richards

Recuerda también las promesas — por Jay E. Jensen

Recuerda tus convenios — por Charles A. Didier

Recuerda y no perezcas — por Marlin K. Jensen

Recuerden quiénes son! — Elaine S. Dalton

Recuerdos del ayer y consejos para hoy — por Thomas S. Monson

Recuerdos del Tabernáculo — por Thomas S. Monson

Recuperarse de la trampa de la pornografía — Dallin H. Oaks

Rededicación del Tabernáculo de Salt Lake — por James E. Faust

Redención — D. Todd Christofferson

Redención: la cosecha de amor — por Richard G. Scott

Redentor de Israel — por Bruce D. Porter

Reflexiones de pascua — por Andrew W. Peterson

Refugio de la tempestad — por Patrick Kearon

Regalos y bendiciones de la Navidad — Por Thomas S. Monson

Regocijaos “en todo el bien” — por Chieko N. Okazaki

Regocijaos en esta gran época de construir templos — por Gordon B. Hinckley

Regocijémonos en nuestros convenios — por Bonnie D. Parkin

Regresa, Hermano — por Gordon B. Hinckley

Regresad al Señor — por F. Burton Howard

Regresando a casa — Por Eduardo Gavarret

Regresar a la fe — por Rosemary M. Wixom

Regresar a la fe — por Rosemary M. Wixom

Rehusemos adorar las imágenes de hoy — Dennis Largey

Religión y filosofía de la Iglesia restaurada — Hugh B. Brown

Religión y gobierno — Wilford W. Andersen

Rememos con los dos remos — por Chieko N. Okazaki

Renacimiento espiritual — por Glenn L Pace

Resistamos al mal — por Gordon B. Hinckley

Resistan toda tentación del diablo — W. Rolfe Kerr

Resistid las tentaciones — por N. Eldon Tanner

Resolved esto en vuestros corazones — por Neal A. Maxwell

Respetemos nuestro Sacerdocio — por N. Eldon Tanner

Resplandecéis como luminares en el mundo — por Neal A. Maxwell

Respondedme — por Neal A. Maxwell

Responsabilidad del sacerdocio — por Harold B. Lee

Respuesta al llamamiento — por M. Russell Ballard

Resucitó de entre los muertos — por Delbert L. Stapley

Revelación continua — Henry B. Eyring

Revelación personal: el don, la prueba y la promesa — por Boyd K. Packer

Reverencia — por Marion G. Romney

Reverentes y limpios — por Dallin H. Oaks

Robará el hombre a Dios? — por Yoshihiko Kikuchi

S

Sabemos lo que poseemos? — Carole M. Stephens

Sabes lo suficiente — Por Neil L. Andersen

Sacrificio — por Spencer W. Kimball

Sacrificio y la autosuficiencia — por M. Russell Ballard

Sacudíos de las cadenas con las cuales estáis sujetos — por Marvin J. Ashton

Sagrados compromisos — por Gordon B. Hinckley

Saliva, lodo y kigatsuku — por Chieko N. Okazaki

Salvaguardia contra la delincuencia juvenil — David O. McKay

Salvemos a los niños — por Gordon B. Hinckley

Sanar a los enfermos — Dallin H. Oaks

Sanidad espiritual — por James E. Faust

Santificado sea tu nombre — por Howard W. Hunter

Santifiquémonos por medio del servicio misional — por William R. Bradford

Satanás acomete a la juventud — por Ezra Taft Benson

Satanás, el gran impostor — por Marion G. Romney

Sé ejemplo — Por Thomas S. Monson

Sé ejemplo de los creyentes — por Ann M. Dibb

Se en quien he confiado — por D. Todd Christofferson

Sé estas cosas por mí mismo — Craig C. Christensen

Se ha extraviado vuestro hijo? — por Howard W. Hunter

Sé humilde — por Steven E. Snow

Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada — por Barbara B. Smith

Sé lo mejor que puedas ser — por Thomas S. Monson

Sé que mi redentor vive — por Joseph Fielding Smith

Se solicitan acabadores — por Thomas S. Monson

Se solicitan manos y corazones para apresurar la obra — Por Linda K. Burton

Sé valiente — Ann M. Dibb

Se vuelva como un niño — Neal A. Maxwell

Seamos del Señor — por Spencer W. Kimball

Seamos el viento para el Señor — por John H. Groberg

Seamos fieles — por George R. Hill, III

Seamos firmes en nuestras decisiones — Por Kieth Merrill

Seamos obedientes — por Joseph B. Wirthlin

Seamos pacificadores — por Franklin D. Richards

Seamos proveedores providentes temporal y espiritualmente — por Robert D. Hales

Seamos pueblo Santo — por N. Eldon Tanner

Seamos puros — por Ezra Taft Benson

Seamos todos hermanos — por Neal A. Maxwell

Seamos un ejemplo — por D. Arthur Haycock

Seamos una familia eterna — Por Robert D. Hales

Seamos valientes y firmes — por Marvin J. Ashton

Seamos verídicos y fieles — Gordon B. Hinckley

Sean mansos y humildes de corazón — Ulisses Soares

Sean un ejemplo y una luz — Thomas S. Monson

Sean una luz — Thomas S. Monson

Sean valientes en cuanto a intrepidez, vigor y actividad — Por Gary E. Stevenson

Sed buenos seguidores — por Barbara B. Smith

Sed compasivos, amándoos fraternalmente — por Robert D. Hales

Sed de buen ánimo — por Jeanne Inouye

Sed de buen ánimo y fieles en la adversidad — Adhemar Damiani

Sed de buen ánimo — por Thomas S. Monson

Sed dignos poseedores del Sacerdocio — por Spencer W. Kimball

Sed Hacedores de la Palabra… — Hugh B. Brown

Sed hombres! — por Carlos E. Asay

Sed leales a vuestra organización — por Spencer W. Kimball

Sed leales al Señor — por Spencer W. Kimball

Sed leales al Señor — por Spencer W. Kimball

Sed limpios — Gordon B. Hinckley

Sed limpios — por Spencer W. Kimball

Sed limpios, vosotros los que lleváis los vasos del Señor — por Marion G. Romney

Sed misioneros — por LeGrand Richards

Sed pues un ejemplo — por Ruth B. Wright

Sed puros de corazón — Por Bruce R. McConkie

Sed seguidores — por Roger Merrill

Seguid a los profetas — por Waldo P. Call

Seguid a vuestros líderes — por Boyd K. Packer

Seguid al profeta — por  Glenn L. Pace

Seguid al profeta — por J. Ballard Washburn

Seguid el ejemplo de Eva — por Marion G. Romney

Seguidores de Cristo — Dallin H. Oaks

Seguimos a Cristo? — por Charles Didier

Seguire el plan que Dios tiene para mi — por Michaelene P. Grassli

Según la voluntad del Señor — por Victor L. Brown

Según mi propia manera — por Marion G. Romney

Según mi propia manera — por Marion G. Romney

Seguridad espiritual — por Charles Didier

Semillas renovadoras — por Joseph B. Wirthlin

Sentí el poder de la expiación de Jesucristo cuando…

Señor, ¿a quién iremos? — por Hans B. Ringger

Señor, ¿cuándo te vimos hambriento? — por Joy F. Evans

Señor, ¿qué quieres que yo haga? — por L. Tom Perry

Señor, te necesito — por Jonathan H. Westover

Ser aceptados por el Señor — Erich W. Kopischke

Ser felices para siempre — Dieter F. Uchtdorf

Ser mujer es el más alto honor — por N. Eldon Tanner

Ser sin engaño — por Joseph B. Wirthlin

Ser un cristiano más cristiano — Por Robert D. Hales

Seré feliz? — por James E. Faust

Seremos probados y tentados, pero recibiremos ayuda — Hugo Montoya

Servicio en la Iglesia — por Spencer H. Osborn

Servicios de Bienestar — por Marion G. Romney

Servid a Jehova! — por Marion G. Romney

Servimos lo que amamos — por Marvin J. Ashton

Servíos por amor los unos a los otro — Por S. Dilworth Young

Servíos por Amor los unos a los otros — por L. Tom Perry

Servir al Señor — Adhemar Damíani

Si alguno tiene falta de sabiduría — Por Marcos A. Aidukaitis

Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir? — por Carlos E. Asay

Si eres fiel — por Gordon B. Hinckley

Si estáis preparados no temeréis — por Victor L. Brown

Si estáis preparados, no temeréis — por L. Tom Perry

Si estáis preparados, no temeréis — Thomas S. Monson

Si estáis preparados, no temeréis — por Marion G. Romney

Si estamos dispuestos — por Marion D. Hanks

Si estas viejas paredes hablaran — por H. David Burton

Si fieles le somos — por Barbara Thompson

Si Jehová no edificare la Casa. . . — por Gordon B. Hinckley

Si lo sobrellevas bien — por Marvin J. Ashton

Si me amáis, guardad mis mandamiento — por L. Tom Perry

Si me amáis, guardad mis mandamientos — Carole M. Stephens

Si me amáis, guardad mis mandamientos — Por Robert D. Hales

Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos — Robert D. Hales

Si quisiereis y oyereis — por Gordon B. Hinckley

Si servimos al Señor — por Mark E. Petersen

Si servimos al Señor — por Mark E. Petersen

Si tú estás dispuesto… — Por PauL H. Dunn

Si vas a ser responsable — por Jorge F. Zeballos

Sí, ¡podemos ganar y ganaremos! — por Ulisses Soares

Sí, ¡podemos ganar y ganaremos! — por Ulisses Soares

Sí, el ángel Moroni vino! — por Mark E. Petersen

Sí, Señor, yo te seguiré — Eduardo Gavarret

Siempre hay algo que aprender — por Marion D. Hanks

Siempre retendréis la remisión de vuestros pecados — por David A. Bednar

Siervos buenos y fieles — por Gordon B. Hinckley

Siga adelante el reino de Dios — por Harold B.  Lee

Sigamos a Cristo — por William R. Bradford

Sigamos a Cristo en palabra y obra — por Rex D. Pinegar

Sigamos adelante — Joseph B. Wirthlin

Sigamos adelante con nuestra vida — por Steven E. Snow

Sigamos al hijo de Dios — por Howard W. Hunter

Sigamos al profeta viviente — por Victor L. Brown

Sigamos aprendiendo — por Shirley M. Thomas

Sigamos el ejemplo de nuestro salvador — por Michaelene P. Grassli

Sigamos la inspiración del Espíritu — por Boyd K. Packer

Sigamos la luz — Margoret D. Nadould

Sigamos las normas de virtud — por Juan Carlos Avila

Sigamos sus pasos y Él nos guiará — por Vaughn J. Featherstone

Sigamos un curso firme — por Gordon B. Hinckley

Sigamos un curso firme — por Gordon B. Hinckley

Sigan adelante con fe — por Anthony D. Perkins

Sigue siendo maravilloso para ustedes? — por Gérald Caussé

Sin atajos — por Robert L. Simpson

Sin mancha del mundo — por George P. Lee

Sin riesgo no hay progreso — por Royden G. Derrick

Sino que eran uno. . . — por George P. Lee

Sión en medio de Babilonia — por David R. Stone

Sión son los puros de corazón — Elaine S. Dalton

Sirvamos a dios agradándole con temor y reverencia — por L. Tom Perry

Sistema de recursos de almacenes — por J. Richard Clarke

Sistemas de escritura entre los pueblos del Libro de Mormón — por John L. Sorenson

Sobre esta roca — por Bruce R. McConkie

Sobrellevamos nuestras pruebas? — por Steve Dunn Hanson

Sobrepongámonos a la adversidad — por Carlos H. Amado

Solamente un élder — Bruce R. McConkie

Sólo un maestro — por Thomas S. Monson

Somos activos en el evangelio? — por Orson Scott Card

Somos dirigidos por revelación — por Wilford Woodruff

Somos hijas de un Padre Celestial — Elaine S. Dalton

Somos hijas de Dios — por Camilla E. Kimball

Somos hijos de Dios — por Robert D. Hales

Somos llamados a esparcir la luz Jacob de Jager

Somos los tres Reyes — Por Wendy Kenney

Somos mujeres de Dios — Sheri L. Dew

Somos testigos de Dios — por Howard W. Hunter

Somos una gran familia — por Gordon B. Hinckley

Somos uno — Henry B. Eyring

Soportar sus cargas con facilidad — David A. Bednar

Soportar sus cargas con facilidad — Por David A. Bednar

Sostengamos a los profetas — Russell M. Nelson

Sostengamos a los profetas de nuestros días — Janette Hales Beekhom

Sostenidos por las oraciones de la Iglesia — por John K. Carmack

Soy un hijo de Dios — por Donald L. Hallstrom

Soy yo, Señor? — Dieter F. Uchtdorf

Spencer W. Kimball: Un verdadero discípulo de cristo — por  Marvin J. Ashton

Su guía celestial — Sharon G. Larsen

Su influencia personal — Thomas S. Monson

Su jornada celestial — Thomas S. Monson

Su luz: Una norma para todas las naciones — por James E. Faust

Su maravillosa travesía a casa — Dieter F. Uchtdorf

Su misión cambiará todo — por David F. Evans

Su nombre está a salvo en nuestra casa — Cree-L Kofford

Su reino de los últimos días se ha establecido — por  Gordon B. Hinckley

Súbanse a la ola — Russell M. Nelson

Sumo sacerdote de los bienes venideros — Jeffrey R. Holland

Superación personal, de la familia y del hogar — Virginia U. Jensen

Superemos nuestros errores — por Lowell L. Bennion

Sus cuatro minutos — Por Gary E. Stevenson

Sus lugares santos — Ann M. Dibb

Sus siervos, los profetas — por F. Michael Watson

Sus últimas horas — por Howard W. Hunter

T

Tan sólo con pensar en ti — Keith B. Mcmullin

Tan solo con pensar en ti — por Howard W. Hunter

Te damos, señor, nuestras gracias — por Gordon B. Hinckley

Te damos, Señor, nuestras gracias — Por N. Eldon Tanner

Te he dicho mil veces…! — por Glenn L. Pace

Te mando… Velar especialmente por tu familia — por Neal A. Maxwell

Templos santos, convenios sagrados — Por Silvia H. Allred

Tender la mano para ayudar a los demás — Por Gordon B. Hinckley

Tened buen ánimo — por Neal A. Maxwell

Tenemos gran motivo para regocijarnos — Carole M. Stephens

Tenemos mucho por hacer — por Gordon B. Hinckley

Tenemos que inundar la tierra con el libro de Mormón — por Ezra Taft Benson

Tenemos una tarea — por Lloyd P. George

Tengan cuidado en cuanto a ustedes mismos — Por Anthony D. Perkins

Tengan paz — Por D. Todd Christofferson

Tengan valor — por Thomas S. Monson

Testigos — por Loren C. Dunn

Testigos de Cristo — por Dallin H. Oaks

Testigos especiales de Cristo — por Gordon B. Hinckley

Testigos inseparables de Cristo — Por John M. Madsen

Testimonio — por Ángel Abrea

Testimonio — por Marion G. Romney

Testimonio puro — M. Russell Ballard

Tiempo — por Paul H. Dunn

Tiempos peligrosos — Cecil O. Samuelson Jr.

Tirando de la red del evangelio — por Joseph B. Wirthlin

Toda familia necesita un gran maestro orientador — por John D. Whetten

Todas las cosas obrarán juntamente para su bien — James B. Martino

Todas las cosas obrarán juntamente para vuestro bien — Susan W. Tanner

Todo el que procure salvar su vida — por Gordon B. Hinckley

Todo hombre debe aspirar a cumplir una misión — Por LeGrand Richards

Todo lo que el hombre sembrare . . . — por L. Tom Perry

Todo tiene su tiempo — por Robert R. Bohn

Todos podemos participar de la bendición de Adán — Eldred G. Smith

Todos tenemos un padre en quien podemos confiar — por Kenneth Johnson

Tomad el escudo de la fe — por L. Tom Perry

Tomad la decisión de decidiros — por Rex D. Pinegar

Tomándole de la mano — por Marvin J. Ashton

Tomar su nombre sobre nosotros — por Ardeth G. Kapp

Tome su cruz — por Han In Sang

Tomemos decisiones correctas — por Dean L. Larsen

Tomemos las decisiones correctas — por Robert D. Hales

Torbellinos espirituales — Por Neil L. Andersen

Trabajemos en la obra del Señor — por Juan A. Walker

Trabajo y bienestar: una perspectiva eterna — por Marion G. Romney

Tradiciones familiares — por L Tom Perry

Trae a tu memoria, oh Señor… tu iglesia — Gordon B. Hinckley

Traer almas a Mí — por  L. Tom Perry

Tragedia o destino? — por Spencer W. Kimball

Tratemos de ser como Jesús — por F. Melvin Hammond

Trazad vuestro curso en la vida — por Marvin J. Ashton

Tres asuntos vitales — por Gordon B. Hinckley

Tres conceptos que debemos meditar — por Hugh W. Pinnock

Tres días en la tumba — por Eldred G. Smith

Tribulaciones — por Homer G. Ellsworth

Tribunales de amor — Por Robert L. Simpson

Tributo a los santos del Señor — por Boyd K. Packer

Tu confianza se fortalecerá — por Richard C. Edgley

Tu eres un maestro que viene de Dios — por Thomas S. Monson

Tu mayor tesoro eres tú mismo — por John H. Vandenberg

Tu sagrado deber de ministrar — David L. Beck

Tus siervos oyen — por Jacob de Jager

Tuve hambre, y me disteis de comer — Gordon B. Hinckley

U

Un amor de niño, maduro — por Albert O. Choules, hijo

Un ancla para la eternidad y para hoy — Bonnie D. Parkin

Un año de jubileo — L. Tom Perry

Un camino aún más excelente — por Robert E. Sackley

Un camino mas excelente — por Howard W. Hunter

Un compromiso con el Señor — por John B. Dickson

Un Consolador, un Guía, un Testificador — Margaret D. Nadauld

Un convenio de amor — por Aileen H. Clyde

Un Cónyuge Compasivo — por Terrance D. Olson

Un corazón obediente — por Monte J. Brough

Un deber sagrado — por Thomas S. Monson

Un derramamiento de bendiciones — por Julie B. Beck

Un desafío al Sacerdocio — Por Vaughn J. Featherstone

Un día de sacrificio — por Ezra Taft Benson

Un Dios amoroso y comunicativo — por Marion D. Hanks

Un Dios de milagros — Sydney S. Reynolds

Un discípulo de Jesucristo — por L. Aldin Porter

Un ejemplo admirable — por Victor L. Brown

Un ejemplo de los creyentes — por Thomas S. Monson

Un ejemplo para los creyentes — por  M. Russell Ballard

Un evangelio de conversos — por Hartman Rector, Jr

Un faro en un puerto de paz — por Howard W. Hunter

Un festín sin dieta — por Bonnie D. Parkin

Un fundamento seguro — Dean M. Davies

Un gran cambio en el corazón — por Spencer J. Condie

Un incalculable legado de esperanza — Por Henry B. Eyring

Un inefable don de Dios — Por Craig C. Christensen

Un legado de gratitud — Por Spencer W. Kimball

Un legado de testimonio — Henry B. Eyring

Un Libro Que Merece Respeto — por John W. Welch

Un llamado a la acción — por Barbara R. Smith

Un llamado a servir — por  David B. Haight

Un llamado al sacerdocio: apacienta mis ovejas — por Ezra Taft Benson

Un llamamiento divino — por William Jones

Un llamamiento sagrado — por L. Tom Perry

Un lugar seguro para el matrimonio y la familia — por Barbara B. Smith

Un maestro de los hijos de Dios — por Dieter F. Uchtdorf

Un mal trágico entre nosotros — Gordon B. Hinckley

Un manto de plata — por Marion G. Romney

Un mensaje a la nueva generación — por Ezra Taft Benson

Un mensaje al mundo — por Ezra Taft Benson

Un modelo de rectitud — por Janette C. Hales

Un modelo para tener paz — por W. Christopher Waddell

Un momento especial en la historia de la Iglesia — por W. Grant Bangerter

Un nuevo mandamiento: Sálvate y salva a los tuyos — Por Bruce R. McConkie

Un nuevo testigo de Jesucristo — por Ezra Taft Benson

Un paladín de la juventud — por Vaughn J. Featherstone

Un paso firme hacia el futuro — por Boyd K. Packer

Un paso más cerca del Salvador — Por Russell T. Osguthorpe

Un pendón a las naciones — por Gordon B. Hinckley

Un pequeño paso para el hombre, un salto gigantesco para la humanidad — por  Carlos E. Asay

Un plan para el hombre — por Spencer W. Kimball

Un plan providente—una promesa preciosa — por Thomas S. Monson

Un preciado patrimonio — por James E. Faust

Un principio con una promesa — por Ezra Taft Benson

Un principio de fortaleza espiritual — por Steve Gilliland

Un prisionero de amor — por Vaughn J. Featherstone

Un profeta de Dios — por David B. Haight

Un profeta para nuestra generación — por Ezra Taft Benson

Un pueblo de sano juicio — por Mark E. Petersen

Un pueblo de Dios — por Rodney Turner

Un Puñado de harina y un poco de aceite — Jeffrey R. Holland

Un real Sacerdocio — por Thomas S. Monson

Un reencuentro glorioso — Susan L. y C. Terry Warner

Un refugio de amor — por Victor L. Brown

Un regalo de amor — por Rex D. Pinegar

Un regalo de vida y de amor — Por Brad Allred

Un Reino que no será jamás destruido — por Spencer W. Kimball

Un samaritano de los últimos días — por Merlin R. Lybbert

Un señor, una Fe, un Bautismo — por LeGrand Richards

Un tabernáculo en el desierto — por Gordon B. Hinckley

Un tapiz de bondad — por Chieko N. Okazaki

Un tesoro de valor incalculable — por LeGrand Richards

Un testigo del Salvador Jesucristo — Por Boyd K. Packer

Un testimonio de la resurrección — por Howard W. Hunter

Un testimonio del Libro de Mormón — Russell M. Nelson

Un Testimonio Personal — David O. McKay

Un tiempo de probación — Por Henry D. Taylor

Un tributo — por L. Tom Perry

Un verano con la tía abuela Rosa — Dieter F. Uchtdorf

Una actitud agradecida — por Thomas S. Monson

Una bendición para los santos — por Harold B.  Lee

Una celebración conmemorativa — por L. Tom Perry

Una constitución inspirada — por Ezra Taft Benson

Una corona de espinas, una corona de gloria — por James E. Faust

Una dama selecta — por L Tom Perry

Una diaria porción de amor — por H. Burke Peterson

Una época apremiante  Marvin J. Ashton

Una estrategia de guerra — por Durrel A. Woolsey

Una etapa de preparación — por David B. Haight

Una familia real — por Royden G. Derrick

Una generación real — por Dean L. Larsen

Una generación real — por Robert L. Backman

Una hermandad sin fronteras — por Boyd K. Packer

Una hueste real — por N. Eldon Tanner

Una iglesia de conversos — Por Spencer W. Kimball

Una iglesia más? — por Marion G. Romney

Una invitación a la exaltación — por Thomas S. Monson

Una invitación al desarrollo — por Dwan J. Young

Una invitación con promesa — Keith B. McMullin

Una invitación para servir — por John Sonnenberg

Una lección del Libro de Mormón — por Vicki F. Matsumori

Una llave eterna — por Durrel A. Woolsey

Una luz al mundo — por Victor L. Brown

Una mano de hermanamiento — por M. Russell Ballard

Una mesa rodeada de amor familiar — por LeGrand R. Curtis

Una noche de hogar para la familia — Por Belle S. Spafford

Una norma en todas las cosas — por Marvin J Ashton

Una obra maravillosa y un prodigio — por Ezra Taft Benson

Una potente fuerza en pro de la rectitud — por Ardeth G. Kapp

Una promesa gloriosa — por Marion G. Romney

Una religión práctica — por N. Eldon Tanner

Una reserva de agua viva — David A. Bednar

Una responsabilidad sagrada — por Ezra Taft Benson

Una súplica a los futuros élderes — por Boyd K. Packer

Una súplica a mis hermanas — Russell M. Nelson

Una Temporada Desafiadora Una Temporada Maravillosa — por Gordon B. Hinckley

Una vida para aprender — por Victor L. Brown

Una vida virtuosa, paso a paso — por Mary N. Cook

Una virtud esencial — por N. Eldon Tanner

Una visión de la eternidad — por Don Lind

Una visión del programa de las maestras visitantes — por Spencer W. Kimball

Una visión eterna — por Carlos H. Amado

Una voz de alegría! — por Marvin J. Ashton

Unidad en el matrimonio — por Spencer W. Kimball

Unidas, llevemos nuestras creencias a la acción — por Barbara W. Winder

Unidos en amor y testimonio — John K. Carmack

Unidos en el rescate — Chi Hong (Sam) Wong

Uno de los poderes más grandes del mundo — por David B. Haight

Usemos nuestro libre albedrío — por Delbert L. Stapley

Ustedes son de noble linaje — por Julie B. Beck

Ustedes son Mis manos” — Dieter F. Uchtdorf

Utilizar el don supremo de la oración — por Richard G. Scott

V

Valentía para escuchar y obedecer — por H. David Burton

Valientes en el testimonio de Jesús — por Ezra Taft Benson

Valor cristiano: El precio del discipulado — Por Robert D. Hales

Veamos la Navidad con nuevos ojos — Por Dieter F. Uchtdorf

Véanse en el templo — por Quentin L. Cook

Velad conmigo — Henry B. Eyring

Velad, pues, para que estéis listos — por Harold B. Lee

Velando… con toda perseverancia — David A. Bednar

Ven, sígueme: Cómo enseñar los principios básicos en el hogar — Por A. Stanton y N. Campbell

Vendar sus heridas — Henry B. Eyring

Venga lo que venga, disfrútalo — Por Joseph B. Wirthlin

Venga tu reino — por Neil L. Andersen

Vengan y vean — David A. Bednar

Vengan, únanse a nosotros — Dieter F. Uchtdorf

Venid a Cristo — por Ezra Taft Benson

Venid a Cristo — por Lowell D. Wood

Venid a cristo, y perfeccionaos en El — por Ezra Taft Benson

Venid a Él — por Neil L. Andersen

Venid a la casa del Señor — por David B. Haight

Venid a la casa del Señor — por David B. Haight

Venid a mí — Henry B. Eyring

Venid a mí — por Howard W. Hunter

Venid a mí, oh casa de Israel — Por Larry Echo Hawk

Venid y participad — por Gordon B. Hinckley

Venid y Ved — Por Jeffrey R. Holland

Venid, adoremos — Por Bruce D. Porter

Venid, adorémoslo a Él… y el Plan! — Por Linda K. Burton

Venid, los que tenéis de Dios el sacerdocio — Thomas S. Monson

Venid, y subamos al monte de Jehová. . . — por L. Tom Perry

Venid, y subamos al monte del Señor — por Elaine S. Dalton

Venir a cristo mediante el estudio de las escrituras — por Merrill J. Bateman

Ventanas — por Thomas S. Monson

Venzamos a los Goliat en nuestra vida — por Gordon B. Hinckley

Venzamos a los Goliats de nuestra vida — Por Gordon B. Hinckley

Ver a los demás como lo que pueden llegar a ser — Por Thomas S. Monson

Ver el fin desde el principio — por Ver el fin desde el principio

Verdaderamente bueno y sin engaño — por Michael T. Ringwood

Verdaderos pastores — Thomas S. Monson

Verdaderos seguidores — Robert J. Whetten

Verdades claras y preciosas — Gary E. Stevenson

Vestíos de toda la armadura de Dios… — por Spencer W. Kimball

Vicio o libertad — por Russell M. Nelson

Vida después de la vida — por Russell M. Nelson

Vigías en la torre — por Helvecio Martins

Vigilad los cambios en vuestra vida — por Gordon B. Hinckley

Visión de la redención de los muertos — por Joseph F. Smith

Vislumbrando el cielo — por Spencer W.  Kimball

Vivamos dignamente — por N. Eldon Tanner

Vivamos la vida abundante — Thomas S. Monson

Vivamos las enseñanzas del Salvador — por N. Eldon Tanner

Vive porque lo vimos — Por Ivan J. Barrett

Vivid el evangelio — por Gordon B. Hinckley

Vivir con verdadera intención — Randall L. Ridd

Vivir de acuerdo con las palabras de los profetas — Carol F. McConkie

Vivir el Evangelio con gozo — Dieter F. Uchtdorf

Vivir firmes en la fe — Por William R. Walker

Voces pasadas, presentes y futuras — por Spencer W. Kimball

Volved los corazones — por Hartman Rector jr

Volver a casarse: Una aventura de paciencia y de amor — por Heidi Eljarb, Morrell Andersen

Volver a empezar — por Hugh W. Pinnock

Volver a los principios básicos del evangelio — por L. Tom Perry

Volverse al Señor — Donald L. Hallstrom

Vosotras enseñáis a orar — Por L. Tom Perry

Vosotros podéis ser como esa voz — por M. Russell Ballard

Vosotros sois diferentes — por David B. Haight

Vosotros sois la clave— por Thomas S. Monson

Vuelve al hogar, hija mia — por John H. Groberg

Vuestra bendición patriarcal: una Liahona de luz — por Thomas S. Monson

Vuestra familia es sagrada — Por Spencer W. Kimball

Vuestra luz en el desierto — Sharon G. Larsen

Vuestra preparación para la misión — por A. Theodore Tuttle

Vuestra tristeza se convertirá en gozo — por Robert D. Hales

Vuestro compañero constante — por Spencer J. Condie

Vuestro corazón os responderá — por Jack H. Goaslind, Jr.

Vuestro mejor amigo — por Spencer W. Kimball

Vuestro sagrado deber — por Gordon B. Hinckley

Vuestros talentos al servicio de Dios — por L. Tom Perry

Y

Y ahora usted sabrá — por Joseph C. Muren

Y aplicamos las escrituras a nuestro matrimonio — por Spencer J. Condie

Y conoceréis la verdad . . . — por N. Eldon Tanner

Y contemplamos su gloria — por David B. Haight

Y el Señor llamó Sión a su pueblo — Por Spencer W. Kimball

Y esta es la vida eterna — por Marion G. Romney

Y la verdad os hará libres — por James E. Faust

Y mientras ellos esperan — por Marvin J. Ashton

Y por qué peligramos? — Por Spencer W. Kimball

Y se despoje del hombre natural — por Neal A. Maxwell

Y se enseñaron y se ministraron el uno al otro — por James M. Paramore

Y se multiplicará la paz de tus hijos — Gordon B. Hinckley

Y si no… — Dennis E. Simmons

y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días — Julie B. Beck

Y todo el pueblo dirá: amén — por Mark E. Petersen

Y tu todavía estas allí — por Neal A. Maxwell

Y tú, una vez vuelto — S. Dilworth Young

Y un niño los pastoreará — por Thomas S. Monson

Y ya no habrá más muerte — por Paul V. Johnson

Y… Lloró amargamente — por Gordon B. Hinckley

Ya no sois extranjeros — Gérald Caussé

Ya regocijemos — Por Barbara Thompson

Ya rompe el alba — Gordon B. Hinckley

Ya soy grande — por Marvin J. Ashton

Yo a Jehová miraré — por Marion D. Hanks

Yo creo — por Gordon B. Hínckley

Yo estoy a la puerta y llamo — Ronald T. Halverson

Yo sé que El vive — por N. Eldon Tanner

Yo sé que vive mi Señor — por Bruce R. McConkie

Yo sé que vive mi Señor! — por Thomas S. Monson

Yo soy la luz que debéis sostener en alto — por Susan W. Tanner

Yo testifico — por Ezra Taft Benson

Yo, el señor, estoy con vosotros — por Marvin J. Ashton

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Una respuesta a DISCURSOS

  1. Pato Gaca dijo:

    ME GUSTA QUE ME MADEN LOS DISCURSOS EN VIDEO…ME GUSTA MAS ESCUCHARLOS

    Me gusta

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