Más evidencias para el Libro de Mormón

Más evidencias para el libro de Mormón

por Daniel C. Peterson

El escrupuloso estudio académico continúa expandiendo nuestro entendimiento del Libro de Mormón.

Los Santos de los Últimos Días están estudiando, como nunca antes, el Libro de Mormón y, con ese mayor estudio, la riqueza del libro y el notable logro de su traductor, el profeta José Smith, se hacen cada vez más evidentes.

Obviamente, la erudición no reemplaza a la confirmación espiritual como fuente del testimonio. Tal y como dijo el élder B. H. Roberts (1857-1933), de los Setenta: El poder del Espíritu Santo “siempre debe ser la fuente principal de evidencia en cuanto a la veracidad del Libro de Mormón; toda otra ocupa un lugar secundario… Sea como sea que se presenten otras evidencias y cualquiera que sea la exactitud con que se expliquen, ningún razonamiento, por más hábilmente que se exprese, podrá jamás reemplazar [al Espíritu Santo]”.

Aun así, el estudio académico ocupa un lugar firme, incluso en los asuntos espirituales. El Señor dijo en una revelación dada en 1829 a Oliver Cowdery por medio del profeta José Smith: “Sí, he aquí, hablaré a tu mente y a tu corazón por medio del Espíritu Santo… ” (D. y C. 8:2; cursiva agregada). En 1832, el Señor dijo al profeta José Smith: “…buscad conocimiento, tanto por el estudio como por la fe” (D. y C. 88:118). Tal y como observó un escritor: “Aquello que no se puede defender se abandona con rapidez. Un argumento racional no genera la creencia, sino que mantiene un clima en el que ésta puede florecer”.

El concienzudo estudio académico nos ayuda a entender de manera más plena, profunda y precisa. “A fin de que se conozca, la verdad debe declararse”, dijo el élder Roberts, “y cuanto más clara y completa sea la declaración, mejor será la oportunidad para el Espíritu Santo de dar testimonio al alma de los hombres de que la obra es verdadera”.

La Conferencia General de abril de 1986, en la que el presidente Ezra Taft Benson (1899-1994) fue sostenido como el decimotercer Presidente de la Iglesia, fue un momento decisivo para el estudio y la puesta en práctica de las enseñanzas del Libro de Mormón. Citando Doctrina y Convenios 84:54-58, el presidente Benson dijo que la Iglesia había descuidado su libro principal de Escrituras, y que “el Señor ha revelado la necesidad de dar un renovado énfasis al Libro de Mormón”, y bendijo a los santos con una “mayor comprensión” del libro (“Una responsabilidad sagrada”, Liahona, julio de 1986, pág. 72).

Esa bendición se ha cumplido en el pasado y claramente continúa haciéndolo en la actualidad. Afortunadamente, la disposición de prestar mayor atención al Libro de Mormón ya había comenzado a obrar en la Iglesia. Tan sólo a modo de único ejemplo, la publicación de estudios serios sobre el Libro de Mormón aumentó un 50% a finales del decenio de 1970 y se disparó hasta un 230% a comienzos del de 1980. Ese aumento continúa. En este artículo se resumen unos pocos de los aspectos más notables que la investigación nos ha enseñado sobre el Libro de Mormón y el marco del mundo antiguo en el que se desarrolló.

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LAS PLANCHAS, LA TRADUCCIÓN Y LOS TESTIGOS

Durante un breve período a finales de la década de 1820, el profeta José Smith tuvo en su poder las planchas de oro. Este hecho es uno de los más constatados de la historia de los Santos de los Últimos Días. Aparte de José Smith, once testigos oficiales y varios más no oficiales testificaron de la existencia de las planchas y, en algunos casos, de la confirmación sobrenatural de su veracidad. Los estudios meticulosos realizados en cuanto a estos testigos han confirmado la integridad de ellos y la veracidad de sus relatos.

Es más, los críticos del Profeta ridiculizaron el que él afirmara tener planchas de oro, pero hoy sabemos que la escritura de textos religiosos sobre planchas de metal (en ocasiones de oro) era una práctica antigua auténtica. De hecho, hoy día se sabe que esta práctica tan antigua tuvo lugar en la misma época y lugar de donde procedían los pueblos mencionados en el Libro de Mormón. Por cierto, con el Rollo de Cobre y otros materiales procedentes del Mar Muerto, tenemos casi un paralelo exacto: al igual que las antiguas planchas nefitas, estos materiales fueron sellados en una colina antes de un ataque militar, con el fin de preservarlos para una época futura.

El Libro de Mormón fue escrito en “egipcio reformado” (Mormón 9:32). La mayoría de las personas que han estudiado este tema concluyen que esto indica el haber escrito el idioma hebreo con caracteres egipcios modificados. En años recientes, hemos descubierto que también varios otros documentos antiguos se escribieron de esa forma.

En la portada del Libro de Mormón se declara que ha “de aparecer por el don y el poder de Dios”. La evidencia y los estudios recientes indican que esto es exactamente lo que habría tenido que suceder. Además, la evidencia señala que la traducción y el dictado del libro se realizaron en aproximadamente sesenta y tres días de trabajo, un ritmo frenético que, sin segundas copias ni correcciones, generó unas ocho páginas y media por día (de la edición actual en inglés).

Además, no existe evidencia alguna de que José Smith hiciera estudio alguno ni de leyese mucho antes de la aparición del Libro de Mormón. De hecho, puede que ni siquiera tuviese una Biblia durante el tiempo de la traducción. José Smith había pasado la mayor parte de su juventud talando árboles, quemando broza, quitando piedras de los campos y arando. En realidad, tenía unos pocos meses de instrucción formal. Posteriormente su madre explicó que, aun en los últimos años de su adolescencia, “parecía mucho menos inclinado a la lectura de libros que cualquiera del resto de nuestros hijos”.

Emma, la esposa de José, informa que, a finales de la década de 1820, “él no sabía cómo escribir ni dictar una carta coherente y comprensible, y mucho menos podía dictar un libro como el Libro de Mormón”. También dijo que “la mayor parte de esta labor se realizó [en] mi presencia y donde yo podía ver y saber lo que se estaba haciendo… En ningún momento de [la labor de traducción] tuvo José Smith [manuscrito] alguno ni un libro de ninguna clase del cual leer o dictar, excepto las planchas de metal que yo sabía que él tenía”. “Si hubiera tenido cosa alguna de ese tipo”, añadió “yo lo habría notado”.

Y, Emma añadió, en una carta a su hijo: “Se ve que ningún hombre habría podido dictar los manuscritos si no hubiese sido inspirado; pues, cuando fui su escriba, tu padre me dictaba hora tras hora; y cuando retomábamos la labor tras las comidas o tras una interrupción, inmediatamente comenzaba donde lo había dejado, sin ni siquiera ver el manuscrito ni hacer que le leyese parte alguna del mismo. Para él era su rutina normal. No hubiera sido probable que un hombre docto hubiese podido hacer eso, y para alguien tan lego y sin estudios como era él, sería simplemente imposible”.

En años recientes, un riguroso análisis estadístico señala claramente que ni José Smith ni ninguno de sus asociados conocidos compuso el texto en inglés del Libro de Mormón. De hecho, la investigación indica que el libro fue escrito por numerosos y diferentes autores.

El estudio también expone que el libro no encaja en la cultura de los Estados Unidos de principios del siglo XIX. Por ejemplo, hay muy poco del romanticismo militar característico del relato de guerras de los Estados Unidos de la época de José Smith. En su lugar, tenemos descripciones realistas de la devastación de la guerra. Y en el relato de los ladrones de Gadiantón tenemos un retrato realista de una larga lucha de guerrillas, publicado más de un siglo antes de que los teóricos de la guerrilla del siglo XX comenzaran a escribir y publicar sus ideas.

DE JERUSALÉN AL NUEVO MUNDO

El Libro de Mormón sí encaja en lo que conocemos del mundo antiguo. La descripción que da de Jerusalén justo antes del cautiverio babilónico se hace cada vez más plausible a medida que se continúan acumulando datos procedentes de la investigación y el estudio. Por ejemplo, el nombre de la esposa de Lehi, Saríah, anteriormente desconocido fuera del Libro de Mormón, se ha encontrado en antiguos documentos judíos procedentes de Egipto. De igual modo, el nombre no bíblico de Nefi pertenece a la misma época y lugar del primer personaje del Libro de Mormón que lo lleva. La muerte de Labán a manos de Nefi y la justificación que le dio el Señor para hacerlo puede verse ahora como instrucciones en armonía con la cultura de la época de Nefi.

Las imágenes de la visión de Nefi están profundamente enraizadas en los símbolos del antiguo Cercano Oriente, con el que no podía haber estado familiarizado José Smith. Es más, sus predicciones son extraordinariamente precisas. Considérese 1 Nefi 13:12, un pasaje generalmente aplicado a Cristóbal Colón: “Y miré, y vi entre los gentiles a un hombre que estaba separado de la posteridad de mis hermanos por las muchas aguas; y vi que el Espíritu de Dios descendió y obró sobre él; y el hombre partió sobre las muchas aguas, sí, hasta donde estaban los descendientes de mis hermanos que se encontraban en la tierra prometida”.

Muchas personas han considerado a Colón como un aventurero, pero con la reciente publicación de los escritos de Colón, Book of Prophecies (Libro de profecías), vemos lo precisa que es la descripción del Libro de Mormón. Colón dijo que fue guiado por el Espíritu Santo y que estaba ansioso no sólo de dar a conocer el cristianismo sino de cumplir con las profecías bíblicas. Entre sus pasajes preferidos se encontraba Juan 10:16, con su referencia a las “otras ovejas”, y los pasajes de Isaías relativos a los pueblos de las “islas del mar”. Éstos son los mismos pasajes que el pueblo del Libro de Mormón aplica a sí mismo.

En su ensayo de 1952, “Lehi in the Desert” (Lehi en el desierto), Hugh Nibley puso en perspectiva el viaje de Lehi por tierra desde Jerusalén al situarlo a lo largo de la costa de la península arábiga. Desde ese entonces, eruditos y exploradores Santos de los Últimos Días han refinado nuestro entendimiento de esa ruta por medio de visitas reales y de estudios sistemáticos de la zona, permitiéndonos así identificar probables lugares del Libro de Mormón en Arabia. El registro del Libro de Mormón sobre el viaje de Lehi describe con exactitud numerosas condiciones geográficas de Arabia, pero ningún erudito del siglo XIX, y mucho menos José Smith, habrían podido conocerlas.

Y el extraordinario viaje de Lehi desde Jerusalén al Nuevo Mundo perduró en el recuerdo de sus descendientes, quienes lo veían como una evidencia del milagroso poder de Dios, semejante a la anterior liberación de los israelitas de su cautiverio en Egipto. De hecho, cuidadosos estudios recientes demuestran que los mismos términos con que se describe y recuerda el viaje de Lehi derivan del registro bíblico de Éxodo. La composición literaria del relato es a la vez muy compleja y propia del Cercano Oriente.

UNA CULTURA DEL MUNDO ANTIGUO EN EL ENTORNO DEL NUEVO MUNDO

Hasta en sus detalles más pequeños, el Libro de Mormón revela sus raíces del antiguo Cercano Oriente. Por ejemplo, el sistema de intercambio que se describe en Alma 11:3-19 recuerda la antigua legislación económica de Babilonia. Y, tras la ejecución de Zemnaríah (véase 3 Nefi 4:28), el árbol del cual había sido colgado fue talado siguiendo un ritual, tal y como requería la antigua ley judía. El juramento de lealtad que hacen los soldados nefitas en Alma 46:21-22 es casi idéntico a los juramentos militares que eran frecuentes entre los antiguos guerreros israelitas e hititas. Y la maldición de mudez dada a Korihor en Alma 30:49 tiene también sorprendentes casos paralelos antiguos.

UntitledEl famoso discurso del rey Benjamín de Mosíah 2-5 ocupa cerca de doce páginas en la actual edición en inglés, lo cual quiere decir que José Smith pudo haber dictado este rico texto doctrinal de casi 5.000 palabras en poco más de un día. Estudios recientes demuestran que este sermón está íntimamente relacionado con la antigua fiesta israelita de los tabernáculos y el día de expiación, así como con antiguas fórmulas de tratados y convenios, y con antiguos rituales de coronación del Cercano Oriente. Incluso el lugar en donde se pronunció el discurso [pronunciado mientras el rey estaba sobre una torre alta (véase Mosíah 2:7)] es ritualmente apropiado para la ocasión. Mas el profeta José Smith no habría podido saber todo eso únicamente de la Biblia ni de ningún otro libro disponible de la época.

Del mismo modo, no habría podido saber que el antiguo término hebreo moshia’ significa campeón de justicia contra la opresión, escogido por Dios, cuya misión es la de liberar de la opresión a un pueblo escogido, especialmente a través de medios pacíficos. Este término no aparece en la edición en inglés de la Biblia del rey Santiago, pero el asunto de la liberación sin violencia es uno de los temas principales del libro de Mosíah.

La aparición en el Libro de Mormón de dos hombres llamados Alma ha ocasionado muchos comentarios. Los críticos destacan que Alma es un nombre femenino y latino más bien que hebreo, y tienen razón. Si José Smith alguna vez hubiera escuchado el nombre Alma a comienzos del siglo XIX, habría sabido que se trataba de un nombre de mujer. Descubrimientos recientes demuestran, sin embargo, que Alma es también un nombre personal semítico de género masculino del antiguo Cercano Oriente, tal y como aparece en el Libro de Mormón.

Alma 7:10 predice que Jesús “nacerá de María, en Jerusalén, que es la tierra de nuestros antepasados”. ¿Es esto un error? Sabemos que Jesús nació en Belén; mas, gracias a descubrimientos recientes, resulta claro que Belén podría ser, y de hecho lo fue, considerada en la antigüedad como una ciudad perteneciente a “la tierra de Jerusalén”.

Un texto publicado recientemente de los Rollos del Mar Muerto, por ejemplo —un texto que dice datar de los días de Jeremías (y por tanto de los de Lehi)— dice que los judíos de ese periodo fueron “llevados cautivos de la tierra de Jerusalén”. José Smith no pudo haber sabido eso a partir de la Biblia, pues en ella no aparece esa expresión.

Otro indicador poderoso de la antigüedad del registro es el reciente descubrimiento que se ha hecho en el Libro de Mormón de su característica estructura literaria o técnica conocida como quiasmo, un recurso retórico que utilizaba frases paralelas y que fue pasado por alto por los eruditos bíblicos hasta décadas después de la muerte de José Smith. Esta misma estructura literaria ha sido identificada en textos de la América precolombina. Algunos ejemplos de quiasmo del Libro de Mormón son más claros en hebreo que en inglés, lo cual es una pista importante y notable sobre el lenguaje original del Libro de Mormón.

Muchas de estas pistas se encuentran entre los nombres de lugares del libro. Jersón, por ejemplo, designa un lugar que se dio al pueblo de Anti-Nefi-Lehi como una “tierra… por herencia” (Alma de 27:22). Jershon significa en hebreo “lugar de herencia”. Simplemente, José Smith no habría podido saber esto a finales de la década de 1820.

La alegoría del olivo, que se encuentra Jacob 5, muestra un claro conocimiento del cultivo de los olivos mucho mayor del que José Smith pudo haber tenido, habiendo crecido en el noreste de Estados Unidos. Mas en todos sus detalles concuerda completamente con lo que sabemos, gracias a los antiguos manuales, sobre el cultivo del olivo. De igual modo, el registro de la gran destrucción que se encuentra en 3 Nefi 8 tiene notables semejanzas con lo que los científicos de nuestra época han descubierto sobre los cataclismos que ha habido y con los informes históricos de tales catástrofes. Pero José Smith nunca vio un volcán y nunca experimentó un terremoto importante, ni es probable que haya leído ningún tipo de publicación importante al respecto.

Pero la región de Mesoamérica, en especial el sur de México y Guatemala, donde algunas personas piensan que ocurrieron muchos de los acontecimientos del Libro de Mormón, es un lugar de actividad volcánica y sísmica continua. Las laboriosas investigaciones de John L. Sorenson y de otras personas han demostrado la credibilidad de los complejos datos geográficos que contiene el Libro de Mormón. Estos estudios indican muchas y fascinantes correlaciones con lo que seguimos aprendiendo sobre la vida en la antigua Mesoamérica.

IMG.CONCLUSIÓN

Como Santos de los Últimos Días, nunca debemos tomar el Libro de Mormón a la ligera. Su existencia misma es algo asombroso. El que fuera producido por un joven casi sin instrucción alguna constituye un desafío para el mundo entero; y aun así, su narrativa histórica es sobria y realista. Su contenido es rico, profundo y sutilmente complejo; y aunque fue dictado a gran velocidad, nos habla de una historia sumamente coherente y muy compleja, con numerosas alusiones a lugares y nombres de personas y citas internas.

Las personas que escogen rechazar el Libro de Mormón tienen que hacer caso omiso de la cada vez mayor cantidad de evidencias que surgen sobre su autenticidad. Y aunque nunca “probaremos” que el Libro de Mormón es verdadero, la evidencia indica en gran medida que es exactamente lo que dice ser: un libro digno de un estudio profundo, de reflexión y de una seria oración personal. Miles de horas de investigación han producido el florecimiento actual de estudios sobre el Libro de Mormón que bendicen la vida de los Santos de los Últimos Días, y que no pueden hacerse a un lado de un plumazo.

La conclusión del asunto es que mucha de la evidencia reciente corrobora el testimonio aún más poderoso: el del Espíritu Santo, en cuanto a que el Libro de Mormón es verdadero. José Smith, su traductor, fue quien dijo que era: un profeta de Dios, e hizo lo que dijo que hizo: sirvió como el medio mediante el cual Jesucristo restauró Su Iglesia. Juntos, el Libro de Mormón y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días afirman que Jesús es el Cristo, el divino Salvador del mundo, y que en un día futuro volverá tal y como describen las Escrituras.

  • Aunque mucha investigación actual corrobora el texto, sólo por medio del poder del Espíritu Santo puede uno saber de la vera­cidad del Libro de Mormón.
  • Producido en aproxima­damente sesenta y tres días de trabajo y sin el beneficio de estudio alguno, el Libro de Mormón contiene una narración sobria y realista, repleta de nota­bles profecías de aconte­cimientos tales como el descubrimiento del Nuevo Mundo por parte de Colón.
  • El registro del Libro de Mormón sobre el viaje de Lehi describe con exactitud numerosas condiciones geográficas de Arabia, pero ningún erudito del siglo XIX, y mucho menos José Smith, habría podido conocerlas.
  • Algunos se han cuestio­nado la profecía de Nefi en cuanto a que Cristo nacería en la tierra de Jerusalén, pero los Rollos del Mar Muerto demuestran que a Belén se la consideraba en la antigüedad como una ciudad de la “tierra de Jerusalén”.
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17 respuestas a Más evidencias para el Libro de Mormón

  1. Es tan grande saber lo verdadero Por el libró de mormón…

    En lo personal cuando esta más joven yo hablava de una ciudad que se avia undido y decía que Jesús avia venido y qué antes se les decía que se arrepentieran. Que si no lo acian dios iba ah undir la tierra.
    Y la undio y yo decía que los que quedaron vivos nadaron y llegaron ala península de Yucatán. Y decía yo que ellos avia visto a un Jesús igual al otro de iIsrael. Que cosas yegabam a mi cabesa. Ahora es inexplicable lo que ciento y sigo viendo en la actualidad sigo con sueños y revelaciones. Pero a mis hermanos les cuento y se ríen.
    Pero ahora descubrí algo. Bueno me acaba de llegar ahorita lo que quería saver. Oh gracias. Encontré la túnica que qquería. Gracias hasta Pronto.

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  2. Carla dijo:

    Muy interesante, testificó. Que se que el libro de mormón es verdadero….

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  3. Mil gracias por todo lo que estudian e investigan para presentar las cosas en su veracidad mas infalible, yo he aprendido de todos estos estudios elaborados por personas como uds. y por documentales que he visto. Lo que me encanta de todo es la declaracon ” La erudiccion no remplaza a la confirmacion espiritual como fuente de testimonio y que ningun razonamiento por mas hablilmente que se exprese,podra jamas remplazar al Espirtu Santo. Ah!!! y por publicar esto en mi propia idioma, fue un banquete, gracias, gracias!!!

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  4. Javier moscoso dijo:

    Esta civilización tendrá que aceptar la verdad absoluta de que el libro de mormón es igual que la biblia

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  5. Muchas gracias por este articulo…yo a los 17 años tuve un testimonio del libro de Mormón..solo estuve activo por mas de 3 años ..ahora que voy a cumplir 50 años volví a la Iglesia solo por esa experiencia maravillosas que tuve y es una gran bendición de saber por mi mismo que Dios existe y que su Iglesia esta nuevamente sobre la Tierra y que después de morir seguiremos viviendo…no es maravilloso esto?

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  6. n o importan todos los libros que aparezcan pueda que algunos fueran reales ninguno igualara a la biblia a menos que ablara de presente pasado y futuro de arqueologia de psicologia de antropologia de astronomia de ciencia de arquitectura y pare de contar ella lo tiene todo cuando la lees entiendes que no hacen falta mas libros y puede que muchos sean bonitos y se puedan leer pero jamas sentiras lo que sientes con la biblia y de hecho yo ya lei el libro de mormon y tiene bastantes contradicciones mas sin enbargo saque lo bueno y deseche lo malo

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    • jose dijo:

      Amigo, no has leído el Libro de Mormón, si lo haces te sorprenderás sobre el énfasis que tiene sobre la expiación de Jesucristo, sobre el albedrío, la muerte, la resurrección, etc

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  7. Antonio dijo:

    El libro de Mormon no es la biblia se puede comparar ya que la biblia habla sobre la historia de los profetas y luego de Jesus y su hechos . El libro de Mormon igual pero en Las Americas lo mas importante que tambien visito a las personas de las Americas esto demuestra que el Ama a todos . Tenemos mas historia La biblia no esta completa hacen falta libros y con el libro de Mormon savemos que jesus es el cristo y un dia sabremos sus hechos desde la fundacion fel mundo la biblia y el libro de Mormon son verdaderos y nos fortalecen y nos acercamos mas a Dios doy gracias por este conocimiento amen.

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  8. angel0706 dijo:

    Saludos,

    Hermanos. Las explicaciones dadas, llevan a la misma conclusión: la veracidad del LM es relativa a la persona. Me asombra el método utilizado: el LM piden que se ore por Él mismo para saber si es cierto. Si no tienes sentimientos calurosos eres un ser sin fe, si los tienes entonces Dios te ha guiado a la verdad. Esto es en epistemología lo que se conoce como falso dilema, toca la subjetividad de la persona y le dice: ojo que en tu preexistencia estuviste en presencia de Dios y si quieres volver a ver a tu familia en el más allá acepta esto. Nunca establece la oportunidad de evaluarlo objetivamente.

    El testimonio personal tiende a fallar y citaré a uno de los tres testigos como fuente de lo que digo:

    “José miró dentro del sombrero, donde había
    colocado la piedra, y recibió una revelación de que algunos hermanos deberían ir a Toronto, Canadá, y vendieran los derechos de autor del Libro de Mormón. Hiram Page y Oliver Cowdery fueron a Toronto en esta misión, pero fracasaron enteramente en vender los derechos de autor, regresando sin ningún dinero. José
    estaba en casa de mi padre cuando regresaron. Yo también estaba ahí y soy testigo ocular de estos hechos. Jacob Whitmer y John Whitmer también estaban presentes cuando Hiram Page y Oliver Cowdery regresaron de Canadá. Bien, estábamos en gran problema; y preguntamos a José cómo era que había recibido una revelación
    del Señor para que algunos hermanos fueran a Toronto y vendieran los derechos de autor, y los hermanos posteriormente habían fracasado en su cometido. José no sabía cómo era, así que pregunto al Señor sobre ello, y he aquí que la siguiente revelación llegó a través de la piedra: “Algunas revelaciones son de Dios; algunas
    revelaciones son de los hombres; y algunas revelaciones son del diablo.” Así vemos que la revelación de ir a Toronto y vender los derechos de autor no era de Dios, sino que era del diablo o del corazón del hombre. Cuando un hombre pregunta al Señor sobre algún tema, si es engañado por sus propios deseos carnales y está en error, recibirá una respuesta de acuerdo a su corazón errado, pero no será una revelación del Señor. Esta fue una lección para nuestro beneficio y nos sería de más beneficio en el futuro que entonces. Sin mucha explicación, pueden ver el error de Hyrum Smith al creer malvado a Martin Harris sin una razón, y deseando dejarlo fuera de la publicación del Libro; y también el error del Hermano José al escuchar las persuasiones de los hombres y preguntar al Señor para ver si podían ir o no a
    Toronto y vender los derechos del Libro de Mormón, cuando se había dado a conocer al Hermano José que la voluntad del Señor era que Martin Harris proporcionara el dinero.”
    -Una Nota a todos los Creyentes.

    Ahora asumiendo que la historia del LM fuese cierta volvemos David Whitmer:
    “Les daré ahora una descripción de la manera en que el Libro de Mormón era traducido. José Smith ponía la piedra vidente en un sombrero y metía su cara en el sombrero, ajustándolo alrededor de su rostro para no permitir el paso de la luz y que en esa oscuridad brillara la luz espiritual. Algo parecido a un pergamino
    aparecía y sobre ello aparecía la escritura. Podía aparecer un carácter a la vez y,
    abajo, su interpretación en inglés. El Hermano José leería el inglés a Oliver Cowdery, quien era su escriba principal, y cuando estaba escrito y lo repetía al Hermano José para ver si estaba correcto, entonces desaparecía y otro carácter con la interpretación aparecía. Así es que se tradujo el Libro de Mormón por medio del
    poder de Dios y no por ningún poder del hombre.”

    ¿Miles de profetas guardaron escritos de gran valor por más de 2000 años sólo para que un gringo los tradujera metiendo su cabeza en un sombrero con una piedra adentro?

    Para terminar si el testigo espiritual del profeta es la guía de los SUD deberían evaluar el caso de Mark Hoffman y Paul H. Dunn.

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  9. angel0706 dijo:

    La veracidad de un libro no debe dejarse a un testigo espiritual porque:
    1) El espíritu Santo viene a dar Testimonio de Jesús no del LM.
    2) José Smith recibió una revelación, a través de la piedra vidente en su sombrero, para enviar a
    Hiram Page y Oliver Cowdery a Toronto, Canadá con el único propósito de vender los derechos
    de autor del Libro de Mormón, el cual en sí mismo es otro motivo de preocupación (¿por qué habría Dios de mandar a vender los derechos de autor de Su palabra?). La misión fracasó y se le pregunto al profeta por qué su revelación estuvo mal. José decidió consultar al Señor en cuanto a la cuestión. La siguiente es una cita del testigo del Libro de Mormon David Whitmer:
    “… Y he aquí la siguiente revelación vino a través de la piedra:
    ‘Algunas revelaciones son de Dios; y algunas revelaciones son del hombre, y algunas revelaciones son del diablo ‘Así vemos que la
    revelación de ir a Toronto y vender los derechos de autor no era de
    Dios, pero era del diablo o del corazón del hombre. “.
    – David Whitmer, An Address to All Believers in Christ, p.31

    ¿Cómo se supone que vamos a saber cuáles revelaciones son de Dios, del diablo y del corazón del hombre, si hasta el profeta José Smith no podía saber la diferencia? ¿Qué clase de dios y método es este si nuestro Padre Celestial permite que Satanás interfiera con nuestra línea directa de comunicación con Él? ¿Cuándo sinceramente pedimos respuestas?

    3)Cuando dejas que la subjetividad te lleve a la verdad eres susceptible a no descubrir la verdad. Ejemplo: yo tuve sentimientos calurosos leyendo Harry Potter. Esos sentimientos eran porque deseaba que fuera real todo lo que ahí se decía, no porque realmente fuera cierto.

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  10. Jorge dijo:

    Bueno yo en conclusión saco que con toda la evidencia que hay de la veracidad del libro de mormón. Si no están convencidos la unica manera es arrodillarce y preguntarle al padre. Muchas críticas veo de cómo uno se puede sentir o lo que pueda . Pero esto es una cuestión de fe. Si no crees en dios ni en Jesucristo como pueden pretender saber si un libro que testifica de Jesus es verdadero?, aparte pensándolo de otro modo a lo que se resume nuestras creencias es al hecho de tener una esperanza de que hay algo mas que vivir para tener una familia, estudiar, trabajar y al final morir y hay termina todo? Que sentido tiene la vida entonces, si no hay nada mas? Para mi es mejor tener fe, la que me da esperanza de que después de esta corta vida hay algo mas, y de que todo mi esfuerzo por tener una vida como dios manda no es en vano. Y doy gracias a dios por darme la esperanza de que cuando mi vida termine hay ” algo mas” que solo la tumba. Gracias por la atención gente 🙂

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    • angel0706 dijo:

      Amigo,

      De corazón siento que tu testimonio es sincero. Que amas al señor con celo pero lejos de ciencia: “Porque yo les doy testimonio que tienen celo de Dios, mas no conforme á ciencia” Romanos 10:2.

      El propósito del hombre en este mundo es llegar a Dios a través del evangelio de Cristo que está descrito en 1era de Corintios 15:1-11: “ADEMAS os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; Por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

      Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo fue muerto por nuestros pecados conforme a las Escrituras; Y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; Y que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos viven aún, y otros son muertos. Después apareció a Jacobo; después á todos los apóstoles. Y el postrero de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí la iglesia de Dios. Empero por la gracia de Dios soy lo que soy: y su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he trabajado más que todos ellos: pero no yo, sino la gracia de Dios que fue conmigo. Porque, o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.”

      La salvación de un soltero que decide ponerse al servicio del evangelio para el mundo, es la misma que la de un casado que lo hace para su familia. Cristo vino a guiarnos a Él nuevamente, pero para empezar ese camino hay que nacer nuevamente como hijos de Dios, como hermanos de Jesús. Marcos 3:34-35 “Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y hermanos. Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.”

      Hermano Jesucristo te ama, mira la Cruz, fue su sacrificio para que Tú y todo el genero humano nos salvaramos de la maldición que Adán trajo a la humanidad.

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  11. MIGUEL AGUILAR RODRIGUEZ dijo:

    Dice el último versiculo del evangelio del apóstol Juan: Hay tambien muchas otras cosas que hizo Jesús, las cuales, si se escribieran una por una, pienso que ni aún en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén. Juan 21:25. El Libro de Mormón es uno de esos libros que menciona Juan, ya que es claro que en el Nuevo Testamento Juan expresa que no están registrados todos los hechos de Jesús, su obra es universal, y no solo abarca una pequeña colonia romana del primer siglo, por eso es llamado por el profeta Hageo El Deseado de las naciones. Si, Cristo se predicó en América precolombina, hay suficientes indicios de la profunda huella de su legado en la tradición oral y escrita de los cronistas de Indias, recomiendo leer a Sahagún. He leído y escudriñado el Libro de Mormón por 40 años y cada vez me asombro de su contenido y poder. Es verdadero y testifica que Jesús es el Hijo de Dios y el Mesías esperado.

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    • Pepe15 dijo:

      ¿Desde que Smith escribió el LDM se ha hecho algún cambio en el propio libro?

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      • Juan dijo:

        Jose smith no escribió el libro de mormón, nunca se ha hecho cambio al mismo. Porque lo que yo el señor he dicho lo he dicho y no me disculpo y aunque pasaran los cielos y la tierra mi palabra no pasará. Una escritura del mismo.

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  12. Amahel solorzano dijo:

    Se que la iglesia de Jesucristo es la Iglesia verdadera sobre la FAS de la tierra le he preguntado al padre celestia y me ha contestado en el nombre de jesucristo amén.

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  13. Marcelo Barba dijo:

    Durante un breve período a finales de la década de 1820, el profeta José Smith tuvo en su poder las planchas de oro. Este hecho es uno de los más constatados de la historia de los Santos de los Últimos Días. Aparte de José Smith, once testigos oficiales y varios más no oficiales testificaron de la existencia de las planchas y, en algunos casos, de la confirmación sobrenatural de su veracidad. Los estudios meticulosos realizados en cuanto a estos testigos han confirmado la integridad de ellos y la veracidad de sus relatos…..

    Queridos hermanos…tengo el gusto de ha de leído este artículo…me pareció sumamente interesante y provechoso…de igual manera he tenido la..oportunidad de escudriñar el tema SOBRENATURAL…y he podido ver muchos conceptos de este tema…por favor su ayuda para saber como interpretar este que se menciona al inicio de este artículo…Xq no lo entiendo…Dios el Padre Celestial es todo poderoso y no SOBRENATURAL..con toda la humildad del caso apoyenme en esta inquietud ….Gracias queridos hermanos

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