“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría”

Publicado en la revista Liahona abril 1969.

“Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría”

por el Élder Bruce R. McConkie
del primer concilio de los setenta

¿Cuánto hace que recibisteis una revelación personal? ¿Cuánto hace que Dios os dio sabiduría por el espíritu de inspiración? ¿Cuánto hace que ganasteis conocimiento no sólo por el estudio sino por la fe?

Como respuesta consideremos

¿Qué es revelación?

El élder James E. Talmage escribió:

“. . . Revelación significa dar a conocer la verdad divina por medio de comunicación con los cielos.” (Artículos de fe, pág.115)

De esta manera, cuando Dios habla, cuando los ángeles ministran a los mortales, cuando el Espíritu Santo manifiesta la verdad en el espíritu del hombre, cuando Dios da sueños y visiones, todo esto es revelación. De este modo, mediante sus facultades espirituales, los hombres reciben conocimiento, sabiduría, verdad y las realidades del tiempo y eternidad que no pueden saberse de otra manera.

¿Quién puede recibir revelación?

¡Naturalmente los Apóstoles y Profetas! ¿Pero está la línea de comunicación entre el hombre y Dios abierta sólo para pocas personas? ¿O en realidad no hace distinción de personas, es un Ser a cuya vista todas las almas son preciosas, que está listo para revelar su voluntad a todos aquellos que cumplen la ley que les dará derecho a obtener tales manifestaciones divinas?

José Smith leyó en el libro de Santiago:

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” (Santiago 1:5)

Entonces, guiado por el Espíritu, pronunció la oración que introdujo esta dispensación. Le pidió a Dios, y Dios contestó personalmente su pregunta.

¿Sucederá la misma cosa cuando uno de nosotros se acerque a Dios con el mismo grado de fe y pureza? ¿O fue esto algo reservado para un hombre, para una ocasión?

La escritura dice:

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría pídala a Dios”, lo cual abre la puerta a todos los hombres del mundo para estar en armonía con su Hacedor y ganar sabiduría. Es cierto que el Padre y el Hijo no se tienen que aparecer a cada persona al introducir una dispensación del evangelio, pero todo individuo puede recibir la sabiduría y guía que sus necesidades y fe requieren.

Los miembros de la Iglesia reciben el don del Espíritu Santo al bautizarse lo cual significa que de acuerdo a su fe, tiene el derecho a la constante compañía del Espíritu Santo. Y José Smith enseñó:

“Ningún hombre puede recibir el Espíritu Santo sin recibir revelaciones. El Espíritu Santo es un revelador.” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 182)

La revelación para la guía y dirección de la Iglesia vendrá sólo al que Dios ha señalado para gobernar su Iglesia; la revelación para cualquier unidad de la Iglesia vendrá sólo mediante el que ha sido designado para poseer las llaves en esa porción de la viña del Señor. Pero la salvación es un asunto personal, y cada miembro de la Iglesia tiene derecho y se espera que reciba la inspiración y guía del Espíritu Santo en sus asuntos temporales.

El Señor dijo a José Smith:

“Porque así dice el Señor: Yo, el Señor, soy misericordioso y benigno para con los que me temen, y me deleito en honrar a los que me sirven en rectitud y en verdad hasta el fin.

Grande será su galardón y eterna será su gloria.

Y a ellos les revelaré todos los misterios, sí, todos los misterios ocultos de mi reino desde los días antiguos, y por siglos futuros, les haré saber la buena disposición de mi voluntad tocante a todas las cosas pertenecientes a mi reino.

Sí, aun las maravillas de la eternidad sabrán ellos, y las cosas venideras les enseñaré, sí, cosas de muchas generaciones.

Y su sabiduría será grande, y su conocimiento llegará hasta el cielo; y ante ellos perecerá la sabiduría de los sabios y se desvanecerá el entendimiento del prudente.

Porque por mi Espíritu los iluminaré, y por mi poderles revelaré los secretos de mi voluntad; sí, cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han llegado siquiera al corazón del hombre.” (Doctrinas y Convenios 76:5-10)

Hablando de este mismo principio, José Smith dijo:

“. . . Dios no ha revelado nada a José que no hará saber a los Doce, y aun el menor de los Santos podrá saber todas las cosas tan pronto como pueda soportarlas. . .” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 82)

Entonces, el punto en cuestión no es si cada miembro de la Iglesia puede recibir revelación, sino que la reciba. La revelación es, de hecho, la herencia natural de los fieles. Aquel que no haya recibido revelación está perdiendo su potencial. Dios habla a sus santos por el poder de su Espíritu; aquellos que están en armonía con Él, escuchan su voz; pero los otros que no lo están, no reciben su voluntad revelada y cuyo derecho es dirigir nuestros pasos y gobernar nuestra obediencia.

¿Cómo podemos recibir revelación?

Si estudiamos, oramos y obedecemos –o sea, si estudiamos y meditamos en nuestros corazones aquellas cosas que Dios ha revelado; si le preguntamos lo que significa y le pedimos que ensanche nuestro conocimiento al respecto, pidiéndole con fe, con un corazón sincero, creyendo que recibiremos una respuesta; y si vivimos vidas limpias y rectas para que el Espíritu Santo, que no mora en tabernáculos impuros, pueda permanecer con nosotros- entonces recibiremos revelación.

Dos ejemplos de estas verdades serán suficientes; Primero, el Señor dijo a Oliver Cowdery:

“. . . Así como vive el Señor, que es tu Dios y tu Redentor, que ciertamente recibirás conocimiento de cuantas cosas pidieres con fe. . .”

“Sí, he aquí, te lo manifestaré en tu mente y corazón por medio del Espíritu Santo que vendrá sobre ti y morará en tu corazón.

Ahora, he aquí, éste es el espíritu de revelación.” (Doctrinas y Convenios 8:1-3).

El hermano Cowdery trató de obtener ese conocimiento pero falló por falta de fe y preparación.

Segundo, Nefi descubrió a sus hermanos rebeldes disputando acerca de las enseñanzas del Padre Lehi. “He aquí, no podemos comprender las palabras de nuestro Padre,” le dijeron.

Nefi les preguntó: “¿Os habéis dirigido al Señor para ello?”

Ellos respondieron: “No; porque el Señor no nos da a conocer estas cosas a nosotros.”

Y en la contestación de Nefi encontraremos ese gran principio que nos guía en nuestra búsqueda por la revelación: “¿Cómo es que no guardáis los mandamientos del Señor?” Les dijo, ¿Cómo es que queréis perecer a causa de la dureza de vuestros corazones? No os acordáis que el Señor ha dicho: Si  no  endureciereis  vuestros  corazones,  y  me  pidiereis  con  fe,  con  la seguridad de recibir, guardando diligentemente mis mandamientos, de seguro os serán manifestadas estas cosas.” (1 Nefi 15:7-11)

Conclusión: ¡recibid revelación!

Nuestra responsabilidad como Santos de los Últimos Días es recibir revelación. No necesitamos confiar sólo en los testimonios de otros, debemos saber por nosotros mismos. Lehi vio visiones, las cuales contó a Nefi; éste fue con fe y pidió al Señor que se las mostrara al él también.

Nosotros, por ejemplo, deberíamos leer El Libro de Mormón y meditar su contenido en nuestros corazones para después preguntarle a Dios si es verdadero. Por el poder de ese Espíritu Santo que es un revelador, se nos hará saber la verdad. Y no sólo eso, sino que “por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas.” (Moroni 10:5)

El estanque de la revelación está lleno, los canales de comunicación están establecidos.

¿Cuánto hace que recibisteis una revelación personal? ¿Cuánto hace que Dios os dio sabiduría por el espíritu de inspiración? ¿Cuánto hace que ganasteis conocimiento, no sólo por el estudio sino por la fe?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s