El significado de la Bendición Patriarcal

El significado de la Bendición Patriarcal

Por Joseph Fielding Smith

Discurso pronunciado la tarde del sábado en la 115a. conferencia semi-anual, el día 7 de octubre de 1944, en el Tabernáculo, Salt Lake City, Utah.

En tanto que este es un culto de sacerdocio y que en la última conferencia semi-anual, hablé durante el culto del sacerdocio, esperé estar a gusto en este culto y no tener que hablar. He aprendido otra lección de no formar opiniones precipitadas.

Siendo este un culto de sacerdocio, y esperando que mi Padre Celestial me dé Su ayuda me gustaría hacer por lo menos algunas observaciones que quizá contesten algunas preguntas que tengan, y me siento seguro al creer que algunas de estas cuestiones son comunes por la frecuencia con que me las han presentado.

Oliverio Cowdery ocupó una posición única en la Iglesia. Fué llamado a ser testigo especial, y eso es de acuerdo con la ley. El Señor ha dicho en todos los tiempos que su palabra debe ser establecida en la boca de dos o j tres testigos. Es de gran significado que el Profeta José Smith no recibió el Sacerdocio solo, sino que él, junto con Oliverio Cowdery, recibió el Sacerdocio, y éste fué el llamamiento de Oliverio Cowdery, dar testimonio de estas cosas.

El Salvador mismo, de acuerdo con la ley, necesitó un testigo, y su Padre personalmente atestiguó de la divinidad de su Hijo. Juntos le aparecieron al Profeta José Smith. Encontrarán amplias referencias Bíblicas que apoyan la necesidad de testigos.

Oliverio Cowdery no permaneció fiel, y su posición fué dada a Hyrum Smith.

“Además, de cierto os digo, sea nombrado, ordenado y ungido mi siervo William como consejero de mi siervo José, en lugar de mi siervo Hyrum, para que mi siervo Hyrum ocupe el oficio de Sacerdocio y Patriarca que le señaló su padre por bendición y también por derecho;

para que desde ahora en adelante tenga las llaves de las bendiciones patriarcales sobre la cabeza de todo mi pueblo;

para que cualquiera que él bendiga sea bendecido, y cualquiera que él maldiga sea maldecido; para que lo que atare en la tierra sea atado en los cielos, y lo que desatare en la tierra sea desatado en los cielos.” (D. y C. 124:91-93)

Hyrum Smith fué llamado a ser Patriarca de la Iglesia, pero también para tomar el puesto de Oliverio Cowdery como testigo especial de José Smith.

“Y desde ahora en adelante, lo nombro profeta, vidente y revelador de mi iglesia, así como mi siervo José;

a fin de que también obre de común acuerdo con mi siervo José, y de él reciba consejo, y mi siervo José le mostrará las llaves mediante las cuales podrá pedir y recibir, y ser coronado con igual bendición, gloria, honra, sacerdocio y dones del sacerdocio que en un tiempo se confirieron al que fue mi siervo Oliver Cowdery;

para que mi siervo Hyrum testifique de las cosas que le mostraré, a fin de que su nombre se guarde en memoria honorable, de generación en generación para siempre jamás”. (124: 94-96 D. y C.)

Ese llamamiento fué más y sobrepasaba a su puesto de Patriarca. Era testigo especial de su hermano, y le fueron mostradas las llaves de la presidencia. Ahora esta situación ha sido singular en la historia de la Iglesia. Desde ese tiempo no ha sido necesario. Hay miles de personas que ahora son testigos de la divinidad del Profeta José Smith, así que el puesto y nombramiento que poseyó Hyrum Smith fué más que el puesto que han tenido los subsiguientes patriarcas.

Las Bendiciones Patriarcales son cosas sagradas. Es muy significativo para mí que en la revelación, la gran revelación relativa al Sacerdocio, la palabra “Patriarca” no sea usada. He meditado esto considerablemente.

“Es el deber de los Doce ordenar ministros evangelistasen todas las ramas grandes de la iglesia, según les sea designado por revelación.

El orden de este sacerdocio se confirmó para descender de padre a hijo; y por derecho pertenece a los descendientes literales del linaje escogido, al cual se hicieron las promesas”. (D. y C. 107:39-40)

Entonces el orden de este sacerdocio, principiando con Adán está en crónica en la 107 sección de las Doctrinas y Convenios.

Ahora sabemos que estos hombres fueron patriarcas. No estoy muy seguro de que comprendo precisamente por qué las palabras “ministros evangélicos” se usaron en lugar de “patriarcas”. Sin embargo, es significativo que el término usado aquí sugiera definitivamente la naturaleza espiritual del llamamiento patriarcal. No es un oficio administrativo, ni ejecutivo, sino que sea un cargo espiritual.

Los antiguos patriarcas, por supuesto, vivieron bajo un sistema de gobierno patriarcal. El jefe de la familia, era el jefe de su gobierno y éste continuó durante varias generaciones. Actualmente no vivimos bajo un gobierno patriarcal. Nuestro gobierno Civil es diferente. El profeta José Smith, en una junta con los Doce, explicó específicamente que “Ministros evangélicos” significa “patriarcas”…

Si recuerdo correctamente dió estas instrucciones el 27 de junio de 1839. Uno de los deberes de los patriarcas en estos días es declarar el linaje de la persona que recibe la bendición. Soy de opinión que esto significa más que una simple declaración de la verdad. Algunas personas que han recibido bendiciones y no les ha declarado su linaje, han demostrado su preocupación pensando en ello.

Yo confieso que nunca he podido comprender por qué debemos preocuparnos tanto de lo que no conocemos. Seguramente esta declaración de linaje es más importante que dar simplemente una satisfacción psicológica relativa a su herencia.

Yo creo que una declaración de linaje, por la autoridad del Sacerdocio es también una declaración de, y una asignación de responsabilidad. Cuando a alguien le es declarado su linaje, le es dada una responsabilidad que cumplir según esa herencia.

En el mismo día que el profeta explicó que “ministros evangélicos” significa patriarcas, también explicó algunas de las funciones del Consolador. Explicó la diferencia existente entre los dos consoladores, y explicó que una de las funciones del Espíritu Santo es limpiar a los gentiles de su sangre gentil. Sabemos que hoy las herencias están muy revueltas. Es casi imposible descubrir —seguramente en el Occidente— una descendencia racial pura. La sangre está muy revuelta, pero un gentil, nacido de un linaje plenamente gentil, siendo convertido al evangelio, y aceptándolo y recibiendo el Espíritu. Santo por su fe y fidelidad, de acuerdo con las palabras del profeta —y éstas, no son mis palabras— según las palabras del profeta, su sangre gentil será completamente purificada, y llegará a ser literalmente de la sangre de Israel.

Creo que esta verdad es algo sobre lo que los patriarcas deben orar y meditar. Muchas veces recientemente se ha levantado la pregunta que si los padres tienen derecho de dar bendiciones patriarcales a sus  hijos o no. La contestación es sí y no. Después de todo si tratamos esto técnicamente, una bendición patriarcal significa una bendición de padre. Un patriarca es literalmente un gobernante paterno. Esto es lo que significa la palabra, y cualquier padre que tiene el sacerdocio más alto, puede con la autoridad de ese sacerdocio, dar a sus hijos una bendición y esa es una bendición patriarcal, en el sentido que es una bendición paterna.

Pero de acuerdo con las reglas de la Iglesia, esa bendición no puede ser registrada como bendición de un patriarca ordenado, porque no procedió de un patriarca ordenado. El negocio de declarar el linaje y dar bendiciones patriarcales, estas bendiciones dadas por uno que ha sido ordenado patriarca, es el privilegio de un patriarca ordenado. Tales bendiciones son registradas y guardadas en los archivos del historiador de la Iglesia.

Hay algunos que desearían tener más de una bendición patriarcal. En los primeros días de la Iglesia muchas personas recibieron varias bendiciones patriarcales, o cuando menos bendiciones dadas por patriarcas. La Primera Presidencia y el Concilio de los Doce nos han aconsejado que una persona reciba una bendición patriarcal. Ahora esto no es una ley sin excepción. Existen y ha habido algunos casos en los que algunas personas han recibido bendiciones cuando eran niños y que han sentido que se ha cumplido casi toda su bendición, y desearían tener otra bendición patriarcal.

El consejo de la Primera Presidencia y el Concilio de los Doce es que bajo circunstancias normales una persona debe recibir una sola bendición patriarcal. Yo creo que al haber alguna excepción, la recomendación para esa excepción debe hacerse muy cuidadosamente, y los obispos y presidentes de estacas deben ejercer con cuidado en esto. Y si el obispo y el presidente de la estaca después de considerarlo bien sienten tal necesidad, deben extender y firmar una recomendación dirigida a su patriarca para que dé una bendición adicional a la persona recomendada. En tales casos raros, donde el linaje ya ha sido declarado, no hay necesidad, por supuesto, de repetición.

Una bendición patriarcal es una cosa personal. Algunos maestros muy celosos en algunas clases auxiliares han ejercido entusiasmo y ha habido casos en que las clases enteras han ido ante sus patriarcas para recibir bendiciones patriarcales al mismo tiempo. Esto hermanos debe ser abolido. Esto es recomendado en las partes de maestros y niños para hablar de las bendiciones patriarcales, de explicar la importancia de ellas y su valor, pero el individuo mismo, si la quiere, debe obtener su propia recomendación, y después hacer su solicitud con el patriarca y recibir esa bendición y entonces mantenerla sagrada. No es una cosa para publicarse; no es para que todos la vean; es para su consolación y para su sostenimiento. Esa es su bendición.

Yo creo que una de mis más grandes experiencias aconteció hace pocas semanas. Un día en mi libreta de apuntes leí “Citado”. No había ningún nombre. Pregunté a mi secretaria quien era ese, y ella murmuró algo que no entendí. A la hora de la cita, mi pequeño hijo de nueve años vino a mi oficina sonriente y feliz. Bajo su propia iniciativa había ido ante su obispo y presidente de estaca y me trajo su recomendación para que su padre le diera su bendición patriarcal.

Reconozco mis debilidades; muchas veces al día reconozco mi total dependencia de mi Padre en los Cielos. Yo pido hermanos de ustedes sus oraciones sustentadoras. Yo encomiendo para todos los patriarcas en la Iglesia las oraciones de todos nuestros hermanos.

Dios nos ha dado visión en estos tiempos en que las naciones se están sacrificando en el altar de la injusticia. Que Él nos dé el poder de ver y la fuerza de hacer. Lo pido en el nombre de Jesucristo. Amén.

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Una respuesta a El significado de la Bendición Patriarcal

  1. ...CARLOS LOLI ESCOBAR...PRONTO QUERIDO HNO... dijo:

    MUCHAS GRACIAS POR TREMENDO APORTE,MUCHAS BENDICIONES HNO. MC GINN…AMIGO FIEL…

    …PARA LO QUE ATARE EN LA TIERRA,SEA ATADO EN LOS CIELOS Y LO QUE DESATARE EN LA TIERRA SEA DESATADO EN LOS CIELOS…

    Me gusta

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